Más polémica en caso Matus-Mariano: "Yo creí que esto ya se había desterrado hace muchos años"
Reconocidos analistas arbitrales opinan de lo sucedido con el silbatero William Matus.
La Comisión de Arbitraje hizo público el audio y video del VAR de la acción del penal para Puntarenas en el juego ante Saprissa el martes pasado.
En ese momento, mientras el árbitro William Matus conversaba con sus compañeros del VAR pronunció algunas palabras sobre Mariano.
"Ya me tiene harto este argentinito (…) No me grita ni un costarricense huevón", "no me grita ni un tico huevón, se lo voy a aguantar a usted, no jodas, no jodas", dijo Matus.
Esto levantó la polémica como un polvorín y por eso en Teletica.com buscamos a cuatro reconocidos analistas arbitrales para conocer su opinión.
Ricardo Cerdas
Este tipo de comportamiento no debe considerarse normal y menos en la figura del árbitro, quien es el primer llamado a mantener una postura de respeto hacia el juego y hacia todos los que estén involucrados en el mismo.
Algunos creen que la dirigencia arbitral está obligada a solapar este tipo de comportamiento de los árbitros y culparla por evidenciar su deplorable proceder, pero si hay un único culpable aquí es el árbitro, que con su conducta no supo darle el lugar ni el respeto a su investidura.
En un mundo como el de hoy en dónde la tecnología abarca todos los campos y en este caso también el del arbitraje que es el que nos atañe, el árbitro está más obligado aún a mantener un comportamiento idóneo y éste debe desenvolverse a la altura de su posición, haya o no haya tecnología de por medio.
Walter Quesada
Es normal, pero no siempre sucede. Estas cosas generalmente el jugador dice algo y da la vuelta, pero pareciera que es parte de la dificultad de dirigir en el ¿país de uno, que ya se va haciendo costumbre y desde hace días seguro Mariano-Matus ya viene cierto roce. En este caso el VAR saca a colación Mariano-Matus.
Hay que tener mucho cuidado porque el jugador no se está quejando porque generalmente hay jugadores que tiran la piedra y esconden la mano. En este caso el jugador no se está quejando. Para mí es un safis en donde está embarcando o está vendiendo al árbitro porque usted puede escuchar que los entrenadores nunca dicen que este jugador es muy malo o así, es más, cuando lo hizo el Fantasma Figueroa con un portero todo mundo le cayó encima.
Al árbitro, en este caso, lo vendió la misma comisión de arbitraje. No es conveniente que usted le diga eso a un jugador o a cualquier miembro del cuerpo técnico, no es conveniente, pero sí se da. Cosas como a veces entre un grupo de jugadores le dicen cosas y no se sabe ni quién es.
Lo anormal es que la Comisión de Árbitraje, que por un lado está salvando a Matus de una acción que no es para penal, del otro lado lo desnuda con este tipo de audio.
Greivin Porras
El arbitraje siempre es polémico, que si fue penal, que si no fue penal, que si fue mano, que si no fue mano, que era de amarilla, que era de roja, esas situaciones, que hay fuera de juego, que no haya fuera de juego, pero cuando nos encontramos con una situación de estas donde según los audios del VAR, en una forma despectiva, el árbitro, el juez, la autoridad del terreno de juego, el que debe de llevar el ejemplo de respeto, es el que incurre en una situación de estas lamentables, como un jugador del Deportivo Saprissa, y definitivamente no le hace ningún bien al arbitraje.
Yo creí que esto ya se había desterrado hace muchos años, allá en la época posiblemente de los ochenta, los noventa, por ahí, siempre se habló mucho de la forma en que se trataban los jugadores, el árbitro, pero ya que terminaba el partido y todo, se abrazaban y no pasaba nada, como que era algo normal. En estos tiempos eso no es normal, de hecho, pocas veces, o yo diría que, no me acuerdo ahorita en los últimos años de un aspecto de esta índole.
