Por Deutsche Welle 12 de mayo de 2026, 15:45 PM

El próximo rival de TikTok, Instagram, X y otras redes sociales viene de Suecia y se llama W Social. "W es la nueva red social. Independiente e imparcial. Abierta a todo el mundo. Opera según leyes europeas, con infraestructura europea y es propiedad de europeos", dice su directora ejecutiva, Anna Zeiter, sobre el lanzamiento de la versión de prueba de W Social.

Estas palabras fueron escritas en una publicación de LinkedIn, la mayor red social para contactos profesionales, con más de mil millones de usuarios y que forma parte del universo Microsoft.

Este ejemplo ya ilustra parte del problema: cualquiera que quiera llegar a un gran número de personas depende actualmente de tecnologías y plataformas de Estados Unidos o China. Y cada publicación, cada "me gusta", cada nuevo contacto forma parte del conjunto de datos que las empresas tecnológicas de esos países recopilan, analizan y utilizan para publicidad segmentada.

Un llamamiento a la independencia digital

En Europa, el clamor por la independencia en el ámbito digital se ha intensificado cada vez más en los últimos años. La imprevisibilidad del presidente estadounidense, Donald Trump, y su alianza con la élite tecnológica de Silicon Valley han acelerado este fenómeno.

De la plataforma china TikTok se sospecha que es usada por Pekín para vigilancia. Facebook, TikTok y otras plataformas están diseñadas para mantener a los usuarios en ellas el mayor tiempo posible, a fin de recopilar la mayor cantidad de datos y ofrecer publicidad altamente segmentada. "Para mantener a los usuarios enganchados durante más tiempo, se prioriza el contenido emocional", comenta a DW Markus Beckedahl, activista de internet y fundador del Centro para los Derechos Digitales y la Democracia.

Momento favorable

W Social aspira a convertirse en una alternativa a X. Un espacio donde las personas puedan comunicarse sin discursos de odio ni bots. Para ello, los usuarios deben identificarse y registrarse, pero sin guardar información para luego utilizarla. Anna Zeiter explicó en la emisora alemana Deutschlandfunk que los datos se eliminarán inmediatamente después del registro.

El objetivo de W Social es "proteger la democracia en su conjunto" y ofrecer a los europeos una plataforma "donde puedan intercambiar opiniones políticas y también no políticas". Zeiter, catedrática de protección de datos en la Universidad de Berna, trabajó durante muchos años para la casa de subastas en línea eBay.

En el grupo de inversores de la nueva plataforma está como primer accionista la empresa sueca We Don't Have Time, propiedad del inversor Ingmar Rentzhog, que promueve una agenda política climática. Según Zeiter, también hay inversores de Alemania, Suiza, Italia y Bélgica.

Detrás de W Social también hay políticos: dos ministros suecos son miembros fundadores. El ex vicecanciller alemán Philipp Rösler forma parte del consejo asesor. Con esta sólida red, los fundadores pudieron presentar el proyecto en Davos en enero.

W Social no es la única

A finales de 2025, un equipo berlinés anunció la creación de la plataforma Wedium para luchar contra la desinformación y proteger los datos en Europa. Los usuarios de Wedium tienen la opción de usarla gratis con anuncios o pagar poco menos de nueve euros al mes por la versión sin publicidad.

Según Zeiter, W Social sería gratuita en un principio, pero aún no hay detalles al respecto en su sitio web. DW ha solicitado comentarios a W Social, pero no obtuvo respuesta.

Distintos sistemas en competencia

Wedium es un sistema cerrado, similar a las redes de Silicon Valley. W Social, en cambio, es un sistema abierto y descentralizado. Esto significa que se pueden enviar mensajes desde allí a otros sistemas.

Esto podría ser una ventaja para W Social, porque con servicios como Eurosky y Bluesky, ya hay redes sociales alternativas que utilizan la misma tecnología subyacente: el llamado protocolo AT.

"El futuro de las redes sociales reside en la descentralización, de modo que muchos sistemas diferentes puedan conectarse entre sí y ninguna entidad conserve el control", afirma Markus Beckedahl, fundador del blog netzpolitik.org y cofundador de la conferencia digital re:publica.

¿Quién ganará la carrera?

Otras redes sociales descentralizadas, como Bluesky, de EE. UU., y Eurosky de los Países Bajos, que se basa en la tecnología de Bluesky, cuentan con algo más de 40 millones de usuarios. W Social puede aprovechar esa base. "No partimos de cero", afirma Zeiter.

El sistema descentralizado y abierto también transmite un mensaje político: "Europa quiere ser independiente, pero también quiere permanecer abierta al mundo". La fase de prueba comenzó el Día de Europa, el 9 de mayo.

Aún está por verse si W Social tiene alguna posibilidad real frente a las principales plataformas de Silicon Valley. Según Beckedahl, W Social buscará estrategias de monetización tarde o temprano: "Es imposible predecir qué sucederá cuando los inversores involucrados quieran obtener ganancias", señala.

Y aboga por redes de interés público, como Eurosky, gestionada por una fundación, pidiendo también un mayor compromiso financiero de los Estados europeos con la infraestructura digital, incluidas las redes sociales.

"¿Nos hemos resignado a que sigan privatizándose, con todos los inconvenientes que ello conlleva? ¿O creemos que existen alternativas e invertimos en ellas?", plantea.

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