Por Deutsche Welle 15 de julio de 2026, 18:56 PM

Un ruido ensordecedor interrumpió el vuelo de Ryanair en el que viajaban Svetlana Maksimovic y su esposo Ljubisa Karovic la semana pasada, apenas minutos después de acomodarse en sus asientos. La causa: una ventanilla que cedió de golpe y terminó por succionar hacia el vacío al hombre, de 61 años, ante la mirada aterrada de su esposa.

Fue, según describieron después las autoridades griegas, un episodio fuera de lo común. Karovic viajaba junto a la ventana cuando la presión lo arrastró hacia el exterior; su esposa y varios pasajeros cercanos lucharon por sostenerlo durante los minutos restantes del trayecto que unía Tesalónica con Alemania, el pasado 10 de julio.

"Si morimos, morimos juntos".

Según relató Maksimovic a medios serbios, reaccionó de inmediato y lo sujetó por las piernas mientras era succionado hacia el exterior. Durante unos dos minutos, Karovic permaneció suspendido con el cuerpo fuera hasta la altura del pecho. "Si morimos, morimos juntos", recordó haber pensado en ese momento.

"Nunca en mi vida había escuchado algo tan fuerte. Solo me di vuelta y vi que parte de su cuerpo ya estaba afuera de la ventanilla", contó Maksimovic a Reuters. Su cabeza y su brazo derecho colgaban hacia el exterior, relató.

Un fragmento de motor habría golpeado la ventanilla.

Según medios griegos y fuentes aeroportuarias, un fragmento del motor se habría desprendido poco después del despegue, golpeando la ventanilla y provocando la descompresión de la cabina.

El caso es investigado por Macedonia del Norte –país sobre el que ocurrió el incidente– con la colaboración de Boeing, la NTSB estadounidense y la EASA europea. También hay una investigación abierta por parte de un fiscal griego y de los organismos de accidentes aéreos de Grecia. El avión sigue en territorio griego.

Hospitalizado con heridas graves.

Karovic permanece hospitalizado en Tesalónica con heridas graves en cuello y brazo, según su esposa. Maksimovic aseguró además que sufrió quemaduras, perdió el conocimiento en tres ocasiones y que todavía no recuerda lo sucedido.

La pareja ya contrató a un abogado: "Lo ocurrido fue extremadamente grave", afirmó el asesor legal Vassilis Tsiaras, quien remarcó que el resultado de la investigación será clave.

Ryanair confirmó el desprendimiento de la ventanilla, pero evita mayores comentarios mientras avanza la pesquisa formal.

"Tenía la cara completamente desfigurada".

Maksimovic contó que, tras el despegue, su esposo se había quedado dormido, tranquilo, cuando se escuchó el estruendo. Una mujer sentada a su lado intentó sujetarlo por el brazo izquierdo, pero solo lograron devolverlo al interior de la cabina –que ya iniciaba el descenso– con la ayuda de otro pasajero.

Ella misma se levantó para auxiliarlo y le colocó una máscara de oxígeno, mientras otro viajero le entregaba una a ella. "Tenía la cara completamente desfigurada, había sangre por todas partes y sus orejas, ojos y nariz estaban totalmente deformados", describió, y agregó que Karovic todavía lucha por recuperarse.

"Las consecuencias siguen ahí, para él y para mí", cerró Maksimovic. "Cómo vamos a sanar, cuánto durará el tratamiento y de qué manera, eso lo iremos viendo".


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