Probablemente al escuchar o leer su nombre muchas personas pensarán inmediatamente en huelgas, bloqueos de calles y movimientos multitudinarios en el país; y cómo no hacerlo si desde hace varios años es la cara de las luchas sociales en Costa Rica.

Nacido un 3 de abril de 1956 y oriundo de Alajuelita, Albino Vargas Barrantes se ha convertido a lo largo de los años en una de las personalidades más mediáticas de las huelgas en Costa Rica, siendo siempre uno de los principales líderes durante estos movimientos.

Actualmente se desempeña como el Secretario General de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), puesto que tiene desde el 1 de agosto de 1991.

En junio de 1984 participó en su primera huelga, la de las cárceles, y desde ese momento no ha parado de ser parte fundamental de estos movimientos sociales.

Desde la lucha entre el sí y el no al Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Costa Rica y Estados Unidos, la cual considera la lucha más hermosa que ha tenido, hasta la más reciente en contra del sonado Plan Fiscal, ahí ha estado Albino Vargas.

A continuación, puede leer la entrevista completa con quien ha sido el Secretario General de la ANEP desde hace 28 años.

  • ¿Qué lo motivó a ser sindicalista y formar parte de las luchas sociales en Costa Rica?

Yo empecé a ser sindicalista a principios de los años ochentas luego de que ingresé a trabajar en el sistema penitenciario nacional por el sistema del Servicio Civil, en ese entonces el 85% del personal carcelario del país no tenía cobertura de antigüedad o anualidades, la ANEP entonces promovió una lucha y me tocó a mí ser el principal promotor del movimiento, y figúrese que tuve a mi cargo la promoción de lo que sería mi primera huelga, la huelga de las cárceles de junio de 1984, ahí están los periódicos de la época de ese movimiento, y a partir de ahí yo me empecé a ligar con ANEP y la lucha social hasta la fecha.

  • ¿Cuál de todas las huelgas y movimientos en los que ha participado lo ha marcado más a usted como persona?

La lucha más hermosa que me ha tocado vivir fue el proceso ciudadano del no al TLC con la formación de los comités patrióticos a lo largo y a lo ancho del país. Yo nunca había visto una lucha social con tanta participación de la gente de los pueblos, de los barrios, de las urbanizaciones en el campo y en la ciudad; y uno se sintió muy bien porque el mensaje que habíamos difundido con otras organizaciones sindicales, y de otra naturaleza, caló profundamente en la ciudadanía al punto de que, con una gran disparidad de recursos, -incluso con intervención mediática extranjera- así fue como el sí se impuso por el no al TLC. Pero entonces esta lucha a mí me dejó una gran lección desde el punto de vista de que las causas justas pueden prender en el pueblo y este puede hacer los cambios desde la acción de la calle.

  • ¿Esto a pesar de que esta lucha no obtuvo el resultado que usted quería?

Figúrese que hoy en día yo puedo decir sinceramente que qué dicha que no triunfó el no, porque todos los males que está sufriendo la economía costarricense nos los hubieran achacado a los movimientos sindicales y sociales.

Vea cuál es el balance social a 12 años del TLC con Estados Unidos, cuáles son las deudas sociales, el medio millón de empleos nunca se dio, la desigualdad creció, el déficit fiscal sigue altísimo, la deuda sigue creciente y el poder adquisitivo de la gente ha disminuido; entonces en buena hora que el no no triunfó, y el triunfo del sí no benefició a la mayoría de la población.

  • ¿Cómo fue su ingreso a la ANEP?

Gracias al sistema del Servicio Civil a mí me dieron una licencia sindical en el Ministerio de Justicia para dedicarme a tiempo completo a la ANEP, una licencia sin goce de salario, la ANEP me estuvo pagando y ya tengo un año de haberme pensionado por la Caja y sigo en ANEP porque tengo la confianza de las bases de la organización, y tengo que terminar el mandato actualmente en vigencia que vence el 31 de julio del 2021.

  • ¿Ha pensado en algún momento retirarse de la ANEP y descansar de las luchas sociales?

Yo sinceramente me casé con la lucha social, yo dejé mis estudios universitarios inconclusos por dedicarme a la lucha social. Aún hoy yo sigo conservando prácticamente el apoyo de los 155 gremios que se cobijan bajo la bandera de ANEP, es decir, hay un gran respaldo por la labor que hemos venido ejerciendo.

Tengo buena salud y voy a estar en esta lucha social primero hasta que Dios quiera y las fuerzas me lo permitan, y segundo hasta que las bases de la ANEP digan que ya no debo estar más aquí, pero sí, yo voy a estar hasta el final de mis días, en lo que yo pueda, en la lucha social.

  • ¿No piensa en el retiro en ningún momento?

No señor, no pienso en el retiro en ningún momento porque creo que estoy en una etapa de una gran madurez intelectual para aportar, soy columnista semanal del Diario Extra, ahí voy a acercarme a los mil artículos, soy columnista también de La Prensa Libre Digital, y soy columnista de la publicación digital La Revista; entonces tres veces a la semana uno produce pensamiento que puede ser compartido o no, pero intentamos dar una visión de los problemas nacionales desde la perspectiva sindical. Así es que tengo, gracias a Dios, mucha energía, mucha voluntad y mucho apoyo.

  • ¿Ha pensado en salir de la ANEP y luchar desde otro punto o perspectiva?

Recuerde que la ANEP es Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados. Estamos desarrollando el sindicalismo en plantaciones bananeras, plantaciones piñeras, choferes de autobús y seguridad privada, entonces estamos desarrollando el sindicalismo en esos ámbitos.

