Por Deutsche Welle 3 de julio de 2026, 6:51 AM

El exmánager de Diego Maradona dijo este jueves (02.07.2026) en el juicio por su muerte ,que el astro del fútbol nunca hubiera aceptado estar en la casa donde se dispuso la internación domiciliaria que terminó con su fallecimiento en 2020 en Argentina.

El abogado Matías Morla, una de las personas más cercanas al exfutbolista argentino, aseguró en su testimonio que si Maradona hubiera estado bien de salud "no pasaba ni 30 segundos" dentro de la casa de la localidad de Tigre, en el norte de Buenos Aires, en la que se recuperaba de una neurocirugía.

Allí permaneció hasta que murió por un edema pulmonar y un paro cardiorrespiratorio el 25 de noviembre de 2020.

El proceso que se desarrolla en la localidad de San Isidro evalúa la pertinencia como las condiciones de esa internación domiciliaria, y juzga la responsabilidad del equipo médico encargado de cuidarlo.

Como otros testigos antes que él, Morla señaló que la habitación donde estaba alojado Maradona "estaba armada de manera muy precaria" y que en la casa "no había aparatología ni ambulancia" para una emergencia.

Con Maradona en vida, Morla administraba los negocios y contrataba empleados para atender al exfutbolista. Sin embargo, aseguró que no tuvo incidencia en la internación domiciliaria.

"Todos confiábamos en (la empresa de medicina privada) Swiss Medical"

"Todos confiamos en los médicos o en (la empresa de medicina privada) Swiss Medical. Es una prepaga de excelencia, pagábamos uno de los planes más altos, todos nos quedamos tranquilos", dijo Morla, quien contaba con amplios poderes de administración y disposición sobre los bienes de Maradona.

"Las hijas, a pesar de las diferencias que tuvimos, también confiaban en los médicos", agregó Morla, quien fue acusado públicamente por ellas de controlar el accionar de los médicos.

El abogado sí fue uno de los pocos testigos que habló en buenos términos del neurocirujano Leopoldo Luque, médico de confianza de Maradona y principal acusado por su muerte.

"Diego amaba a Luque, tenía una confianza con él tremenda", aseguró.

Luque y otros seis profesionales de la salud enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que sus acciones u omisiones podían causar la muerte del exfutbolista. Todos claman inocencia.

Los acusados -enfermeros, médicos y un psicólogo- arriesgan 25 años de prisión. Una octava acusada, una enfermera, será procesada en un juicio separado.

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