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El festival de canto Eurovisión -que se llevará a cabo este sábado en Ucrania- en buena teoría fue diseñado para acercar a los países europeos a partir de su rica diversidad cultural y social, pero resulta que el contenido político se ha presente con fuerza en tiempos recientes.  

Según una publicación del diario El Mundo de España, esta es la primera vez que un país anfitrión le impide a otro no participar.

Se trata de Rusia, cuya representante no pudo entrar a Ucrania porque Kiev -capital de esta última nación- considera que la joven Julia Samoilova participó en el 2015 en un acto en Crimea, territorio que los ucranianos aseguran está bajo ocupación rusa. 

Esta península se "independizó" de Ucrania tras una guerra entre tropas oficiales e independentistas -apoyados por Moscú, acusó Kiev en su momento- y decidió unirse a Rusia en el 2014.

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"Nosotros propusimos a Rusia enviar a otro artista, fueron ellos los que no quisieron venir", explicó Volodimir Ostapchuk, uno de los presentadores de la gala al diario El Mundo.

Ucrania organiza este año el espectáculo gracias a la victoria de su representante Jamala el año pasado.

Ella interpretó 1944, un tema que hablaba de las persecuciones que sufrieron los tártaros de Crimea en la época soviética. 

Y para atizar aún más hoguera, la joven rusa acudió este viernes nuevamente a Crimea a interpretar el tema que cantaría en Eurovisión con motivo del Día de la Victoria, con el que Moscú celebra la victoria soviética sobre los nazis. Allí evitó mencionar a Eurovisión y solo dijo que era un honor participar en el acto, publicó El Periódico de Cataluña.

La difícil relación que mantienen Rusia y sus vecinos ya causó bajas en el festivales de años anteriores: en el 2009, un año después de la corta guerra entre Rusia y Georgia, los organizadores exigieron a los de Tiflis -capital de esta segunda nación- que retitularan la canción We Don't Wanna Put In, una crítica sutil al entonces primer ministro Vladimir Putin, sin embargo Georgia se negó y quedó fuera.

Pero eso no fue todo: en el año 2011 Israel sí pudo cantar Push the button (Aprieten el botón), considerado una invitación a bombardear Irán, su histórico enemigo.

La gran final será este sábado entre 26 naciones: 20 escogidas en dos semifinales, el país anfitrión y los llamados 5 grandes: España, Italia, Francia, Reino Unido y Alemania, que tienen pase directo por ser los que más dinero aportan a la radiodifusión europea.

Las predicciones de los fans apuestan por tres grandes favoritos: Portugal, Italia y Bulgaria, cuyo aspirante estuvo a punto de quedar fuera porque también actuó en Crimea, pero lo hizo cuando era menor de edad y antes de que entrara en vigencia una ley ucraniana sobre los accesos a este territorio y por eso sí pudo participar.