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El Gobierno de Estados Unidos emitió una alerta máxima (Nivel 4) a sus ciudadanos para no viajar a Costa Rica, debido a la tercera ola de COVID-19 que afecta al país.

Si bien meses anteriores ya se había emitido una alerta similar, el nuevo repunte de casos obliga al Centro Para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos a prevenir a sus viajeros.

Para Álvaro Ramos, analista en temas de seguridad y migratorios, si bien es preocupante, esta vez no es tan grave comparado hace un año.

“Hay menos gravedad ahora, porque hay más experiencia para manejar el tráfico aéreo, por ejemplo, con exámenes previos para saber si la persona tiene o no tiene la enfermedad, tenemos vacunación muy grande en Estados Unidos y en Costa Rica también hay un proceso de vacunación.

“Esto ayuda a crear un concepto que se llama el pasaporte de vacunación, entonces hay una serie de factores que permiten manejar la situación y no interrumpir totalmente como si sucedió hace un año”, expresó a Teletica.com.

Turismo

El Turismo seguirá siendo uno de los sectores más afectados con las medidas nacionales e internacionales tras el repunte de contagios.

“El efecto más grave de todos es en el turismo, porque sí es relativamente fácil para un turista en Norteamérica viajar a un punto donde no tiene graves consecuencias que a un punto donde su propio Gobierno le está diciendo que no lo haga, que no lo pueden auxiliar.

“Vemos que nuestras mismas autoridades están diciendo claramente que estamos en el límite de que tengamos los hospitales y particularmente las unidades UCI llenas.

“Este es un punto importante y obviamente el gobierno de Estados Unidos lo que le está advirtiendo a la gente no es que viaje a no viaje, es que las consecuencias de la enfermedad en nuestro territorio pueden ser graves para un estadounidense porque puede encontrarse el sistema hospitalario colapsado, como lo están advirtiendo las mismas autoridades de salud de Costa Rica”, explicó el experto.

Crimen

El departamento de Estado de Estados Unidos también advierte a sus ciudadanos por el crimen en Costa Rica.

“Si bien los delitos menores son la amenaza predominante para los turistas en Costa Rica, los delitos violentos, incluidos el robo a mano armada, el homicidio y la agresión sexual, ocurren en Costa Rica. El gobierno de Costa Rica proporciona recursos de seguridad adicionales en áreas frecuentadas por turistas”, se lee en el comunicado.

Medida inevitable

Para Ramos, la llegada de una tercera ola era inevitable y con ella las nuevas medidas nacionales e internacionales.

“Esto era algo inevitable, porque la curva ya era muy elevada con el repunte de casos, además, las mismas autoridades de Costa Rica lo están diciendo públicamente, por lo que ya es un anuncio que se veía venir.

“Por eso ya se anuncian medidas de restricción y si esas medias se incrementan a más lugares turísticos, tampoco tiene sentido para un extranjero venir a vacacionar”, aclaró.

El analista deja claro que esta medida no afecta a las exportaciones ni las importaciones, tampoco el transporte marítimo, ni el mismo transporte aéreo de carga.

“Al nivel en el que estamos no afecta en lo más mínimo la normalidad de los negocios. Afecta profundamente las visitas familiares, afecta profundamente el turismo, un turismo que sí todavía no se ha levantado, no ha salido del impacto del año pasado”, concluyó Ramos.