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El gobierno de Nicaragua informó este viernes que recurrió a la Interpol para dar con la madre de un niño de 10 años encontrado recientemente en un desierto de Estados Unidos, fronterizo con México, tras ser abandonado por un grupo de migrantes con el que viajaba, en un caso que causó conmoción en varios países.

"Nuestra Policía Nacional, nuestro Ministerio de Gobernación, siguen haciendo gestiones ante las autoridades de Estados Unidos, de México, para obtener información que nos lleve a ubicar a Meyling Obregón (mamá) y al niño. Estamos también haciendo llegar esa solicitud de ubicación a la Interpol", dijo la vicepresidenta Rosario Murillo, a la televisión oficialista.

La historia del niño encontrado en Río Grande, Texas, e identificado como Wilton Eniel Gutiérrez, se conoció luego de que se hizo viral el video en el que se le observa solo en medio del desierto y, entre llantos, le dice a un oficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP): "Yo venía con un grupo, y me dejaron botado y no sé dónde están".

Según Murillo, el papá del menor, Lázaro Gutiérrez, un campesino de 35 años que habita en el municipio de Muelle de los Bueyes (centro), relató a la Policía que días antes la mujer le había informado que se entregaría con su hijo a las autoridades migratorias. La vicemandataria no aclaró si hablaba de México o de Estados Unidos.

"La última comunicación con ella fue por Whatsapp, y le dijo que iba a entregar al niño a Migración porque corría peligro, y que también ella misma se iba a entregar, no volvieron a tener comunicación. Él supo luego, el miércoles 7 de abril por las noticias, que el niño había sido rescatado por una patrulla de migración y pensó que fue la mamá quién lo dejó para que Migración precisamente lo rescatara", añadió.

Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega, dijo que la mamá y el niño salieron de Nicaragua por puntos ciegos, y que dos hermanos financiaron el viaje para introducirlos de forma ilegal en Estados Unidos.

Por su parte, Misael Obregón, tío del niño, declaró a un periodista nicaragüense que el menor "no fue abandonado” por su madre, sino que ambos lograron entrar ilegalmente a Estados Unidos pero fueron expulsados a México, donde luego fueron "secuestrados por una banda delincuencial”.

Rosario Murillo consideró que la situación de esta familia es "triste". Numerosos migrantes, señaló, se ven llevados "a veces por la ilusión y el espejismo de buscar mejores condiciones de vida porque el mundo está difícil, más con esta pandemia".

Nicaragua, uno de los países más pobres de América, vive una crisis social, política y de derechos humanos que ha dejado cientos de opositores muertos o detenidos, y decenas de miles en el exilio, desde el estallido social contra Ortega en 2018, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).