Fue un infortunio, el señor Matus cometió un error y posiblemente estaba descontrolado, de hecho, los compañeros de él en el bar le dicen cálmense, tranquilo, porque estaba perdiendo el control en sí, lo cual es el que menos está destinado a perder el control. El árbitro es el que tiene que estar siempre sereno, tranquilo, casualmente para cuando se dan este tipo de situaciones que un jugador llega y protesta y está encima del árbitro, bueno, tiene las herramientas que son las tarjetas, el silbato para tomar decisiones.
Lamentable, esperamos que esto también conlleve a que la Comisión de Arbitraje destierre esta situación de los árbitros, si es que queda alguno por ahí que utiliza frases despectivas con los jugadores, se termine de una vez por todas, porque el arbitraje hoy ha quedado en una situación muy incómoda, ha quedado muy mal y solo los propios árbitros, con un buen ejemplo, pueden borrar esto con lo que hoy se ha dado a la luz pública.
Orlando Portocarrero
Hay que sacar la realidad del contexto, hay que aterrizar y contextualizar. Y debo decir, no es cierto que él le haya dicho directamente a Mariano Torres esas tres frases, esas tres frases que él la dice, porque la dice, la dice en una conversación hasta ese momento de carácter privado y de carácter cerrado en el mero seno del equipo arbitral. Se vuelven públicas cuando hacen la liberación de los audios del VAR.
Si lo hace directamente cualquiera lo va a denunciar, porque si no, ya Mariano o los jugadores de esa prisa hubiesen salido a la luz pública a decir, y con justa razón, no me cabe la menor duda, pero ahí sale meramente de un conversatorio hasta ese momento de carácter cerrado o privado del equipo meramente arbitral. Y entiéndase, los árbitros en cancha, mala gente de la Sala VOR.
Las declaraciones que hace el árbitro, sí, las hace entre ellos y piensa en que lo que dice para mí, a toda vista, en el simple conversatorio, lo hace quizás que está agotado de escuchar a los reclamos, porque se está hablando aquí de lo que él dijo, pero también se escucha lo que dice el jugador, donde le falta el respeto. Entonces, me parece a mí que hay que contextualizar en ese sentido, que los términos que él utiliza, sí, argentinito, argentinito, algo así, que se ven homofóbicos, despectivos y hasta cierto punto discriminatorios, sí, no podemos soslayar. Aquí no venimos a decir, como mucha gente piensa, que diga una mentira piadosa o el peso de la verdad.
Me parece que el árbitro, a pesar de que es una comunicación cerrada entre ellos, se equivoca, se equivoca. Habló más de la cuenta, mucho más de la cuenta, pero aún más, me parece a mí que aquí el que se equivoca, pero en primer plano, de forma tremenda, y es que no es ocultar, es la persona encargada.
Y aquí, en el seno de la Federación, deberían de investigar, investigar minuciosamente, quién fue la persona que autorizó. Entonces, esto fue consensuado, fue analizado previamente y vea los días que pasaron para que saliera a la luz pública esto. Entonces, me parece a mí que investigar quién fue el que dio la autorización o quién hizo esto, porque definitivamente, bueno, lo dije en un principio, es para transparentar la equidad deportiva de la aplicación de la justicia de parte de los árbitros.
Y aquí hay un error, un error grueso del árbitro de hablar lo que no debía haberlo hecho, totalmente de acuerdo, y que hubiera quedado de enseñanza para hacer la autocorrección de lo que se hizo mal. Pero me parece a mí también que aquí el líder de los árbitros está dejando a la deriva, tirando a la deriva en altamar a uno de sus muchachos, y me parece que eso no se vale, eso no es un ser líder.
hay un error gravísimo de peso al exponerlo. Y no exponen solamente al árbitro, sino que están exponiendo la figura del árbitro. Y eso no se vale.
Yo creo que aquí una persona que hace eso no es un buen líder, no lidera, no está liderando. Lo que está haciendo es prácticamente lavándose las manos.

