Patricia Solano: "Ejecutivo habla de mora judicial, pero no resuelve listas de espera de CCSS"
La magistrada presidenta de la Sala III aseguró que, mientras el Gobierno no resuelva la problemática en la Caja o las presas en las calles, no tiene autoridad moral para cuestionar que no se solucione la mora judicial.
La figura de Patricia Solano ha tomado, en las últimas semanas, una notoriedad que no tuvo durante el Gobierno de Rodrigo Chaves.
A pesar de que las fuertes críticas del Ejecutivo contra la labor del Poder Judicial empezaron en la pasada administración, no es hasta ahora que la presidenta de la Sala III empezó a levantar la voz en defensa de ese poder de la República, su independencia y su presupuesto.
La magistrada afirmó, en entrevista con Teletica.com, que el Poder Judicial se equivocó en guardar silencio ante los embates que salen de Zapote.
Lea aquí la entrevista completa:
¿Qué opina de esa disputa frontal que hoy existe entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial?
Yo no diría que sea un enfrentamiento. Creo, y lo he dicho en varias ocasiones, que el Poder Judicial ha pecado de no señalar lo que nosotros hacemos. ¿Y qué sucede? El que calla, otorga.
Vea que durante cuatro años la Presidencia Ejecutiva del país (anterior) viene acusando al Poder Judicial de diferentes cosas: que el Poder Judicial no hace, que el Poder Judicial no le interesa a la ciudadanía... Y nosotros habíamos mantenido silencio. De alguna manera siempre ha sido un estilo; se tiene que entender que las personas magistradas somos, sobre cualquier cosa, jueces. Nosotros no somos políticos, somos jueces y esa es la preparación que tenemos todos, en su gran mayoría.
Vea que antes se decía que los jueces hablaban a través de sus fallos. Posteriormente, ha habido una apertura y también en muchas ocasiones las personas juzgadoras hablamos de lo que es. Y en esto hemos venido: escuchando, escuchando y escuchando.
Yo sí he sido de la tesis de que nosotros teníamos que dar una respuesta clara de que las cosas no son como se presentan y por eso le digo que creo que hemos pecado en guardar silencio y en no dar respuesta, pero no es exactamente confrontativo, es señalar con datos qué es lo que hacemos y que lo que se ha dicho no es la verdad de lo que sucede. ¿Que hay mora judicial? Existe mora judicial y la mora es multifactorial, no es solo atribuible al Poder Judicial, hay un montón de causas por las cuales se produce y a veces incluso la mora no se entiende.
Cada proceso, de la materia que sea, tiene un lapso de tiempo en el cual va a durar ese procedimiento. Si es una pensión alimentaria, si es un sucesorio, si es un penal, el que sea, tiene un tiempo probable de duración atendiendo a la complejidad del asunto que se tenga, pero a veces ese proceso, la duración, se toma como mora y hemos sido claros y yo he repetido y dicho en muchas ocasiones que se observe que, por lo menos en materia penal, la capacidad de respuesta que nosotros tenemos entre entradas y salidas es de un 80%. Entonces, si usted toma que durante muchos años ha venido ese 20% acumulándose, por supuesto que eso da una tardanza en una gran cantidad de procesos y sobre todo se atrasa lo que es más complejo, porque es más difícil conciliar agendas de los intervinientes y en eso hay que, y lo hemos reconocido: ¿Tenemos un atraso? Sí. ¿Venimos trabajando en cómo resolverlo? Sí.
Pero cuando también se nos acusa de que solo pedimos recursos, eso no es cierto. Nosotros también, con la parte técnica, que es toda la dirección de planificación, en donde está conformado por profesionales, dentro de los cuales tenemos muchos ingenieros industriales, venimos analizando los procesos, porque un juicio es igual a cómo es la atención en un banco, cómo son las listas de espera en la Caja; es exactamente eso, son procesos en los cuales se viene dando cuál es la tramitación y cómo se optimiza lo que se tiene para dar un mejor resultado.
A mí sí me llama poderosamente la atención y tengo que decirlo: El Poder Ejecutivo ha venido hablando y hablando de la mora judicial, pero no resuelven las listas de espera en la Caja. Entonces, muy bien, resuelvan para que puedan tener autoridad moral para decirnos: 'Es que ustedes no resuelven'. Y no es posible que, con una cantidad de operadores, ante la demanda de servicios, ustedes le hagan respuesta. Lo que sucede allá sucede acá.
