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París, Francia | Una noche para el recuerdo contra el Borussia Dortmund, contacto permanente durante el confinamiento y varias reuniones para celebrar cumpleaños: de marzo a agosto, el París Saint-Germain, sin competir en la Ligue 1, supo crear un inédito espíritu familiar antes de la 'Final a 8' de la Champions.

Para calibrar el ambiente extraordinario que anima el vestuario parisino durante esta temporada atípica hay que acudir a los testimonios de jugadores que han militado en el PSG los últimos años.

El capitán Thiago Silva, quien conoce el reinado hegemónico de Zlatan Ibrahimovic (2012-2016) de igual modo que los años de Unai Emery (2016-2018), sabe de lo que habla cuando se comparan los diferentes ambientes.

¿Vivió alguna vez un estado de ánimo y unión parecido desde su llegada en 2012? "Francamente, no. Es la primera vez que vivo eso", confiesa a la AFP. "Este año es realmente particular. No sé cómo ni por qué se ha creado, pero espero que podamos lograr al final nuestro objetivo".

Hay que retroceder cinco meses para comprender la génesis de este espíritu colectivo.

Es la mañana del 11 de marzo de 2020, el futuro europeo del PSG pende de un hilo luego de la derrota 2-1 en Dortmund tres semanas antes: Kylian Mbappé está enfermo, Neymar se quejó de una mala gestión de su lesión en el costado, el Parque de los Príncipes a puerta cerrada a causa de la pandemia de coronavirus...

- WhatsApp y Saint-Tropez -

Y sin embargo, todo cambió al término de un partido seguido por miles de aficionados en delirio en los aledaños del estadio. El PSG acabó por ganar 2-0 y por enterrar la maldición de los octavos.

Del baño de masas improvisado de Layvin Kurzawa a la icónica pose de Ángel Di María, torso desnudo en la terraza del Parque de los Príncipes.

Pero sin apenas haberse recuperado de la fiesta, el confinamiento cortó en seco la inercia positiva del equipo. Dispersados a los cuatro puntos cardinales del planeta, ¿cómo mantuvo la plantilla el contacto?

"Tenemos un grupo de WhatsApp en el que hablamos a menudo", reveló Thiago Silva. "Fue una pena (el parón) porque estábamos muy bien. Todos los jugadores estaban a su nivel top".

"Pero seguimos hablando entre nosotros, intentamos seguir trabajando. En la mente de cada uno hay un gran objetivo a lograr cada temporada", añadió el central.

El contacto en algunos casos fue incluso presencial. Marco Verratti, Marquinhos y Neymar se encontraron en las playas de Saint-Tropez para disfrutar de unos días de vacaciones antes de la vuelta al trabajo a finales de junio.

Pero hubo más encuentros fuera de los campos de entrenamiento, sobre todo bajo el pretexto de celebración de cumpleaños de miembros de la plantilla o de sus familiares.

- Algo "jamás" visto por Leonardo -

Numerosas imágenes en las redes sociales sirven para trazar la pista de sus reuniones festivas; cerca de la Torre Eiffel para asistir a los fuegos artificiales del 14 de julio (fiesta nacional de Francia) o en el jardín de Neymar en Bougival (Yvelines) para festejar la victoria en Copa de la Liga el pasado fin de semana.

"Es muy importante tener cosas así para crear un grupo como este", señala Thiago Silva. "Cuando no conoces a tu compañero que juega a tu lado no tienes la libertad para hablarle, y eso se hace difícil".

Incluso el director deportivo, Leonardo, durante un tiempo reticente a la exposición pública de la vida privada de los futbolistas, acabó siendo seducido.

"En equipos que han ganado todo nunca vi ambientes así", confesó el miércoles durante una conversación informal con la prensa. "Hay complicidad entre ellos. Después ganas o pierdes, pero es algo que me hace ser optimista", añadió antes del duelo de cuartos de final ante el Atalanta el 12 de agosto.

"Espero que esta atmósfera de grupo, fuera del terreno de juego, nos ayudará mucho para ganar la Liga de Campeones", insiste Thiago Silva. Aunque haya que prolongar la fiesta hasta el final...