A 100 días del Mundial: precios disparados en medio de tensiones internacionales
Casi dos millones de boletos vendidos, pero los aficionados alertan sobre costos excesivos, conflictos geopolíticos y trabas migratorias.
A 100 días para que arranque el torneo, la demanda por las entradas para el Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá alcanza niveles de euforia, sumado a los precios desorbitados que han generado críticas entre los aficionados en medio de la tensión internacional tras la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Además de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán —país que tiene previsto disputar sus partidos de la fase de grupos del Mundial en EE. UU.—, las duras redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense (ICE) y la violencia que estalló cerca de la ciudad anfitriona Guadalajara luego de la muerte del líder del cártel más buscado de México, están generando preocupación entre los aficionados.
"Me preocupa que no me permitan entrar al país; he decidido volar como mucho a Canadá, pero no a Estados Unidos", dijo a Reuters el aficionado alemán Tom Roeder. "Espero que al menos el conflicto con Irán no llegue a Norteamérica. Al menos no de una forma que nos afecte personalmente".
La FIFA ha señalado que se vendieron casi dos millones de entradas en las dos primeras fases de venta, con una demanda tan intensa que las solicitudes superaron en más de 30 veces la oferta disponible.
La política de organizar un Mundial
Las tensiones políticas y sociales en torno a los países anfitriones no son algo nuevo en la historia de los Mundiales.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que "no hay riesgo" para los aficionados que viajen al país, mientras que Adrián Núñez Corte, líder de Unipes —una asociación de aficionados en España—, aseguró que la situación no ha afectado la disposición a comprar entradas.
"No hay alarma respecto a la política migratoria de EE. UU., pero la gente se está tomando muy en serio la preparación de los visados necesarios para evitar problemas, especialmente porque algunos aficionados viajarán entre EE. UU. y México debido al calendario de partidos", dijo Corte.
El precio de las entradas, un "gran obstáculo"
La expectación en Norteamérica es inédita: "La demanda para el Mundial de 2026 en EE. UU., Canadá y México es la más fuerte que he visto", dijo Michael Edgley, director de la agencia de viajes Australia's Green And Gold Army Travel. "Creo que la FIFA ganará cantidades récord de dinero. No hay duda".
"Este Mundial será un enorme éxito financiero y los beneficiarios serán las federaciones miembro", sentenció.
Pero esa popularidad tiene un costo. La geografía añade un nivel extra de complejidad, ya que el torneo se disputará en 16 ciudades de tres países, lo que hace más difícil y costoso para los aficionados seguir a sus selecciones.
"El precio de las entradas ha sido un gran obstáculo, especialmente en el número de partidos a los que podrá asistir cada aficionado, además de las distancias entre sedes y los gastos asociados", señaló Corte.
Mercado secundario disparado: aumento de más del 200 %
El impacto de los precios es aún más señalado este año, especialmente por el enorme mercado de reventa, donde las entradas se venden por encima de su valor nominal, algo legal en Estados Unidos y Canadá.
La FIFA defendió este modelo de mercado secundario: "A diferencia de las entidades que gestionan plataformas de reventa con fines de lucro, la FIFA es una organización sin ánimo de lucro", dijo un portavoz.
"Los ingresos generados por el modelo de venta de entradas para el Mundial 2026 se reinvierten en el desarrollo global del fútbol... La FIFA espera reinvertir más del 90 % de su presupuesto para el ciclo 2023-2026 en el propio deporte", añadió.
Mehdi Salem, vicepresidente de la asociación francesa de aficionados Les Baroudeurs du Sport, afirmó que están viendo aumentos de más del 200 % respecto a lo que se les comunicó en 2018 por parte de la federación francesa y la FIFA.
El impacto de los precios es tan fuerte que la asociación de Salem, que cuenta con unos 400 miembros, solo tendrá a 100 presentes en el torneo, una caída drástica que atribuye tanto al precio de las entradas como al clima político en Estados Unidos.
"Sentimos que este Mundial no será realmente un Mundial del pueblo, sino más bien un Mundial elitista", concluyó Salem.

