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La retórica antisocialista de Donald Trump caló hondo en Florida. Aunque su contrincante Joe Biden movilizó algunos electorados, los hispanos de derecha, capitaneados por los cubanoamericanos anticastristas, contribuyeron en la victoria del presidente en este estado del sureste.

En el barrio cubano de la Pequeña Habana, en Miami, decenas de cubanos escuchaban salsa y ondeaban banderas estadounidenses, ya celebrando la victoria de su presidente en este estado que Trump necesitaba para quedarse en la Casa Blanca.

"No sé tú, pero yo / yo voy a votar por Donald Trump", decía un estribillo que sonaba frente al emblemático Café Versailles. "¡Libertad para Cuba!", gritaba a las cámaras una mujer.

Según expertos, el triunfo de Trump en este estado fue resultado de varias factores, entre ellas su carisma entre los pobladores blancos rurales y su retórica anticomunista, que convenció a los hispanos recelosos de los gobiernos de izquierda en Latinoamérica.

"Los demócratas perdieron el voto hispano. No sólo el de los cubanos. También de los venezolanos, argentinos, bolivianos, colombianos... Son todos trumpistas aquí", dijo Eduardo Gamarra, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de Florida (FIU).

Según el experto, "no han entendido que la estrategia del presidente Trump era ganar la elección, no era cambiar de políticas favorables para esos grupos".

Las protestas raciales que desde el verano provocaron disturbios en todo el país tampoco ayudaron a convencer a los latinos de Florida, que no se identifican con los afroamericanos, a votar por Biden.

"El votante sudamericano que está acá en la Florida viene de las clases medias y altas de nuestros respectivos países", dijo Gamarra, recordando el racismo imperante en las sociedades latinoamericanas.

"Por eso, una de las cosas que más daño hizo fue el tema de Black Lives Matter. En cambio, los latinos del resto de Estados Unidos tienen otra percepción de sí mismos, por su origen social, y están más comprometidos en el debate de los derechos civiles", explicó.

Biden se demoró

Por ejemplo Carlos Rizo, un cubano que aguardaba los resultados en su casa en Miami "rezando" junto a su familia para que ganara Trump y que considera, como muchos hispanos de Florida, que el movimiento Black Lives Matter es un instrumento de la izquierda para socavar la democracia.

"Ese Black Lives Matter, todo el mundo sabe lo que son y lo que han provocado", dijo a la AFP este transportista de 53 años. "Ellos y antifa (antifascistas) son personas que han usado (los demócratas) para crear pánico y terror".

Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la FIU, no adjudica solamente a los hispanos -que componen 20% del electorado de Florida- la victoria de Trump, puesto que también es posible ganar este estado sin el voto latino si se obtiene, por ejemplo, el rural.

Pero la "relación estrecha" que cultivó el presidente con las comunidades cubana y venezolana de Miami "ha surtido efecto", dijo.

"Estos dos segmentos no son decisivos a la hora de adjudicar el total, pero ciertamente deben de haber inclinado la balanza a favor de Trump".

Duany también adjudica la derrota de Biden a que su campaña demoró mucho en hacer presencia en Florida y, cuando lo hizo, ya era tarde para deshacer los avances logrados por Trump.

También demoró en reaccionar a la campaña de Trump que acusaba a Biden de "comunista" y de pretender confabularse con los gobiernos de izquierda de Cuba y Venezuela.

"Aquí en la Florida esa idea fue machacada una y otra vez y probablemente sí tuvo su efecto", dijo Duany.