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El presidente de Perú, Pedro Castillo, ordenó vender el avión presidencial como medida de austeridad y destinará el dinero que se recaude a salud y educación, sectores muy golpeados por la pandemia.

"Anuncio que venderemos el avión presidencial, recursos que serán utilizados en la salud y educación de los niños y niñas", dijo el gobernante en Ayacucho, sureste de Perú, al entregar un informe público sobre sus primeros 100 días de Gobierno.

Prohibición de vuelos en primera clase para funcionarios

Antes de eso, el mandatario había anunciado un proyecto de ley para prohibir que los funcionarios viajen al extranjero en primera clase.

"He podido observar que algunos funcionarios públicos tienen muchos privilegios. Por ello, voy a firmar una norma ahora mismo que prohíba que ningún funcionario viajará vía aérea en primera clase. En un Gobierno del pueblo, los funcionarios viajarán como cualquier ciudadano de la patria", señaló.

Castillo sigue los pasos de AMLO

Castillo sigue así los pasos de otros presidentes de izquierdas de Latinoamérica, como el mexicano Andrés Manuel López Obrador, quien hasta ahora no encuentra comprador para el lujoso Boeing 787 que había adquirido el expresidente Felipe Calderón y que utilizó su predecesor en el cargo, Enrique Peña Nieto.

A diferencia de la moderna aeronave presidencial de México, el avión donde viaja el presidente de Perú es un sencillo y antiguo Boeing 737-528, comprado por 27,6 millones en 1995 por el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).

Este Boeing 737-528 también ha sido empleado en puentes aéreos para transporte de bienes de primera necesidad a la población tras desastres naturales.

El fallecido expresidente Alan García (1985-1990 y 2006-2011) ya intentó venderlo sin éxito durante su segundo mandato tras el escándalo del "avión parrandero" protagonizado por un grupo de funcionarios ebrios durante una gira oficial por España.

En administraciones anteriores a la de Castillo hubo propuestas para adquirir un nuevo avión presidencial con mayor autonomía de vuelo que permitiera a las autoridades viajar sin realizar numerosas escalas técnicas como sucede con la actual aeronave.