26 de noviembre de 2015, 4:49 AM

Aún sabiendo que era portador del VIH, Charlie Sheen no frenó su desenfrenada y desbocada vida de excesos al acudir a fiestas donde las drogas, el alcohol y las estrellas porno eran moneda de curso.

Así lo reveló Steve Han, amigo y asistente personal de actor, al diario británico Daily Mail, días después de que Sheen revelara en el programa Today Show de NBC de que es VIH positivo.

¿En qué momento Han se percató de que algo no estaba bien? En una fiesta en el 2012, cuando Sheen se cortó una pierna y la salgre salpicó en un mueble.

En ese momento, el otrora protagonista de la serie Two and a Half Man gritó que nadie tocara su sangre, pero nadie le prestó imnportancia, salvo Han.

Y fue entonces cuando, poco tiempo después, el actor lo llamó para hacerle la confesión.“Estábamos en Los Cabos, México, en diciembre de 2012. Pretendíamos pasar allí la Nochevieja, pero al final volvimos antes de lo esperado a Los Ángeles porque había una tormenta. 

"Esa noche en casa de Charlie, él me buscó para que habláramos. Yo había tenido encontronazos con uno de sus guardaespaldas y quería saber qué pasaba. Me puse sentimental y le conté todo, incluso mis problemas. Estábamos siendo muy honestos el uno con el otro. Y fue allí cuando me dijo: ‘Tengo VIH”, aseguró al rotativo.

Han lloró desconsoladamente con la noticia, pero Sheen lo consoló al decirle que el VIH no era una sentencia de muerte y que estaría bien. El asistente se convirtió en su cuidador, mejor amigo. Le daba sus medicamentos, incluso le daba los retrovirales en la boca.

“Las pastillas tienen efectos secundarios. Le daban náuseas, le quitaba el apetito al punto que le pagaba unos 1.300 euros a un chef, pero al final no probaba bocado”, explicó.

¿Cambió su estilo de vida? No. “Claro que mantuvo relaciones sexuales con actrices porno, a veces eran hasta cuatro al mismo tiempo, pero nunca lo hizo frente a su equipo de trabajo”, acotó Han.