Igual lo he dicho, que tiene que ver con las presas; vea lo que duramos cada día todos para trasladarnos a las oficinas. A veces son dos horas, a veces son tres horas diarias, de ida y otras de vuelta, en pocos kilómetros.
Tenemos la misma infraestructura vial que hace 50 años. Casi que lo que hay nuevo es solo Circunvalación y una que otra vía que también nacieron colapsadas por la flotilla vial con la que contamos.
¿Entonces ustedes reconocen que ese silencio o esa actitud pasiva fue un error en estos últimos cuatro años?
Yo lo veo de esa manera; no le puedo hablar por todas las personas, por todos mis compañeros, pero yo sí creo que es un error. Por eso el 18 de mayo, cuando nos llaman a esta dizque mesa de conciliación, y cuando ya había explicado, porque doña Laura Fernández, dentro de la mesa de diálogo que se tuvo, ella hizo ver que nosotros teníamos un gran retraso, que nos daban muchos recursos y que no hacíamos nada con lo que se nos daba. Entonces yo le hice ver cuál es la disposición constitucional y cómo el presupuesto que se nos asigna es muy inferior a lo que el constituyente previó. ¿Y por qué lo hizo el constituyente de esa manera? Porque era darle a un poder de la República independencia financiera.
Eso es fundamental y que no estuviéramos obligados a andar todos los años mendigando presupuesto, porque básicamente eso es lo que hacemos, mendigar, y en los últimos años cuánto se nos asigna y que es muy inferior. Imagínense que del 6% que el constituyente lo estableció como un mínimo, lo que nos dan para la judicatura es un 3,27%. A las otras partes sí nos dan más de un 6%, pero porque van destinados a los órganos auxiliares de la justicia penal, porque se los adscribieron al Poder Judicial sin asignarle los recursos económicos que ya tenían con anterioridad.
¿Qué fue lo que cambió entonces para que se dejara atrás esa actitud pasiva?
Si yo vengo aquí y le explico a usted: 'Vea, esta es la causa de esto; no me puede decir que yo no hago esto porque vea con lo que tengo que hacer.
Es como que a usted le digan 'haga arroz con pollo', pero solo le doy arroz y zanahorias. Es imposible. O 'haga gallo pinto' y solo me da frijoles. No es posible que yo le dé el producto como usted lo quiera.
Entonces, no podemos dar la respuesta que se pretende si con lo que tenemos no es suficiente, porque lo que entra es más y más complejo que la capacidad instalada que nosotros tenemos para resolver. Entonces, que yo le aclare a usted un tema y que venga a la conferencia de prensa a repetir lo que ya se le corrigió, a mí me parece no solo una falta de respeto, sino que es como si fuera un discurso simplemente que se sigue en lo mismo.
No tuve otra alternativa, y en esto sé que hay un rompimiento del protocolo tradicional; sin embargo, no era posible que ya, ante tanta información que no se ajusta a la verdad, porque no son exactamente las verdades que corresponden, me vi en la necesidad de aclararle. Ya a doña Laura Fernández se lo había aclarado; pareciera que no lo entendió porque lo volvió a repetir, pero aclararle entonces a la ciudadanía qué era lo que sucede.
¿Ustedes le habían dado una suerte de voto de confianza a este nuevo Gobierno? ¿Esperar, por ejemplo, a ver si las formas cambiaban?
En todos los momentos nosotros hemos tenido votos de confianza pensando que Costa Rica está primero, que ese sea el interés de todos los miembros, sobre todo de los supremos poderes, que tenemos una obligación mayor por ese privilegio que nos han dado de estar, y cuando lo hablo como un privilegio, porque para poder estar por lo menos en la magistratura nosotros hemos tenido que pasar por un tamizaje más estricto, tenemos que tener atestados para poder ejercer la magistratura.
