Última Hora

El seleccionador argentino de Egipto, Héctor Cúper, tiene este domingo (19H00 GMT) un particular reto personal: hacerse con una gran final después de años perdiéndolas sistemáticamente.

Cúper ha clasificado contra pronóstico a la selección de Egipto para la final de la Copa África 2017, disputada en Gabón, y puede estar ante su última gran oportunidad de hacerse con un trofeo mayor.

La carrera del técnico argentino está jalonada por una serie de derrotas en finales desde que se hiciera cargo del Mallorca en 1997. Al frente del conjunto balear perdió ese año la Copa del Rey española frente al Barça en la tanda de penales.

En la temporada siguiente su equipo volvió a alcanzar una gran final, esta vez la de la Recopa de Europa, que perdió frente al Lazio, en la que fue la última edición de dicho torneo.

A partir de 1999 y como entrenador del Valencia CF, perdió dos finales consecutivas de Champions League. Frente al Real Madrid primero (3-0) y contra el Bayern Múnich un año después (tanda de penales), en la temporada 2000-2001.

La mala suerte le persiguió hasta su periplo griego, cuando en la temporada 2010-2011 perdió la final de la Copa de ese país cuando entrenaba al Aris Salónica, frente al Panathinaikos.

Por eso cuando en la rueda de prensa de este sábado, a sólo unas horas de disputar la final contra Camerún, un periodista le ha preguntado sobre el número de finales pérdidas, la respuesta de Cúper ha sido seca: "Vosotros ya conocéis la historia".

A sus 61 años, Cúper espera ponerle el broche a su carrera como entrenador, que comenzó de forma brillante en Argentina a principios de los años 90 (ganó la Copa Conmebol en 1996, al frente del Lanús) pero que fue perdiendo brillo con el paso de los años.

Críticas al juego defensivo.

"Espero ganar algún día una final, no he tenido mucha suerte con ellas", dijo el pasado miércoles después de vencer en seminifnales a Burkina Faso (1-1 al término del partido y 4-3 en la tanda de penales).

"Hay que ser optimista", dijo entonces a los periodistas, en un tono cordial alejado del ambiente enrarecido de los últimos tiempos entre el entrenador y los periodistas egipcios, que le suelen acusar de practicar un juego austero y defensivo.

"Ha recibido muchas críticas de todas partes, porque los espectadores de Egipto quieren ver un fútbol bonito y ofensivo, con muchos goles", explicó a la AFP el reportero de la publicación 'Al Ahram', Mohamed Fayouk Hendy.

Y es que desde que comenzara a ganarse la vida como entrenador de fútbol, allá por 1993 en el Club Atlético Huracán, Cúper jamás ha renunciado a su muy reconocible estilo: extremo rigor defensivo y preferencia por el contraataque.

En cualquier caso, la filosofía de Cúper le ha permitido a Egipto, el país que más veces ha ganado la Copa África (7), volver a alcanzar una final tras siete años de sequía y sin haberse clasificado para las tres últimas ediciones del torneo.