Por Saray Corrales 2 de enero de 2026, 15:00 PM

Nigeria, el país más poblado de África, vive una de las crisis de seguridad más complejas y menos comprendidas del continente. En medio de ataques armados, secuestros y atentados atribuidos a grupos extremistas, miles de civiles han perdido la vida, entre ellos un número significativo de cristianos. 

¿Persecución religiosa o violencia generalizada? 

El analista internacional Antonio Barrios Oviedo advierte que existen contradacciones en las cifras y en el enfoque del problema. Mientras algunos sectores sostienen que hay una persecución sistemática contra cristianos, otros señalan que no ha sido posible verificar plenamente una matanza dirigida exclusivamente por motivos religiosos. 

Según Barrios, el rol de grupos territoristas como Boko Haram es clave para entender el contexto: "La violencia existe y es grave, pero su raíz no siempre es estrictamente religiosa; está vinculada al terrorismo, al control territorial y a economías de guerra"

Un país diverso marcado por la violencia 

Nigeria es el país más poblado de África, con más de 230 millones de habitantes y una profunda diversidad religiosa. Aproximadamente la mitad de la población es musulmana, concentrada principalmente en el norte, mientras que el sur es mayoritariamente cristiano. Esta división geográfica ha sido uno de los factores que complejizan la lectura del conflicto. 

Desde 2009, Boko Haram opera principalmente en el noreste del país, una región de mayoría musulmana. Este grupo extremista, responsable del secuentro de 2​76 niñas en Chibok en 2014, se dividió posteriormente en dos facciones, dando origen a la Provincia del Estado Islámico de África Occidental (ISWAP). Ambos grupos ha sido señalados como responsables de numerosos ataques contra civiles, comunidades religiosas, escuelas y templos. 

Cifras que generan controversia 

El Observatorio para la Libertad Religiosa en África estima que entre 2019 y 2023 fueron asesinados 16.769 cristianos en el continente africano y 8.314 en Nigeria, cifras que alimentan la narrativa de persecución. Sin embargo, otros registros ofrecen una visión distinta. El grupo de monitoreo Armed Conflict Location & Event Data (ACLED) reportó que entre enero de 2020 y setiembre de este año murieron más de 20.400 civiles en ataques violentos. De esos casos, 317 muertes se atribuyeron a ataques contra cristianos y 417 contra musulmanes, sin que se especificara la afiliación religiosa de la mayoría de las víctimas. 

Ataques recientes que reavivan el temor

Los hechos recientes mantienen la tensión. En noviembre de 2025, un grupo armado atacó una iglesia pentecostal en la ciudad de Eruku, en la provincia de Etiki, dejando dos personas fallecidas y varios heridos. En el estado noroccidental de Kebbi, al menos veinte niñas fueron secuestradas de una escuela pública femenina; la subdirectora del centro fue asesinada brutalmente al intentar defenderlas. 

Pocas horas después, otro ataque sacudió a la comunidad cristriana de Kushe Gugdu, en la Arquidiócesis de Kaduna, donde fue secuestrado el párroco. 

Voces internacionales y respuestas oficiales 

El papa León XIV expresó recientemente su tristeza y preocupación por la situación. Tras su estancia en Castel Gandolfo el 18 de noviembre, señaló que en Nigeria "existe sin duda un peligro para los cristianos", pero subrayó que tanto cristianos como musulmanes han sido masacrados. Para el pontícife, el terrorismo está relacionado con una economía de guerra por el control de tierras y llamó a promover una auténtica libertad religiosa. 

Desde el gobierno nigeriano, el presidente Bola Tinubu rechazó que el país sea caracterizado como intolerante en materia religiosa y aseguró que esa visión "no refleja nuestra realidad nacional"

La Unión Africana afirmó que "no hay un genocidio en el norte de Nigeria", en respuesta a declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald ​Trump, quien llegó a considerar una posible acción militar tras calificar la situación como "masacre" de cristianos. 

Una realidad compleja

La violencia existe, es persistente y devastadora, pero responde a múltiples factores: terrorismo yihadista, disputas por tierras, debilidad institucional y profundas desigualdades sociales. 

La Conferencia Episcopal de Costa Rica confirmó a Teletica.com ​que no hay presencia de misioneros católicos ticos en Nigeria.