Última Hora

A la espera de una vacuna contra el nuevo coronavirus, algunos medicamentos utilizados para tratar los síntomas de la enfermedad empiezan a escasear en Europa, uno de los continentes más afectados por la mortífera pandemia.

La covid-19 está provocando la disminución de las reservas de sedantes para intubar a los pacientes que no pueden respirar o de medicamentos contra la malaria, recomendados por el presidente estadounidense Donald Trump.

"La continua disponibilidad de los medicamentos, en particular de los que utilizan los pacientes con covid-19, es una gran preocupación", declaró el lunes la Agencia Europea del Medicamento (EMA), con sede en Amsterdam.

Europa, con más de 50.000 muertos, espera seguir disminuyendo el número de fallecidos pero mientras esto ocurre ya empiezan a escasear algunos medicamentos o podrían hacerlo "muy pronto", indicó la EMA en un comunicado.

A finales de marzo nueve grandes hospitales europeos hicieron un llamamiento para cooperar a nivel internacional y garantizar el suministro regular de productos médicos.

Los hospitales temen quedarse sin medicamentos esenciales para sus pacientes en servicios de reanimación, como los relajantes musculares, los sedativos o los analgésicos.

Se trata de una situación de "crisis sanitaria extraordinaria" que llevó a la EMA a tomar medidas. A partir de ahora todas las empresas farmacéuticas tendrán que rendir cuentas directamente a la agencia para mejorar la comunicación entre la industria y la Unión Europea.

Por otra parte un comité ejecutivo de la EMA sobre la escasez de medicamentos provocada por "eventos importantes" examinará la reglamentación para eventualmente modificarla y garantizar el suministro.

Este comité esta formado por la EMA, la Comisión Europea y las autoridades competentes de cada país miembro.

En Francia, el primer ministro Edouard Philippe reconoció "tensiones muy fuertes" en algunos medicamentos necesarios para los servicios de reanimación y en cuidados intensivos, provocadas por una demanda "increíble" en el mundo por la pandemia de coronavirus.

Según el organismo que gestiona 35 hospitales de la región de París (AP-HP), algunos curares, hipnóticos, corticoides o antibióticos empiezan a escasear.

Lo mismo pasa en España, donde la agencia del medicamento (AEMPS) habló de "tensiones puntuales" en el suministro de algunos fármacos utilizados en las unidades de cuidados intensivos para tratar a los pacientes afectados por la enfermedad covid-19, en particular sedativos administrados con intubación.

Las agencias sanitarias se han visto obligadas a pedir a los hospitales que administren bien los medicamentos que escasean y a proponer alternativas, si existen.

En Francia se han autorizado por ejemplo de manera temporal algunos medicamentos fuera de su uso habitual, como algunos fármacos veterinarios pero solo si su principio activo es el mismo que el medicamento de uso humano.

En una guía publicada en internet par ayudar a los médicos a hacer frente a la escasez, la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) explica haberse visto obligada a "considerar prescripciones de sedación poco habituales".

Las autoridades francesas aseguran estar en contacto con los laboratorios para "asegurarse que Francia se beneficiará rápidamente de un reabastecimiento" de medicamentos que escasean, mientras los laboratorios españoles aumentaron la producción de los productos afectados.

El éxito de algunos medicamentos que se están usando como tratamientos experimentales para curar el covid-19 también hacen temer problemas de suministro para los pacientes tratados habitualmente con estos fármacos.

Es el caso de la cloroquina, un tratamiento contra la malaria, y de su derivado, la hydroxycloroquina, o de la asociación de lopinavir y ritonavir que suele utilizarse contra el VIH.