Por Diego Piñar

El sonado “pleito marital” entre Alonso Solís y su esposa Deborah Soto tiene otro detonante que está afectando al exjugador fútbol.

Según Carlos Benavides, abogado de Solís, su cliente no quiere salir a la calle porque el público lo trata mal o le gritan palabras ofensivas

Hace dos semanas la novela entre Solís y su esposa Deborah explotó con la supuesta denuncia por violencia doméstica que acusa al popular “Mariachi”

El exjugador morado “está muy triste y recibiendo tratamiento especializado” para enfrentar el proceso en un juzgado.

Alonso y “Debbie” tienen cuatro meses de casados.