Detienen en México a exgobernador por caso de 43 estudiantes desaparecidos
La Fiscalía de México acusa a Ángel Aguirre de desaparición forzada y de delitos contra la administración de justicia en uno de los casos más emblemáticos del país.
La Fiscalía de México informó este jueves la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, a quien acusa de desaparición forzada y de delitos contra la administración de justicia en el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, una de las investigaciones más emblemáticas y controvertidas del país.
Los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecieron el 26 de septiembre de 2014 mientras viajaban en autobuses por el estado de Guerrero para participar en una movilización en Ciudad de México.
A pesar de que decenas de personas han sido procesadas por estos hechos, aún no hay condenas y se desconoce el paradero de la mayoría de las víctimas. Hasta el momento, las autoridades solo han identificado los restos de tres estudiantes.
Ángel Aguirre era gobernador de Guerrero cuando ocurrió la desaparición de los jóvenes.
"Fue detenido por los delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas", informó la fiscal general, Ernestina Godoy, en un video, sin ofrecer más detalles sobre esta última acusación.
Un vocero de la Fiscalía indicó a la AFP que, por el momento, no podía brindar información adicional sobre los señalamientos.
"Trabajamos incansablemente para llegar a la verdad de los hechos, a fin de conocer el paradero de los 43 estudiantes y llevar ante la justicia a todas las personas que tuvieron participación en estos repudiables hechos", afirmó Godoy.
Aguirre, de 70 años, solicitó licencia al cargo en octubre de 2014 y dejó la gubernatura antes de concluir su mandato. Desde entonces permanecía alejado de la vida política.
Se trata de uno de los exfuncionarios de mayor rango procesados por este caso, junto con el exfiscal general Jesús Murillo Karam, quien enfrenta un proceso por desaparición forzada, tortura y delitos contra la administración de justicia.
La primera investigación, realizada durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), concluyó que los cuerpos de los estudiantes fueron incinerados y sus cenizas arrojadas a un río en Guerrero.
Posteriormente, el expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) ordenó reabrir el caso y calificó la desaparición de los jóvenes como un "crimen de Estado".
Ambas investigaciones coinciden en que los estudiantes fueron atacados por un grupo criminal en complicidad con policías locales.
El caso Ayotzinapa sigue siendo uno de los principales pendientes para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha reiterado que su objetivo es esclarecer los hechos, hacer justicia y encontrar a los estudiantes desaparecidos.

