25 de agosto de 2016, 5:16 AM

Brenda Castro le entregó a Carolina Rodríguez la estafeta como la mujer más hermosa del país, en el certamen de Miss Costa Rica que se realizó el viernes pasado en el Auditorio Nacional del Museo de los Niños, en San José.

Casi una semana después, ella conversó con Teletica.com sobre su reinado de un año, las experiencias aprendidas y lo que viene por delante en su vida.

Esta oriunda de Guápiles reconoció que, lejos de sentir nostalgia al haber entregado la corona a la nueva soberana, tiene una enorme satisfacción y gratitud.

Asegura que vivió un año cargado de experiencias positivas que le han ayudado en su crecimiento personal y profesional. 

"Miss Costa Rica era un sueño para mi y soy un vivo ejemplo de que cuando uno se propone las cosas lo puede lograr con mucha confianza y determinación", aseguró.

Eso sí no quitó el dedo en el renglón para calificar el certamen de hace un año como el "más polémico".

"Yo estuve en el Miss Costa Rica más polémico de la historia y en el Miss Universo más polémico (luego de lo ocurrido con Donald Trump, quien era el dueño de la franquicia internacional y tuvo que venderla a la luz de sus xenofóbicas declaraciones contra los mexicanos). Miss Costa Rica no fue el ambiente más agradable por algunas, muy pocas, concursantes (que prefirió no nombrar); hubo críticas y no se vivió sanamente, aunque la organización nos trató a todas muy bien. 

"Al fin y al cabo se trata de una competencia que se debe disfrutrar. Cuando uno está enfocado todo sale muy bien y eso fue lo que yo hice: enfocarme en hacer lo mejor posible y en ganar la corona. Todos los años pasa que hay quienes apoyan a una u otra candidata, pero al final se trata de un concurso que se debe disfrutar y no caer en insultos o malos comentarios", aseguró esta beldad.

Castro reconoce que su año le permitió dedicar tiempo a causas nobles como atención a niños y adultos mayores en desventaja social y en el cuidado de animales, principalmente perros.

La Miss Costa Rica 2015 le recomienda a las futuras interesadas en participar que se "sientan seguras de sí mismas, que lleguen con la mentalidad de disfrutar, que es una experiencia positiva que puede aprovechar para el futuro si ganan o no ganan".

Ahora Castro se dedicará por completo a su negocio de belleza y modelaje, que recién abrió al lado de su novio y socio Johnny Castro.