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El 2021 ya suma 11 víctimas mortales producto de accidentes acuáticos, tanto en ríos como playas de diferentes zonas del país.

Marvin Chen es el jefe de Guardavidas de Garabito y ha vivido a diario, durante los últimos 20 años, este tipo de emergencias donde la vida y la muerte entran en discusión.

En una amplia entrevista con Teletica.com, Chen destaca el valor de su profesión, los errores más comunes que cometen los bañistas en la playa y qué acciones facilitan su labor a la hora de una emergencia.

Para este experto en salvar vidas, “la educación” del turista sigue siendo la clave para evitar ponerse en riesgo en las inesperadas condiciones del mar. 

¿Cómo es la experiencia de trabajar salvando vidas?

Salvar vidas es una responsabilidad muy grande, muy seria y en ocasiones hasta estresante. Desde que nos levantamos ya usted va con la mentalidad de que algo puede pasar y se vive con esa preocupación. Ponerse la camiseta de guardavidas es como cuando un superhéroe se pone la capa, ir a ver qué soluciones da a su labor.

Por ejemplo, en Jacó, donde el mar es muy peligroso, el trabajo es preocupante y al final del día agradecemos a Dios porque no pasa nada, pero otras veces las historias son diferentes y pasó algo, entonces uno se va a casa triste porque tal vez alguien perdió su vida. Nuestro diario vivir es de preocupación, tensión y a veces hasta tristeza. 

¿Desde hace cuanto trabaja como Guardavidas y por qué se inició en esto?

Me hice guardavidas a los 13 años, cuando empecé a realizar los primeros cursos y hacer voluntariado. Inicié porque mi papá era pescador y recuerdo que una vez él me lanzó de la lancha y nadé como dos kilómetros hasta llegar a la costa, imagínese tenía como 12 años y lo hice. Me dijo que yo podía ayudar a la comunidad salvando vidas, entonces inicié con la preparación.

A los 14 años salvé a la primera persona de morir ahogada, era una señora y ahí me marcó esta labor, seguí encaminado en el tema de salvamento y hoy en día, además de trabajar como guardavidas, realizo capacitaciones en muchas playas del país e incluso afuera. 

¿Qué preparación debe tener un Guardavidas?

En el país no existe un ente que certifique a los guardavidas profesionales, entonces lo que hice fue viajar a un país donde sí son regulados y respaldados por una entidad. En mi caso fui a Sidney, Australia, ahí fue donde me hice profesional y donde llevo mis capacitaciones, llevo más de cuatro años visitando ese país para formarme.

Hasta hace un año atrás salió una iniciativa de ley, de la cual participé, la cual viene a regular las certificaciones en el país en el tema de salvamento, pero por el tema del COVID-19 no se pudo seguir adelante con la realización de la comisión encargada de regular. En dado momento, yo creo que se va a dar. 

¿Cuáles son las claves para desempeñarse de buena manera como Guardavidas?

Una de las características potenciales es la de ser local de la playa donde va a trabajar, eso le facilita más el perfil de guardavidas, sería un guardavidas nato, que conoce el mar desde niño y eso es fundamental.

El guardavidas debe ser un atleta de alto rendimiento, entrenar todos los días, para eso se le paga. Debe estar en perfectas condiciones físicas, no tener vicios, ser íntegro en todo el perfil de salvamento. 

¿El mar le ha pegado sustos a ustedes, que se pueden considerar expertos?

Por supuesto, en el mar no hay un balance, un perfil o se puede denominar alguna categoría para un guardavidas o un surfista. Cualquier persona, por más experiencia que tenga, puede correr riesgos en cualquier momento en el mar.

Hace unos años se estaban ahogando tres personas, un señor y su parejita de hijos que terminaron en una corriente. Ingresé a hacer mi trabajo, el señor me dijo que no dejara ahogar a sus hijos, pero me sujetó el cordón del pito que llevo en el cuello y mientras sostenía a sus hijos me estaba ahogando porque tenía todo su peso encima de mi cabeza. En un momento me dejé ir, prácticamente hubo un momento donde dije me rindo, estaba viendo como verde, desmayándome… Pude tomar aire una vez más y el señor pudo soltarme, al final nos salvamos los cuatro. Esa es una de las experiencias más duras, pero durante estos más de 20 años de carrera he visto un montón de situaciones difíciles, la verdad.

¿Cuáles son los errores más comunes que cometen los bañistas?

El error más común que comenten los bañistas es la educación, no respetar o medir su categoría, ingresar al mar sabiendo que está grande. A muchos se les advierte, pero no respetan, no escuchan a los mismos locales, así es el tico. El alcohol puede ser otra de las causas, pero va más relacionado con la responsabilidad de la persona.

En ocasiones se reporta la muerte de surfistas, pero muchas veces lo que los hace surfistas es la tabla, o son amateur. Al surfista profesional usted no lo van problemas, se han dado ese tipo de incidentes, pero no es muy común que un surfista se ahogue por un oleaje grande.

