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Los diseñadores nacionales, Jason guzmán y Karla delgado, se vieron obligados a reinventarse en medio de la pandemia y un cáncer que los afectó en el 2020, sin embargo, en vez de ver su mirada en las dificultades lo vieron como nuevas oportunidades que les dio la vida.

“El COVID-19 nos obligó a crear cambios, cambios que talvez nosotros como emprendedores no estábamos listos, pero que sobre la marcha tuvimos que prepararnos y tomar acciones con nuestros emprendimientos”, mencionó Karla a Teletica.com.

Ellos tienen seis años de trabajar con las marcas Bearded Man para hombres e INK para mujeres, además cuentan con su propia sastrería Le Fígaro y recientemente lograron sacar su colección “Entropía”, la cual superó sus proyecciones en ventas.

“Una de las cosas positivas de todo este proceso es la capacidad que tenemos para poder generar un cambio.

“Teníamos las metas de un bodegaje más grande, contar con más stocks en producción y nos tuvimos que detener, adaptarnos y prácticamente quitar la tienda y convertirla en puro taller y sentarnos a pensar qué íbamos a hacer.

“Es ahí donde vemos la oportunidad y pensar en cómo hacer para pasarnos a la virtualidad. Cómo hacer para que el producto funcionar igual que cuando las personas venían a la tienda y lo veían, así también lograr que las persona lo pudieran verlo y adquirirlo en redes sociales.

“Cuando estábamos en medio proceso de estos cambios, incluso tuvimos que llevar las máquinas a las casas de las costureras y todo” agregó Delgado.

Llega el cáncer

Como la gran mayoría de los emprendedores en el país, los diseñadores no solo estaban luchando por innovar en medio de la pandemia, sino que el cáncer toca la puerta de Jason, esto los obligó a dar todavía más de su esfuerzo para salir adelante.

“En medio de todo esto a Jason lo diagnosticaron con cáncer linfático y a partir de ahí nos entró más la incertidumbre.

“Pero después de hablar con el doctor y ver los tratamientos tomamos la decisión junto con el equipo de que, a partir de ese momento, solo íbamos a ver un mar de oportunidades.

“Empecé con 8 ciclos de quimioterapia, no les niego que tuve miedo, pero las cosas salieron bien, al final creo que la mente que es lo más importante la mantuvimos fuerte en todo momento, además del apoyo incondicional de todos”, comentó el joven.

Mujeres empoderadas

Mientras Jason luchaba contra el cáncer, su compañera Karla quedó a cargo de todas las operaciones de la empresa y tuvo que tomar decisiones importantes no solo para sostener su emprendimiento sino también para mantener a los colaboradores.

“En ese momento en que Jason estaba con su tratamiento de quimioterapia yo sabía que tenía que hacerme cargo un poco más de la marca, y eso me permitió a mí empoderarme y tomar las riendas un poco más del negocio.

“Eso me llevó también a crear un emprendimiento que pudiera empoderar a la mujer por medio de la moda”, explicó la joven.

“Karla tuvo que hacerse cargo de todo lo que a mí me correspondía, tuvo que aprender a manejar y hacer todo lo que yo hacía.

“Ahí surge INK, una marca dedicada para todas aquellas mujeres fuertes que le echan ganas y deben tomar las riendas, una mujer que es frágil pero no débil, tiene esa fuerza para asumir las cosas”, agregó Jason.

En este 2021 los jóvenes pudieron retomar otros proyectos como el relanzamiento de su marca Le Fígaro.

“Me gusta mucho la frase de Albert Espinoza que dice que Toda pérdida trae consigo una gananciay nosotros hemos aprendido en este proceso que todas las pérdidas fueron ganancia, en medio de tanto caos tuvimos muchas oportunidades.

“Nosotros nos reinventamos y nos reajustamos a la nueva realidad que es lo que ahora estamos viviendo, queremos contar esto de una y otra manera como testimonio, es algo que todos apoyándonos como emprendedores podemos lograr, así que siempre nuestros mejores deseos a nuestros clientes, a nuestros amigos, a nuestros proveedores, nuestros colaboradores, muchas gracias por haber sido parte de todos este caos del año 2020, y este 2021 a plantease nuevas metas, que pasa si pasa algo parecido, ya estamos preparados, ya tenemos experiencia”, concluyeron con firmeza.

Para estos jóvenes empresarios emprendedor es aquella persona que “logra dar soluciones”, y esa fue la misión que adoptaron, “el cáncer llegó y fue necesario para reinventar, crear, aprender y crecer”.

Si desea más información de sus productos puede contactarlos al Facebook Bearded Man, INK o al WhatsApp 7130-9899.