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Minyar Collado es miembro de la Cruz Roja desde hace 15 años. Trabaja en rescate de personas, tanto en ambientes acuáticos como terrestres, sin embargo, es un buzo destacado de la institución y con muchas experiencias.

A pesar de los factores que influyen en una emergencia, considera que la preparación, así como el equipo de trabajo, son fundamentales para lograr el objetivo.

Teletica.com lo entrevistó para conocer un poco más sobre el trabajo que desarrolla. A continuación, la entrevista completa.  

¿Qué necesita un buzo para ser parte de la Cruz Roja?

Cuando una persona ya es voluntaria o colaborador, puede prepararse como buzo y asistir a algunos incidentes donde se requiere buceo, según el nivel de licencia de buzo.

Si es una persona externa y ya es buzo, podría ingresar a la Cruz Roja cumpliendo el proceso de reclutamiento y colaborar de igual forma, según el nivel de licencia.

Es importante recordar que no solo se trata de contar con una licencia de buceo, ya que, en los casos de respuesta a emergencias, no es como el buceo recreativo porque se deben de llevar más cursos y contar con mayor experiencia.

¿Desde hace cuánto trabaja en la Cruz Roja y qué lo llevó a desempeñar esta profesión?

En este mes estoy cumpliendo 15 años como colaborador y llevo 22 años inscrito en la institución.

Desde niño me gustaban las ambulancias, siempre quería ayudar a las personas. Una vez, siendo menor de edad, fui a ver cómo trabajaban en Semana Santa y me llamó la atención el trabajo que hacían salvando personas.

Desde ese momento, me inscribí; pero como era menor de edad no podía participar en atención de personas, sin embargo, me mantuve hasta que cumplí la mayoría de edad y logré incorporarme a la Unidad de Búsqueda y Rescate Terrestre.

¿Qué es lo primero que se le viene a la mente cuando encuentra a un ahogado tras varios días desaparecido?

Una enorme satisfacción, primero, porque a los familiares, dentro de tanto dolor, les estamos ayudando un poquito a tener esa tranquilidad de darle el último adiós a su ser querido.

Por otro lado, cuando nos preparamos para atender estas emergencias y se logra un resultado tan positivo, es uno de nuestros indicadores de que el planteamiento de lo que se quería hacer funciona y los resultados traen beneficios para todos.

¿Cuáles son los principales desafíos que hay en un rescate acuático?

Muchos, porque se necesita de mucha experiencia y no cualquier buzo tiene el conocimiento necesario para trabajar dentro del agua. El buceo recreativo es muy diferente al de una emergencia.

Sin embargo, con un buen análisis, preparación, experiencia, así como el equipo y personal indicado se pueden obtener muy buenos resultados.

¿Cuál es el rescate que más lo ha marcado y por qué?

No fue en buceo, fue en montañismo porque tuvimos que extraer a casi 50 personas en una zona donde el cerro se estaba derrumbando. 

Cuando los auxiliábamos, se nos vino el cerro encima en el momento en que caminábamos por el centro del único sendero que quedaba; nos gritaban que corriéramos y de hecho lo tuvimos que hacer.

La comunidad afectada estaba cercana a un río y se derrumbaba, veíamos el tendido eléctrico caer, los árboles, los cerros... Estábamos en un espacio de menos de 50 metros cuadrados, donde no había derrumbes, pero no podíamos movernos y este fue el momento cuando uno tiene esa sensación de muerte inminente.

Esa vez salimos por la montaña, sacamos a una mujer embarazada, niños, adultos mayores. Llevábamos un bebé en brazos y, cuando cruzábamos el río, se vino una cabeza de agua, pero pudimos salir con bien.

Esto nos marcó muchísimo por todas las adversidades que vivimos y hasta le pasa por la mente la familia y uno piensa que tiene que llamar a despedirse, pero hay que ser muy positivo y buscar salir porque esa vez fue algo muy difícil.

¿Cuál es el principal factor o factores que influyen en las personas que se ahogan en ríos?

El desconocimiento y no saber a cuál río me estoy metiendo. Muchos lo ven como algo recreativo, van sin equipo y se meten en lugares de alto riesgo. Muchas personas ingresan y no tienen buena capacidad natatoria y esto genera el fallecimiento.

Algunos tampoco identifican las zonas calmas y creen que los lugares con corrientes calmas son pozas inofensivas y, muchas veces, en esos lugares hay cavernas y obstáculos.

Cuando comen, toman licor o están recién alimentadas, a muchas personas les genera una indigestión, por lo que empiezan a vomitar: pierden el control, se asustan, se cansan y fallecen ahogados.  

 ¿Hay alguna diferencia en los rescates acuáticos en ríos, lagunas o represas?

Las lagunas, a pesar de ser calmas, muchas tienen animales de alto riesgo como lagartos, caimanes y otros animales que pueden generar daño.

