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La recompensa por la cabeza de los soldados estadounidenses, que fue expuesta por la inteligencia militar rusa, es el último antecedente de la complicada relación entre Moscú y Washington. Según el New York Times, la "Primera Administración de Reconocimiento" rusa (GRU) ha ofrecido dinero a los combatientes talibanes por cada ataque exitoso en contra de las tropas de EE. UU. y de la OTAN en Afganistán.

Sin embargo, aún no está claro cuántos soldados estadounidenses murieron en Afganistán como resultado del "acuerdo de recompensa". Tanto Rusia como los talibanes niegan que tal acuerdo haya existido.

"Este simple rumor muestra claramente la baja inteligencia de los servicios secretos estadounidense que han inventado esta tontería sin sentido, en lugar de idear algo más plausible", comunicó el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso. Zabihullah Mujahid, un portavoz talibán, negó acuerdos con cualquier agencia de inteligencia. Los asesinatos y las ejecuciones de los últimos años siempre han sido financiados con recursos de los talibanes. Desde que los talibanes han estado trabajando con EE. UU. en un plan de paz para Afganistán, se han abstenido completamente de matar estadounidenses. "Sus vidas están a salvo y no los estamos atacando", subrayó Mujahid.

¿Lo sabía Trump?

Lo que está claro es que hace varios meses los servicios secretos de EE. UU. tenían información sobre el supuesto acuerdo. La pregunta es: ¿informaron al presidente Donald Trump? De ser así, el secreto del asunto es solo una prueba más de que Trump no quiere enemistarse, por ningún motivo, con su homólogo ruso, Vladimir Putin, dicen los críticos.

Trump niega firmemente esto. A través de su cuenta de Twitter, el presidente estadounidense afirma que la información fue desestimada porque no se consideró creíble, que por eso no se le informó ni a él ni al vicepresidente, y que todo esto era probablemente otra mentira del New York Times.

La portavoz de Trump Kayleigh McEnany dijo a los periodistas que no había una convergencia entre las diversas agencias de inteligencia de EE. UU. sobre la seriedad con la que debía tomarse el supuesto acuerdo y que, por lo tanto, los hallazgos no fueron remitidos al Despacho Oval. Sin embargo, varias fuentes del Gobierno y de inteligencia dicen que el presidente fue muy bien informado.

Un funcionario del Gobierno que no reveló su nombre dijo al canal de noticias CNN que la información fue, por lo menos, presentada a Trump por escrito en el resumen de los servicios de inteligencia que el presidente recibe todos los días. Sin embargo, también es sabido que Trump no siempre lee estos informes y que prefiere ser actualizado verbalmente varias veces a la semana.

Un exfuncionario de secretos de inteligencia dijo que la afirmación de que el presidente no fue informado, simplemente por la discrepancia entre la CIA y otros servicios de inteligencia sobre la credibilidad de la información, era "absurda".

Demócratas: "completamente indignante"

Incluso si fuera cierto que el mandatario no supiera de los hallazgos de sus servicios secretos antes de las revelaciones del New York Times, es inaceptable cómo ha reaccionado desde entonces, critican sus detractores. El comportamiento con el tema de Rusia fue "completamente indignante", dijo a un canal estadounidense Nancy Pelosi, del Partido Demócrata y líder de la Cámara de Representantes. "Uno supondría que el presidente quería saber más del tema tan pronto como se enteró, en lugar de solo negar que sabía algo", agregó.

El candidato presidencial demócrata, Joe Biden, también estaba indignado por el comportamiento de Trump. "No solo no ordenó sanciones o consecuencias para Rusia por esta escandalosa violación del derecho internacional. Con eso Donald Trump también siguió rindiendo un vergonzoso homenaje a Vladimir Putin", indicó Biden.