También tenemos una política que nosotros llamamos “sindicalismo ciudadano” que le permite a la ANEP intercalar con grupos sociales de distinta naturaleza, es decir, el universo de acción de la ANEP va más de la frontera meramente sindical o la frontera jurídica de la organización.

Hay mucho camino por recorrer, uno cree que la democracia es más que un partido político o más que el acto electoral cada cuatro años, entonces desde ese punto de vista, desde la lucha social, desde el ámbito de la sociedad civil, apelando a la democracia de la calle, queda muchísimo por hacer.

Me han tentado para meterme a la política de partidos, y yo he estado claro en el rol que he jugado. Modestamente creo que no ha sido tan malo desde el punto de vista de tratar de que esta sociedad no pierda para siempre los equilibrios que una vez la caracterizaron, aunque ahora se están perdiendo, entonces yo creo que, desde la lucha social-sindical, social-cívico-popular, hay un terreno muy abonado para crear más democracia.

  • ¿Se puede decir algún partido en específico de los que menciona que lo han tentado a ser parte de ellos?

Sí, viera que una vez Ottón Solís Fallas, cuando empezaba a impulsar su Partido Acción Ciudadana (PAC), visitó la Junta Directiva Nacional de la ANEP y planteó que estuviera en la papeleta a diputados por San José, por supuesto que dijimos que no. En determinado momento don José Merino del Río, ya fallecido, también planteó que por qué yo no consideraba el escenario Legislativo. En algún momento también ese partido Alianza Popular consideró esa posibilidad, pero en todos los casos, sinceramente y en los que otros colegas sindicalistas han llegado o han intentado llegar al parlamento, nunca ha sido esa prioridad mía y nunca lo será.

  • Ya me dijo que no es su prioridad, pero ¿ha pensado hacer un partido bajo las bases sindicales?

No he pensado en eso, no está en mi agenda porque como esta organización, ANEP, tiene miles de personas afiliadas y otros miles más que gravitan en torno a ella, si uno se hace un partido político divide, divide el movimiento, divide el legado de esta organización. Nosotros preferimos seguir potenciando el poder civil, el poder social, la incidencia y tratar de propiciar impulsar agenda país, que ANEP tiene agenda país, de las pocas cosas que resaltan de nosotros.

Aquí hay una agenda de pensamiento de los últimos 25 años, entonces nosotros tratamos de impulsar esa agenda hablando con todos aquellos partidos políticos que crean que esas ideas que tenemos en ANEP pueden ser viables. Entonces no, no está en nuestra agenda fundar un partido político.

  • ¿Qué les dice a las personas que los tildan de vagos que solo quieren hacer bloqueos o colapsar el país?

En primer lugar tengo que respetar esas opiniones, en una democracia hay que respetar las opiniones. Sé que algunas veces algunas se extralimitan y te insultan y se van al cuerpo o dicen cosas no ciertas, pero ya yo superé eso hace mucho tiempo.

Yo lo que le puedo decir es que yo estoy convencido de que la democracia incluye a los sindicatos, estoy convencido ahora más que nunca de que el sindicalismo es un ejercicio práctico de los derechos humanos universalmente reconocidos, que la democracia costarricense está derivando hacia formas autoritarias, que está en peligro porque se pretende imponer una visión única de la sociedad y que nosotros vamos a seguir apelando hasta la última gota de nuestras energías a la acción sindical con vinculación ciudadana.

Que yo recuerde nos insultan, pero casi nunca nadie te rebate los argumentos que tenemos, viera que después de tantos meses de hablar de los altos montos de evasión fiscal y robo de impuestos, recientemente el nuevo Ministro de Hacienda reconoció nuestros datos y eso a mí me hace sentir muy satisfecho de que la labor que hacemos en ANEP, que es de pensamiento, de estudio, de asesorías y también de movilización y huelgas, es una labor que yo considero que ha sido muy importante para la democracia costarricense.

  • Usted siempre ha luchado por un país más justo, ¿qué le hace falta a Costa Rica para lograr esto?

Nos hace falta una gran voluntad de todos los sectores sociales, productivos y políticos, de sentarnos para hacer un nuevo pacto social incluyente.

Nosotros no estamos ni contra los ricos ni contra el empresariado. No somos enemigos de la clase empresarial del país, pero creemos que hace tiempo la balanza se desequilibró; entonces yo creo que, dado que tenemos tantos estudios, tantos diagnósticos en lo que estamos mal hace años, podemos sentarnos todos juntos, al fin y al cabo somos costarricenses, y yo sueño con eso, con un nuevo pacto social para las generaciones futuras.

  • ¿Es cierto que los sindicatos dominan el país?

No, no es cierto que los sindicatos dominemos el país. Somos una fuerza de la democracia, pero no es cierto que dominemos el país. Si los sindicatos domináramos el país quizás otras cosas estarían pasando, para bien por supuesto. Somos una fuerza importante en la democracia.

  • ¿Quién es Albino Vargas en la sociedad costarricense?

Soy un costarricense luchador social, patriota, nacionalista, soberanista, y me considero que disfruté, pese a la pobreza de mi hogar, disfruté y me pude preparar, gracias al Estado Social de derecho que aquí forjó Calderón Guardia, Manuel Mora, Víctor Manuel Sanabria, José Figueres Ferrer, Rodrigo Facio Brenes y otros patriotas; entonces yo siento que estoy agradeciendo a la patria que me dio estudio, me dio salud, me dio de comer y me dio casita, tratando de que los que siguen después de mí tengan las oportunidades que yo tuve.