De Costa Rica a la NASA: Sandra Cauffman cuenta por qué “atreverse” cambió su destino
La científica costarricense relata cómo migró a Estados Unidos sin dominar el inglés y tuvo que defender su puesto como ingeniera para abrirse paso en un entorno lleno de retos.
Hay decisiones que se toman en silencio y cambian el rumbo de una vida. Para la científica costarricense Sandra Cauffman, una de ellas fue subirse a un avión con destino a Estados Unidos para buscar oportunidades en la ciencia.
Reconocida por su trabajo en la NASA, Cauffman recuerda ese momento como un acto de determinación. El miedo, admite, siempre estuvo presente. Sin embargo, nunca permitió que ese sentimiento dictara sus pasos.
Ella misma se describe como una mujer atrevida. Esa actitud, asegura, fue fundamental en los primeros años de su carrera, cuando cada avance implicaba también enfrentar incertidumbre.
Uno de los episodios que guarda con mayor claridad ocurrió en su primer empleo en Estados Unidos.
Había llegado al país sin dominar el inglés y, al iniciar sus labores, le asignaron organizar papeles, una tarea que no correspondía con el puesto para el que había sido contratada.
En lugar de aceptar esa situación, decidió detenerse y plantear su posición. Cauffman explicó que había sido contratada como ingeniera y que su trabajo debía reflejar esa responsabilidad. Aquella conversación marcó un punto de partida: logró que se respetara su rol y comenzó a construir su lugar dentro del equipo.
El camino, reconoce, no estuvo exento de obstáculos. A lo largo de su trayectoria encontró barreras que, según afirma, todavía persisten en distintos espacios profesionales. No obstante, esas dificultades no se convirtieron en un límite, sino en un impulso para continuar avanzando.
Hoy, a sus 63 años, Cauffman observa ese recorrido con perspectiva. Se define como una mujer valiente y una emprendedora enérgica, convencida de que la perseverancia y la determinación pueden abrir puertas incluso en contextos complejos.

