Por Adrián Fallas Por AFP Agencia 24 de junio de 2016, 3:49 AM

En el 2007 Panamá inició la ampliación del Canal que une el Pacífico con el Atlántico. Nueve años después y 5.250 millones dólares luego, todo está listo para que este 26 de junio una nueva época pase por las esclusas recién construidas.

"Estamos preparados para llevar adelante ese paso inaugural. Todos los tránsitos (de prueba) que hemos hecho no han tenido ningún tipo de eventualidad. Nos sentimos complacidos", dijo el administrador del Canal de Panamá (ACP), Jorge Quijano.

"Estamos listos para el domingo, no hay nada de lo que preocuparse", añadió Giuseppe Quarta, director ejecutivo del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC).

Este lunes el barco grúa Oceanus, de 45,88 metros de eslora y 15,24 metros de manga, propiedad de la ACP, y construido en 1996 en Estados Unidos realizó prueba exitosa.

"Este es un bebé que hemos llevado a través de un gran parto", aseguró Quijano.

Un nuevo canal

Utilizado por primera vez el 15 de agosto de 1914, el Canal de Panamá recorre 80 kilómetros y es el sitio por el que 5% del comercio marítimo mundial cruza entre los grandes océanos, siendo Estados Unidos, China y Chile los principales usuarios de la vía.

En el año 1999 Panamá recibía de los Estados Unidos la administración del paso.

El nuevo Canal permitirá el tránsito de buques de hasta 14.000 contenedores –el triple que la carga actual–.

El proyecto consiste en la construcción de un tercer carril con un nuevo juego de esclusas, una en el Pacífico y otra en el Caribe.

Con el Canal ampliado el tesoro panameño espera triplicar los 1.000 millones de dólares que recibe anualmente por el cobro de peajes, especialmente por el transporte de contenedores, granos y gas natural licuado.

Momentos difíciles

El proyecto será inaugurado este mes con un año de atraso.

El momento álgido de las dificultades se presentó en el 2014, cuando el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), integrado por Sacyr de España, Salini Impregilio de Italia, Jan De Nul de Bélgica, y la panameña CUSA, frenó las obras.

Falta de liquidez y reclamos por sobrecostos, después que la ACP acusara al consorcio de no utilizar el cemento adecuado, figuraban como las razones para la pausa en la ampliación.

Una vez que fueron resueltos los problemas, los trabajos reiniciaron y a pocos días del momento clave, todo parece indicar que el domingo todo avanzará sin contratiempos.

En tanto, el capitán encargado de coordinar el primer paso de un buque por el nuevo Canal, el panameño Guillermo Manfredo, dijo a la AFP que ese será "el tránsito más importante de mi vida".

"Estamos esperando el día 26 para hacer historia y poder iniciar esta operación que va a cambiar el mundo marítimo", agregó Manfredo, capitán de operaciones de la ACP y quien lleva 25 años cruzando barcos por el Canal.

Todo buque que atraviesa el Canal de Panamá debe ser pilotado por alguno de los 200 capitanes de la ACP, incluidas las embarcaciones militares de cualquier país.

Manfredo coordinará un grupo de 8 capitanes que se encargarán de pilotar el buque portacontenedores chino Cosco Shipping Panama, de 48,25 metros de manga y 299,98 metros de eslora, que inaugurará la ruta en un tránsito que demandará 12 horas.

"No es pan comido, pero el barco no va a rozar nada. Va a pasar perfectamente. Va a ser un tránsito prístino", añadió.

Apoyo tico

La titánica obra de ampliación incluyó a la empresa nacional MECO, que en el año 2010 ganó una licitación de $267 millones para realizar excavaciones y labores de remoción de material, siendo este el cuarto contrato que recibía de las autoridades panameñas.

“Estos trabajos nivelarán el cerro Paraíso, ubicado al frente de las esclusas de Pedro Miguel, en el lado del Pacífico, al reducir su altura de 46 a 27,5 metros sobre el nivel del mar. El objetivo es tener listo los trabajos a principios del 2011”, indicaba una nota de La Nación publicada en enero del 2010.