Entonces, lo que hemos tenido, y por eso le digo que en realidad más que un privilegio es un honor poder servir a Costa Rica. Entonces, que cada quien deje a un lado cuáles son otros tipos de intereses y se trabaje por Costa Rica. Por eso yo he hecho un reclamo, y un reclamo firme y enfático, haciendo ver que el Poder Ejecutivo no ha trabajado en un tema que le corresponde, como es la seguridad; eso es un trabajo asignado por Constitución y por las leyes al Poder Ejecutivo. ¿Al Poder Judicial qué llega? Cuando los hechos sucedieron, nos llegan a nosotros. Entonces, esa primera contención, que le corresponde al Poder Ejecutivo, se ha debilitado: quitaron guardacostas de los mares y los mandaron a tierra, quitaron a la policía aeroportuaria, debilitaron en muchos lugares a la Fuerza Pública; entonces, esa contención se ha visto disminuida y cuando usted escucha a los personeros del Ministerio de Seguridad cuando dicen que la mitad de la flotilla vehicular no sirve, y usted a veces escucha a los oficiales que llegaban a los juicios o que llegan a tribunales decir que andan con botas rotas, que tienen problemas, que han existido cierres a las oficinas del Ministerio de Salud, a las oficinas de la Policía Administrativa, por supuesto que usted entra para ver que el trabajo y la contención que le corresponde, para dar seguridad a la ciudadanía, al Poder Ejecutivo, y han hecho un traslado de que la seguridad, estamos en esta situación porque el Poder Judicial no responde. No, es que esa no es la labor sustancial nuestra.
Aun así, vea que es por trabajo de inteligencia del Organismo de Investigación Judicial y del Ministerio Público, y en su momento con la intervención de las personas juzgadoras, que se ha hecho un plan para disminuir las bandas criminales y para disminuir la cantidad de muertes en el país, y con un trabajo de inteligencia se ha venido disminuyendo, pero es un trabajo que entonces, en un tema de seguridad, siempre hemos contribuido.
¿Pero entonces es un esfuerzo consciente del Poder Judicial por poner las responsabilidades donde corresponde?
Siempre, en todo caso, la ciudadanía a veces confunde qué hace el OIJ y qué hace la policía administrativa. El OIJ es una policía científica de investigación; el OIJ no es preventiva, esa es la Fuerza Pública y es la llamada precisamente a que, si hay un evento que llaman, por ejemplo, de una persona que pide auxilio por violencia doméstica, de ir en un primer momento para que no haya mayores consecuencias.
Entonces, cuando a veces no actúa la Fuerza Pública, es que se dan hechos graves o hechos de esta naturaleza y terminan en tribunales, pero el tema de la seguridad no le corresponde al Poder Judicial y en eso yo tengo que ser enfática y no me cansaré de repetirlo. Esa es una labor que le compete al Poder Ejecutivo. ¿Que nosotros ayudamos? En todo lo que podemos, pero sustancialmente es una labor del Poder Ejecutivo.
¿Por qué es que en ese esfuerzo su voz parece tener ahora una preponderancia diferente? Incluso por encima del presidente de la Corte (Orlando Aguirre), que ahora parece tener un rol secundario frente a usted.
En realidad no tiene que ver. Nosotros siempre respetamos al presidente de la Corte porque es quien representa a un poder de la República, sin embargo, en este caso concreto, yo presido la Sala Penal y yo coordino el trabajo de toda la materia penal y a lo que están haciendo referencia es a la materia penal.
Don Orlando es laboralista, es civilista, él no trabaja en penal, entonces todos los temas que tienen que ver con penal, él los conoce en grosso modo, pero no con el detalle que lo tengo yo, que trabajo de hace muchos años, y en los últimos años, abocada a esto. Por eso es que me ha correspondido y pienso que, como presidente de la Sala que tiene la jurisdicción mayoritaria del Poder Judicial, he tenido que de alguna manera dar respuesta a acusaciones que siempre he estimado que no son certeras.
¿Y no le llama la atención que ese cambio de rol también ha traído consigo un señalamiento mucho más directo por parte del Gobierno y el oficialismo hacia su figura?
En realidad, no puedo exactamente decírselo de esa manera, porque desde la administración anterior un miércoles sí y otro también salía el nombre de Patricia Solano. En realidad, ahora es una continuación y a mí me llama la atención que, siendo el discurso político de doña Laura Fernández, que es una continuación del Gobierno anterior, viendo que hace correcciones, por ejemplo, con lo de la policía aeroportuaria y con la policía costera, devolviéndolas a los lugares en que correspondía, entonces esas son también interrogantes que la ciudadanía debería hacerse.
¿Como reconocer que los errores que cometieron y dejaron durante cuatro años debilitaron la seguridad? Eso es para la ciudadanía, porque no es para Patricia Solano, no es para don Orlando Aguirre, no, es para todos los costarricenses. La seguridad también, en muchas ocasiones he señalado, es un problema de todos. Lo que a ustedes les afecta no es que a mí no me afecta.
