15 de enero de 2016, 4:01 AM

En abril del 2011, Alan Rickman se despidió de la franquicia de Harry Potter en una carta que escribió a la revista Empire tres meses antes del estreno de Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2, la última cinta de esta lucrativa franquicia. 

El afamado actor británico murió ayer a los 69 años. Rickman se encumbró gracias a su papel del Profesor Severus Snape.

"Recién regresé del estudio de mezcla de sonido donde hablé como Severus Snape por última vez. En la pantalla del lugar habían algunas escenas de Daniel, Emma y Rupert de hace 10 años atrás. Ellos tenían 12 años (...) Hace poco regresé de Nueva York y mientras estuve allá vi a Daniel cantar y bailar (brillantemente) en Broadway. Toda una vida pasó en cuestión de minutos".  

"Tres niños se convirtieron en adultos desde aquella llamada con Jo Rowling (J.K. Rowling, la autora de los libros de la saga) que contenía una pequela clave, que me persuadió de que había algo más en Snape que un vestuario que se repetía, y eso a pesar de que para entonces solo habían sido publicado tres de los libros (de Potter), pero ella dejaba toda su inmensa y delicada narrativa en las mejores manos.

"Es una necesidad muy antigua escuchar historias, pero una historia necesita de un gran narrador. Gracias por todo, Jo".