Caso Maduro y Cilia Flores se complica en Nueva York con nuevos cargos de tortura
Los fiscales no los acusan de haber ejecutado personalmente los actos de tortura, sino de haber dirigido, autorizado o participado en el funcionamiento de ese sistema.
La nueva acusación amplía el proceso que ambos ya enfrentaban por narcotráfico y armas. El juicio fue trasladado para junio de 2027, pero antes el juez deberá resolver una disputa clave sobre inmunidad.
El proceso judicial contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, entró en una nueva etapa en Nueva York, después de que ambos comparecieran nuevamente ante una corte federal para responder a una acusación que incorpora el delito de conspiración para cometer tortura.
Maduro y Flores se presentaron este jueves ante el juez federal Alvin Hellerstein, en Manhattan, donde rechazaron los nuevos señalamientos formulados por la Fiscalía estadounidense.
Maduro calificó las acusaciones de falsas y, luego de que no respondiera directamente cómo se declaraba, el juez registró en su nombre una declaración de no culpabilidad.
Flores también se declaró no culpable y aseguró ante el tribunal que era “completamente inocente”.
La nueva acusación amplía considerablemente el caso que ambos ya enfrentaban por delitos relacionados con narcotráfico y armas.
Según la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York, Maduro y Flores habrían participado durante años en un sistema de represión utilizado para perseguir y torturar a opositores políticos, militares considerados disidentes y otras personas percibidas como amenazas para el gobierno venezolano.
Los fiscales no los acusan de haber ejecutado personalmente los actos de tortura, sino de haber dirigido, autorizado o participado en el funcionamiento de ese sistema.
La acusación sostiene que entre las víctimas hubo ciudadanos estadounidenses y describe presuntos métodos de tortura que incluyeron golpes, asfixia, descargas eléctricas, privación de alimentos y amenazas contra familiares.
Todos estos señalamientos corresponden a alegaciones de la Fiscalía y deberán ser demostrados ante un tribunal. Maduro y Flores se presumen inocentes mientras no exista una condena en su contra.
¿Qué sigue ahora?
La incorporación de los nuevos cargos obligó a modificar el calendario del proceso.
El juicio estaba previsto para comenzar el 1.º de junio de 2027, pero el juez Hellerstein aceptó trasladarlo dos semanas y fijó como nueva fecha de inicio el 14 de junio de 2027.
La defensa reconoció ante el tribunal que la nueva acusación aumenta considerablemente el trabajo necesario para preparar el juicio.
Sin embargo, antes de que el caso llegue ante un jurado, existe otra batalla judicial que podría resultar determinante.
Los abogados de Maduro y Flores solicitaron desestimar el proceso alegando que ambos están protegidos por inmunidad debido a los cargos que ejercían en Venezuela.
La Fiscalía se opone a ese argumento.
El juez Hellerstein tiene prevista para el 17 de noviembre una audiencia para escuchar los argumentos relacionados con las mociones de desestimación, incluyendo el reclamo de inmunidad.
La discusión será especialmente relevante en el caso de Maduro, cuya defensa sostiene que un jefe de Estado extranjero no puede ser procesado penalmente por otro país bajo estas circunstancias.
Estados Unidos, sin embargo, dejó de reconocer a Maduro como presidente legítimo de Venezuela en 2019, un elemento que forma parte de la disputa jurídica que deberá analizar el tribunal.
Además, Maduro y Flores tienen programada otra audiencia previa al juicio para el 17 de diciembre.
Permanecen detenidos en Brooklyn
Mientras avanza el proceso, ambos continúan recluidos en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn.
Flores había solicitado previamente continuar el proceso bajo arresto domiciliario debido a problemas de salud y la necesidad de someterse a un procedimiento cardíaco, pero el juez rechazó la petición.
Por ahora, Maduro y Flores seguirán enfrentando desde prisión un proceso que comenzó con acusaciones relacionadas con narcotráfico y armas y que ahora incorpora señalamientos por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Si el caso supera las mociones pendientes y llega a juicio, ambos deberán comparecer ante un jurado federal en Manhattan a partir de junio del próximo año.
