Max Barberena como mariscal en Nueva York: “Un regalo de Dios que llega a su debido tiempo”
Según él, la designación se suma a otros momentos que han marcado su trayectoria, como su primera aparición en televisión y su participación en el Mundial de Qatar 2022.
El comunicador, productor, retahilero y creador de contenido tico Max Barberena recibió con emoción la noticia de que será el mariscal de la delegación de Costa Rica en el Desfile de la Hispanidad de Nueva York. La actividad se realizará el domingo 11 de octubre de 2026 en la Quinta Avenida de Manhattan.
En entrevista con Teletica.com, contó que la invitación llegó hace aproximadamente una semana. Barberena se encontraba en un viaje familiar cuando recibió una llamada desde el extranjero. Al principio pensó que se trataba de una estafa.
“Yo pensé que literalmente era una estafa, porque era un número del exterior que normalmente son solo para estafas. Pero traía una fotografía. Digo yo, bueno, igual voy a darle el beneficio de la duda”, recordó.
La llamada tenía otra razón. Uno de los integrantes de la junta directiva de la organización le comunicó que había sido escogido como invitado de honor. Luego recibió una segunda noticia: sería el mariscal de la delegación costarricense.
“Casi me caigo de la silla. En realidad fue muy, muy emotivo”, contó.
Para Barberena, la designación representa un reconocimiento a los años de trabajo relacionados con la promoción de Costa Rica. También la interpreta desde su fe.
“Son las cosas que tal vez no tienen un valor monetario, pero son como regalos, digo yo, de Dios. Es como decir: valió la pena todo el esfuerzo que se ha hecho todos estos años”, afirmó.
Una noticia que nunca imaginó
El comunicador aseguró que nunca pensó llegar a representar a Costa Rica en un escenario como Manhattan.
Barberena explicó que su trabajo diario busca mostrar una imagen positiva del país. En sus redes sociales procura destacar los paisajes, las tradiciones y las historias de Costa Rica.
“Yo trabajo todos los días sabiendo que nuestro país es hermoso, que nuestro país es precioso y tratando de que se diluyan los mensajes positivos en las redes sociales en medio de tanta guerra”, explicó.
El mariscal recordó otros dos momentos que marcaron su trayectoria. El primero ocurrió cuando apareció por primera vez en televisión. El segundo llegó en 2022, durante el Mundial de Qatar.
“Yo nunca voy a olvidar la primera vez que estuve en televisión. Pasar de algo sumamente artesanal allá en Guanacaste y verme un día en televisión fue de verdad que el primer momento”, relató.
Luego recordó su participación en Qatar como animador de la Selección Nacional y presentador oficial de Costa Rica.
“La segunda fue haber ido al Mundial de Qatar en el 2022 como animador de la selección y como el presentador oficial de Costa Rica y, por primera vez, oír retahílas en Qatar en un Mundial. Fue algo inédito en su momento”, dijo.
Ahora suma un tercer momento a esa lista: su designación como mariscal en Nueva York.
“Son de verdad cosas que lo marcan a uno para el resto de la vida y uno jamás trabaja para esto. Realmente son bendiciones de Dios que vienen como decirle: va bien, siga pulseándolo, siga teniendo este país”, expresó.
Guanacaste será protagonista
La delegación costarricense llevará a Nueva York una muestra de las tradiciones, la música, el folclore y la identidad de Guanacaste.
Barberena adelantó que ya tiene parte de su preparación lista.
“Lo otro que tengo listo, ya es el sombrero y los gritos. Vamos a tratar de que Costa Rica y de que Guanacaste, que al final es el homenajeado también este año, tengan una presencia muy fuerte”, comentó.
El comunicador también espera encontrarse por primera vez con la comunidad costarricense que vive en Estados Unidos.
Tiene más de 15 años de trayectoria en medios y entretenimiento. Durante ese tiempo recibió invitaciones para compartir con los costarricenses en Estados Unidos, pero distintos compromisos le impidieron viajar.
“Esta es la primera vez que vamos a ir a encontrarnos con esa octava provincia. Para mí es una ilusión ir a ver todos los chicos que están allá”, afirmó.
Barberena viajaría acompañado por su esposa. Ambos recibieron con emoción la noticia. La pareja planea permanecer pocos días en Estados Unidos debido a otros compromisos.
“Fue muy bonito verla, ella tan emocionada. Ella me decía: Max, ¿cada cuánto le da un homenaje a uno de ese tipo? Es algo de declararte mariscal de una delegación donde vas representando a tu país y además lo haces en otro país”, relató.
Un reconocimiento a los ticos en Estados Unidos
Durante la entrevista, Barberena dedicó parte de sus palabras a los costarricenses que organizan la participación nacional en el desfile.
Destacó el trabajo de la comunidad tica en Nueva York y Nueva Jersey. También resaltó el esfuerzo de quienes colaboran con la organización sin formar parte de una institución oficial del Gobierno.
“Yo sí quería reconocer el trabajo que hacen los ticos fuera del país. Esto es una organización que está inscrita a nivel de la hispanidad, que ya tiene algunos años de estar trabajando, pero son ticos que en su día a día se reúnen, forman una junta directiva y hacen el esfuerzo”, explicó.
Según Barberena, los organizadores utilizan recursos propios para mantener la representación costarricense.
“No tienen patrocinio. Lo hacen con recursos propios. Se organizan entre ellos mismos. De verdad que es el espíritu del pura vida vivo en ellos”, señaló.
El comunicador considera que esos costarricenses también representan al país desde el extranjero.
“A veces creemos nada más que se nos fueron y que ellos tienen que venir. No. Ellos, un tico dondequiera que esté, en cualquier parte del mundo, está reflejando el pura vida en el país donde vive”, afirmó.
Barberena también pidió reconocer el esfuerzo de quienes forman parte de la delegación.
El Desfile de la Hispanidad tiene más de seis décadas de historia. Cada año reúne en Manhattan a delegaciones de distintos países de habla hispana, con carrozas, música, bailes y manifestaciones culturales.
Para Barberena, su participación tendrá un significado especial por la presencia de Guanacaste y por el encuentro con los costarricenses que viven fuera del país.
“Un regalo de Dios que llega a su debido tiempo”, resumió al definir esta oportunidad.

