"Es la peor pesadilla": Tico detenido por ICE en EE. UU. clama por ser repatriado
Desde un centro de detención, el nacional Davis Santamaría narró a 'Telenoticias' la situación que atraviesa.
Por Elías Alvarado, Dagoberto Alfaro y Paulo Villalobos
Han pasado 61 días desde que el costarricense Davis Santamaría, de 42 años de edad, fue detenido por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos (vea video adjunto).
Aquel día viajaba junto a dos compañeros de trabajo. Casi ocho horas habían pasado cuando salieron de Iowa de regreso a casa, en Nueva Jersey, en la costa este del gigante norteamericano, cuando un oficial de carretera ordenó a la camioneta detenerse, luego de determinar que el polarizado de las ventanas era muy oscuro. Fue en ese momento que el agente determinó que el nacional no tenía papeles y, por ende, debía aprehenderlo por su estatus migratorio irregular.
Entonces, inició un calvario que ya va para tres meses y que ni Santamaría sabe por cuánto se va a prolongar.
Desde entonces, este costarricense pasó por siete centros de detención e, incluso, estuvo cerca de ser regresado a Costa Rica, como parte del vuelo en el que Estados Unidos envió el viernes a 22 migrantes deportados, en aplicación de un acuerdo suscrito el 23 de marzo pasado por los gobiernos de ambos países.
"Me llevaron al aeropuerto. Estuve 14 horas esposado ahí, sin comer, sin dormir, sin tomar agua y al final me dijeron que mi vuelo se había cancelado y me devolvieron. Esa es casi que la peor pesadilla que le puede pasar a uno", narró Santamaría a Telenoticias desde un centro de detención en Louisiana.
Su hermano, Benjamín Santamaría, clama porque el retorno a Costa Rica se dé pronto, pues asegura que Davis tiene un problema en el corazón y, desde su captura, no ha tenido acceso al tratamiento que requiere.
Los familiares del nacional aseguran haber notado un deterioro en su salud física y emocional durante la aprehensión.
Nuevo vuelo
Costa Rica recibió el viernes a 22 nuevos extranjeros deportados por Estados Unidos, en el marco de un pacto firmado por las administraciones de Donald Trump y Rodrigo Chaves.
El grupo llegó al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS), en Alajuela, y lo completaban ocho nacionales expulsados del gigante norteamericano.
La Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) confirmó que entre los deportados está un menor de edad de nacionalidad rumana, que viaja junto a su padre, así como un adulto mayor irlandés.

El resto de migrantes son de Brasil, China, Azerbaiyán, Uzbekistán, India, Vietnam y Bielorrusia. De hecho, a los extranjeros provenientes de los últimos seis países se les tuvo que exonerar de la visa de ingreso, luego de una verificación en sistemas internacionales, reconoció el órgano adscrito al Ministerio de Gobernación y Policía (MGP).
Los migrantes se suman a un primer grupo de 25 extranjeros recibidos por Costa Rica el 11 de abril anterior.
El pacto firmado por el Gobierno de la República ha desatado una ola de críticas desde la Asamblea Legislativa y es objeto de seguimiento por parte de la Defensoría de los Habitantes de la República (DHR), así como del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT), por aparentes violaciones de derechos humanos.

