1 de noviembre de 2016, 4:29 AM

El mundo de las tablas llora la partida del actor Sergio Paniagua, quien falleció este martes en el hospital México, luego de una complicada cirugía para extraerle un tumor en el cerebro.

Paniagua estaba hospitalizado desde el mes pasado a la espera de la operación. En diferentes videos y publicaciones el actor nunca perdió la esperanza, la fe, el sentido del humor y la candidez.

Y estas precisamente son las cualidades que resaltan colegas y amigos de este padre de un hijo y responsable del teatro El Ángel en Tibás, aunque también el dolor está impregnado en las palabras de quienes lo conocieron y hasta trabajaron con él en diferentes producciones.

Leonardo Perucci, reconocido director y actor de teatro y televisión, aseguró que Sergio deja un legado de simpatía, talento cómico natural y ángel.

"Yo trabajé con él en Caras Vemos -programa que Teletica transmitió hace más de 15 años- al lado de María Torres y Marcia Saborío. Era un gran muchacho, con un ángel... Es una lástima dejar esta vida tan pronto. Rescato además la entereza con la que enfrentó su padecimiento; ayudó a los demás y eso habla de su categoría como ser humano", aseguró Perucci.

En la desaparecida serie, Paniagua hizo el papel de Jermany, el novio de la Tía Maricucha, personaje intepretado por Torres, quien también destacó el don de gentes, talante, sentido del humor y  ayuda al prójimo del actor.

"Siempre me brindó su ayuda; fue un hombre que se dio por entero. Siempre fue solidario, buen amigo y buen padre. Esto que ha pasado con Sergio unió mucho al movimiento teatral", contó la actriz.

Karla Murillo es otra de las actrices que compartió tablas con Paniagua; de hecho, ella lo considera su tutor y el hombre que creyó en ella en el mundo de las tablas.

"Yo trabajé con él dos años. Él me dio una oportunidad en el teatro y fue la única persona que creyó en mí. Compartí con él las obras Una para todos, y todos para una y también en El zorompo que se ligó a la muerte. Cada vez que me hacía una observación siempre fue con mucho cariño. Me acuerdo cuando me decía: "Karlita, Karlita... No haga eso". 

Después de estas dos obras, Murillo trabajó con Paniagua en el Parque de Diversiones con las puestas en escena Gente heroica y Godofredo.

"Viviré eternamente agradecida con él... Tengo un dolor muy grande", dijo.

Marcia Saborío también recordó a Sergio como "una persona dinámica, llena de vida, tan enamorado de todo: de su hijo, de la vida, del trabajo. Él le sacó el jugo a la vida y no la desperdició y eso es lo que todo tenemos que hacer: vivir la vida como él lo hizo siempre, apasionado y positivo. Estoy impactada... somos frágiles criaturas".