La semana pasada, la diputada oficialista Cindy Murillo le pidió, de frente, no solo su renuncia a la magistratura, sino además que desistiera de cualquier intención de presidir la Corte Suprema. ¿Por qué cree que lo hizo? ¿Cree que hay miedo en el oficialismo a esa posibilidad?
En realidad, yo no le puedo decir si les da miedo o no les da miedo, ellos son los que podrían opinarle; pero sí podríamos valorar si tienen algún tipo de preocupación, porque yo manejo muy bien los datos de lo que nosotros hacemos y cuando me preguntan de un dato, yo sé qué es lo que hacemos y por qué lo que no hacemos no lo podemos hacer.
¿No cree también que tiene que ver con esa postura diferente que usted dice, por ejemplo, de hacer esa defensa frontal de la independencia judicial?
En realidad, la defensa del Poder Judicial y la independencia también otras personas magistradas han sido abanderadas a través de la historia. Si nosotros vemos, don Luis Paulino Mora fue un defensor a ultranza de la independencia judicial; don Fernando Cruz en su momento también lo ha sido y siempre se ha mantenido.
Tal vez don Orlando es una persona que siempre es sumamente educada, y él es así; no podríamos decir que no lo defienda, porque él también, si usted escucha todo su ideario y todos los mensajes a través de los años cuando él ha expuesto la rendición de cuentas en la apertura del año judicial, siempre ha sido enfático y defensor de la independencia judicial.
¿Pero ante un discurso fuerte, enérgico que emana de los que señalan al Poder Judicial, usted no cree que el tono que responde también debería ser conteste?
En esto cada uno tenemos nuestra forma, dirían las abuelas, de matar pulgas. Quien a mí me conoce, sabe que siempre he sido muy directa.
En su momento, cuando yo era jueza ordinaria, Corte Plena tomó una decisión de obligarnos a los jueces de juicio a hacer visita carcelaria. Y fui la única persona que fue a Corte Plena a explicar; hasta se dictó un reglamento, que no era posible que nosotros hiciéramos esa visita carcelaria porque impedía todo el trabajo de juicio en la forma que había sido planteada. Y eso sirvió para toda la judicatura.
Así es que nunca en mi vida me he conformado con que, sin razones, digan que algo debe hacerse. Y siempre también he sido una defensora de la seguridad que hay que darles a todas las personas que laboramos para el Poder Judicial. Vea que, en este momento, desde el año pasado estoy en la Comisión de Construcciones, pero aún antes de ello siempre he sido muy enfática en que los edificios que construyamos tienen que tener los parqueos suficientes para darle seguridad a nuestros funcionarios.
Nada más imagínense un juez o un fiscal que vienen saliendo en los casos peligrosos, que un día sí y otro también realizan, y no tengan dónde guardar su vehículo o tienen que exponerse a trasladarse a un parqueo a su vehículo. Eso no puede ser posible dentro de las funciones. En otros países incluso, no a los magistrados, a todos los jueces, les dan vehículo. El Salvador, entre ellos.
Ahora, la decisión sobre el futuro de la presidencia de la Corte Suprema está a poco más de dos meses. Es difícil pensar que ni usted ni el resto de los magistrados estén pensando, o discutiendo extraoficialmente, sobre esa decisión.
Hace cuatro años participé y presenté un programa claro de cuál es mi visión del Poder Judicial y a qué es a lo que yo aspiraba, y aspiré a la presidencia de Corte Plena. En este momento todavía es una decisión que no está tomada.
Porque cuando me dicen 'sí', no le puedo decir que 'sí', y cuando 'no', no le puedo decir que 'no'. Es algo que aún no tengo decidido.
¿De qué depende?
De valoraciones personales.
En el caso hipotético de que decidiera postular su nombre a la presidencia de la Corte en setiembre próximo, a los dos meses deberá defender su reelección. ¿Eso le preocupa? ¿Pasar primero por el análisis de sus pares y luego por el de un Congreso de una mayoría que, pareciera, está en contra de que usted continúe?
Creo que cada cosa hay que hacerla en su momento. No podría hacer depender ninguna decisión de mi vida a lo que suceda en noviembre, incluso de cara a una posible reelección.
Cada cosa a la vez. Imagínese, de manera hipotética, que yo decido presentar mi nombre a la presidencia de la Corte y pensemos que fuera designada presidenta de Corte Plena y viene noviembre cuando se conoce mi reelección y no me reeligen. El tema es muy sencillo: Corte escoge otra persona, igual que como todos los nombres, todas las personas y en todos los cargos, todos somos temporales.

