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La costarricense Amalia Ortuño luchará por ser bicampeona mundial de crossfit adaptado este 2021.

La vida de la también diseñadora de interiores dio un giro de 180 grados hace cinco años, cuando estaba en su pico de rendimiento máximo en triatlón y empezó a tener molestias en la cadera.

Le descubrieron un problema degenerativo y su vida deportiva se acabó; pero en un escenario oscuro encontró la luz y se convirtió en la campeona mundial de crossfit adaptado.

Ahora se prepara para ganar nuevamente el título y dejar a Costa Rica en lo alto. Sobre su proceso de superación y sus entrenamientos actuales, Ortuño nos amplió en la siguiente entrevista.

¿Cuándo empezó en el deporte?

Siempre he sido deportista, desde pequeña hacía natación, ballet, gimnasia, atletismo y ya más grande hice triatlón.

¿Cuándo cambio su vida?

Hace cinco años empecé a tener molestias y dolores cuando entrenaba triatlón, pensé que era un problema simple por hacer entrenamiento de endurance, que es normal que aparezcan lesiones. 

Estuve casi un año con dolor y molestias hasta que llegó un punto en que se me hizo imposible entrenar, entonces pensé 'esto es algo más grande'. Entonces empecé a buscar fisioterapeutas y hasta que la fisioterapeuta me dijo que fuera al médico y fui y me hicieron una serie de exámenes y ahí me diagnosticaron una enfermedad degenerativa en las caderas. Es un problema de nacimiento y, al ser degenerativo, cada día puedo hacer menos cosas en el tren inferior.

Desde el momento que me diagnosticaron empezamos una serie de tratamientos para intentar resolverlo, pero no tuvimos el resultado esperado, entonces la parte deportiva de mi vida se acababa.

¿Cómo tomaste la noticia?

Al principio me costó entender la noticia porque cuando a usted le dicen 'no puede volver a hacer lo que tanto le gusta' y su vida deportiva en este momento se acaba, pues me quede como en shock y en negación y traté de ignorarlo, pero definitivamente no lo podía ignorar. Entonces fue bastante difícil e impactante llevar ese proceso de aceptación me tomó cerca de tres años.

¿Qué pasó a partir de ahí?

Después de diagnosticarlo me hicieron una serie de cirugías, tratamientos y demás para tratar de resolverlo, en ese proceso estuve en negación, fue bastante complicado.

¿Cómo surgió la idea del crossfit adaptado?

Las casualidades no existen, en esta vida todo pasa por ago. En el momento que estaba más deprimida, en donde yo dije ya no puedo más, este problema es más grande que yo, ya no puedo seguir practicando deporte, entonces encontré en un gimnasio que acababan de abrir en Santa Ana, donde uno de los entrenadores se había certificado en crossfit adaptado, yo no tenía la menor idea de qué era, solo sabía que era crossfit. 

Decidí hablar con esa persona para hacer una valoración, fui a entrenar sin saber qué era y me encantó, quedé agotada y pensé este es el nivel que me gusta y empecé averiguar un poco más y encontré una organización de Estados Unidos, que son los que organizan toda la parte de competición, hablé con ellos y les mandé mis exámenes y me dijeron que por mi condición me toca competir en esta categoría que es sentada.

¿Y de inmediato te empezaste a preparar para la competencia?

La primera competencia venía en dos meses y yo decidí inscribirme solamente para ver cómo me iba, era la clasificatoria del mundial y con la sorpresa de que quedé de tercer lugar a nivel mundial. 

Esa competencia es en línea y todos los atletas de crossfit la hacen en todo el mundo y en mi categoría había atletas de todo el mundo: Canadá, Estados Unidos, Europa, Latinoamérica, de todo el mundo. Después fui al campeonato mundial, que era dos meses después y gané el campeonato.

¿En algún momento pensaste que ibas a ganar?

No, jamás, y menos en ese momento. Como dicen el cuerpo siempre tiene memoria muscular y yo toda mi vida he sido atleta, pero hubo un tiempo que no estuve activa, entonces jamás pensé que el momento iba a llegar tan rápido. Sí pensé que quizás entraría al top 5 o top 10, pero la verdad no tenía en mi cabeza que lo iba a ganar. 

Eso fue en el 2019 en el Campeonato Mundial de Crossfit Adaptado en Canadá. Después de eso, fui en febrero del 2020 a Wodapalooza, en Miami, es la segunda competencia más grande del mundo, compiten más de 25.000 atletas y también gané en mi categoría.

¿Cuándo es su próxima competencia?

El clasificatorio para el mundial ya empezó, durante tres semanas se hace la competencia virtual y me clasifica para el mundial, que es en noviembre en Estados Unidos. Yo escojo cuáles días quiero hacer las pruebas y los resultados los dan un mes después. Yo espero clasificar, he trabajado muy duro, no he parado de entrenar por más que los gimnasios estuvieron cerrados. Creo que estoy lista.

¿Qué le puede decir a alguien que se siente estancado?

La vida nos pone muchos restos y una buena actitud es la clave para salir adelante. Ahora soy parte de una actividad grupal que ayuda a las chicas a salir adelante y tener un grupo de apoyo (para mayores detalles de la actividad, puede ingresar aquí).

¿Cuál fue el aprendizaje más grande durante todo el proceso?

He aprendido muchísimo y he crecido como persona, he aprendido a ser más resiliente y perseverante. Aprendí que las cosas se logran con disciplina y esfuerzo. He aprendido que cuando tenemos sueños los podemos lograr, independientemente de nuestra condición o las dificultades que la vida nos ponga, si tenemos las metas claras lo podemos lograr. Me he convencido a mí misma que sí puedo hacer las cosas y eso es importante que todos lo aprendan, solo nosotros podemos cumplir nuestros sueños.