La escultura tica que emocionó a Morgan Freeman y terminó en su casa en Estados Unidos
El actor quedó cautivado por una escultura de la artista Sandra Rubinstein durante una visita privada a Guanacaste.
Una visita privada a Guanacaste terminó convirtiéndose en una vitrina inesperada para el talento costarricense. El actor estadounidense Morgan Freeman, una de las figuras más reconocidas del cine mundial, regresó a Estados Unidos con una obra de arte tica tras quedar impresionado por el trabajo de la escultora Sandra Rubinstein.
Freeman, ganador del Óscar y recordado por su participación en películas como Sueños de Fuga, disfrutaba de unos días de descanso en el Pacífico norte, invitado por amigos cercanos. Lejos del bullicio mediático, el actor compartió cenas frente al mar y conversaciones sobre la vida, el éxito y la disciplina.
Fue en uno de esos encuentros donde conoció a Rubinstein, quien le presentó su portafolio digital. Entre varias piezas, una llamó de inmediato su atención.
“Esa es la que quiero”, expresó al verla.
La coincidencia fue aún más significativa cuando Freeman supo que la obra llevaba por nombre Determinación, justo el concepto que minutos antes había señalado como la base de su carrera y de cualquier logro personal.
Al recibir la pieza, testigos aseguran que el actor se mostró visiblemente conmovido, abrazó la escultura y decidió bautizarla con un nombre propio: Didi. Freeman incluso comentó que la colocará en un lugar especial de su casa para poder verla a diario.
La obra pertenece a la serie de Rubinstein enfocada en la resiliencia humana, una línea artística que se caracteriza por transformar materiales rígidos en piezas cargadas de emoción y simbolismo.
Talento nacional en manos de una leyenda
Sandra Rubinstein cuenta con una trayectoria consolidada y ha expuesto su trabajo en importantes galerías internacionales. La artista acompañó la entrega con una nota en la que destacó que la grandeza de Freeman refleja ese “poder silencioso” que ella busca plasmar en sus esculturas.
“El arte siempre me ha regalado grandes experiencias. Esta la atesoraré porque me recordó, a través de la sensibilidad de Morgan Freeman, que nuestra misión como artistas es traducir de manera sincera nuestros sentimientos más profundos”, señaló Rubinstein.
Freeman no solo se llevó recuerdos de las playas guanacastecas, sino también una pieza del talento costarricense que ahora formará parte de su colección personal.
Quienes deseen conocer más sobre el trabajo de la artista pueden seguirla en Instagram rubinstein.gallery.