¿Qué situaciones les complican la labor a ustedes cuando se presenta la emergencia?

La poca educación de las personas complica nuestro trabajo, no hay mucho conocimiento en el tema de salvamento en nuestro país, son pocos los medios para educar al turista que llega a nuestras playas. El trabajo de nosotros en la playa es básico, el más fuerte es educar.

Ya en la emergencia es importante que no se metan en la escena miembros del público o de la familia a tratar de salvar la persona, mejor que ahorre esa energía y se concentre llamando y buscando alguien que pueda entrar, ya sea un guardavidas, un local o surfista que pueda ayudarlos, ya que muchas veces cuando esas personas sin experiencia entran al mar, terminan siendo más las víctimas de los que se pudieron haber rescatado.

¿Qué le dice la gente cuando le salvan la vida?

En ocasiones hay personas que ni siquiera gracias dicen, solamente se van. En ocasiones hay personas muy lindas con las que se forma una linda amistad, muchas personas han venido a Jacó a buscarme tiempo después. Además, conozco casi todo San José por motivo de que las personas que he rescatado se han convertido en mis amigos. Creo que eso está mucho en el carisma del guardavidas, cómo se comporta en ese tipo de emergencias, si se logró comunicar bien puede llegar incluso tener una familia.

¿Cómo se describe el sentimiento de trabajar implicados con la vida o la muerte?

Cuando uno rescató una persona siente una emoción que es difícil de explicar, muy bella, muy linda y lo motiva a seguir en esto que es salvar vidas y, en la parte cuando la persona muere, cuando no se puede rescatar, en el caso mío es algo muy triste y cada persona que ha muerto durante mi carrera me ha marcado, me toca mucho saber que ingresé por una persona y salir sin ella y tener que darle la noticia a la familia. Marca para toda la vida, es algo que se tiene que trabajar personalmente para poder soportarlo, yo en ocasiones sueño con esas personas, me despierto llorando, cuando son niños me duele más porque yo soy padre de familia y duele bastante.

Reportar la muerte de alguien es algo que se tiene que estudiar, usted practica cientos de veces en el transcurso de la caminata que trae desde el mar hacia la playa, es como un guion para saber lo que se tiene que decir. Aprendemos a convivir con eso, a reaccionar en esas situaciones.

Hábleme de algún rescate que lo haya marcado durante todos estos años de trabajo.

Algo que me marcó mucho fue lo de la pandemia. Uno como guardavidas lo que hace es salvar personas de alguna emergencia acuática, pero en este caso fue todo lo contrario, porque una persona se quiso quitar su vida ahogándose en el mar, por el estrés de esta pandemia y los problemas del diario vivir. Ella se metió al mar, se quería quitar la vida, pero gracias a Dios yo pude llegar y sacarla, tuve que jugar de psicólogo durante el viaje del mar a la playa, decirle que no lo hiciera. Mientras lloraba nos pegaban las olas, decía que no quería vivir, eso fue algo muy duro para mí, creo que hay muchas personas que están pasando por situaciones difíciles y ella era una ellas. Ya en la playa llegaron los policías y la familia, era todo un drama porque estaba sucediendo algo triste, pero lo más lindo fue que luego se comunicó conmigo y hoy por hoy es una de mis mejores amigas, siempre hablamos por mensajes y nos mandamos ánimos.

¿Algunas personas desvalorizan el trabajo que realizan?

Claro, nos han insultado, a veces nos discriminan, dicen que somos sapos, unos metidos, que si alguien se ahoga no servimos para nada, insultos que duelen y que psicológicamente maltratan a cualquier persona. Es lo que vivimos, a pesar de que lo hacemos con amor,  mucha gente no entiende que es un guardavidas.

Desde mi punto de vista deberíamos ser respetados como lo son Bomberos, Fuerza Pública, Policía Municipal, como lo de los médicos y los paramédicos. Hacemos un trabajo súper importante, pero no somos respetados ni valorados como debería de ser. No se le ha dado el apoyo del Gobierno central para que se le dé un perfil a los guardavidas, quienes nunca se reflejan en el país, pero que hacen un trabajo de hormiga increíble a pesar de que no tienen los recursos.

¿Cuántos trabajan en la zona de Garabito? ¿Son bien remunerados?

Nosotros ahora que somos empleados públicos y pertenecemos a la Municipalidad, con una plaza fija, nos hace ser profesionales y creo que somos bien pagados a la par de otros que trabajan para el comercio o que no reciben un ingreso fijo. Pero se ve mucho la pobreza del guardavidas que no se le paga, yo y mis compañeros estamos bien a la par de ellos, somos tres en propiedad y tres contratados con servicios profesionales. Cubrimos Playa Jacó, Playa Hermosa y Herradura.