En estos lugares, a veces, las personas van a pescar, tiran cuerdas y las dejan ahí, pero cuando la gente se lanza queda atrapada y muere. Como el caso de un joven en la laguna de Río Cuarto, Alajuela, se metió a nadar y quedó atrapado en una de estas.  

Los ríos tienen tipos de caudal y muy diferentes. La lectura de su comportamiento es fundamental porque hay efectos hidráulicos, de remanso, corrientes laminarias y hay que saber leerlo. Saber la profundidad de un río es muy importante.

En el caso de las represas, puedo decir que son de las situaciones más arriesgadas porque tienen compuertas, hay un efecto de succión también. Esto, más el efecto hidráulico, son factores donde hasta el más experimentado puede morir.

¿Después de cuántos días sale a la superficie una persona ahogada?

Eso varía, depende de la temperatura del río. Hay aguas que son muy frías que pueden retardar el proceso de putrefacción de un cuerpo: se conserva más.

En partes altas de ríos, hemos encontrado cuerpos después de siete u ocho días. Salen intactos porque el frío los conserva.

En Chirripó tuvimos un caso donde no se logró ubicar el cuerpo de una señora, apareció varios meses después y salió íntegra. No fue que flotó, sino que por la transparencia del río y la disminución del caudal se logró ubicar, estaba prensada con unas piedras.

La contextura física de la persona también afecta: en las personas más gruesas y con mayor tejido adiposo, el proceso de putrefacción es rápido, pero una persona con condición física más compacta y con menos tejido adiposo, el proceso es muy lento.

Otro de los factores es cuando las personas quedan atoradas, pero ya son asuntos propios del comportamiento del río y no del proceso de putrefacción de un cuerpo.      

¿Qué tipos de análisis de campo hacen los buzos en los rescates acuáticos y qué se valora antes de la inmersión?

No siempre se va a bucear y eso se les dice a las personas. Existen algunas condiciones de riesgo muy complejas, como las represas, la apertura de compuertas y las corrientes con demasiado caudal... Nos limita mucho.

En el caso de las cataratas se han hecho buceos, pero se usan anclajes.

Siempre analizamos las condiciones subacuáticas como visibilidad, corriente, temperatura, cantidad de caudal y animales.

Si el plan de contingencia no me da seguridad como buzo, a veces es mejor no hacerlo. La expertise que tenga el buzo es fundamental para manejar el mejor de los escenarios.

¿Cuánto es el tiempo máximo que ha durado en un rescate acuático? 

Hay incidentes que tardan hasta 15 días. El que dure menos o más va a depender del comportamiento de los ríos y los análisis que se hacen. Siempre hay que revisar muy minuciosamente todo el río.

Hay ríos que tienen pozas constantes porque son ríos con aguas calmas, pero con corriente. En los que son caudalosos ni siquiera se puede ingresar y lo que se hace es instalar puntos de vigía y se usan drones.

Hubo una ocasión cuando tuvimos una emergencia con Bomberos en Tres Ríos, por una inundación, y uno de los fallecidos lo encontramos en Puntarenas por el río Tárcoles.

Este tipo de situaciones lo llevan a ser analítico de que no es cuándo voy a buscar, sino dónde, porque a veces es muy compleja la ubicación.

 ¿Algunos consejos para las personas que visitan ríos y que no sufran una emergencia?

No se debe de ingresar a ríos si estamos en temporada de lluvias porque pueden aumentar su caudal muy rápido.

Es un mito de las personas al decir que "el río crece hasta que trae basura, cuando cambia de coloración y si empieza a subir poco a poco". Existen ríos en Costa Rica donde la cabeza de agua no avisa, ni cambia de color, no trae basura como hojas o palos, sino que la cabeza de agua es abrupta en cuestión de cinco segundos.

También se debe de verificar la incidencia del río, como el comportamiento, y se debe de preguntar a los lugareños sobre las zonas seguras. En caso de cabeza de agua, preguntar por lugares oscuros y asesorarse bien sobre su comportamiento.

No se debe ingresar solo, si está con niños no dejar que se metan a zonas cautelosas, pero se pueden sentar en piedras y en las orillas en zonas calmas.

A veces en los ríos, por puro descuido, pueden arrastrar personas y nadie se da cuenta. 

No hay que ingresar bajo los efectos de las bebidas alcohólicas o sustancias que puedan alterar la capacidad de reacción, siempre se debe estar consciente del lugar donde estoy. Se puede disfrutar, pero entender que debo tener una buena capacidad de reacción por si hay una emergencia.

No hay que utilizar dispositivos de flotabilidad de los que yo no me pueda liberar. Si meto una balsa a un río con algún tipo de caudal y no se tiene conocimiento, puede ser peligroso. Tampoco hay que visitar un río si yo no estoy seguro de cómo es la zona.

También hay que asegurarse por si existe maquinaria dragando en el río y esto puede cambiar el caudal sin que las personas se den cuenta.

Si en las partes altas de las montañas está lloviendo puede haber una cabeza de agua y sorprender los lugares donde hace sol, río abajo.

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