Por Mariana Valladares 5 de febrero de 2026, 15:15 PM

A 10 años del estreno de De Boca en Boca (DBEB), Bismarck Méndez mira hacia atrás con gratitud, humor y la certeza de haber encontrado un espacio que lo hace feliz. 

El actor y presentador recuerda que su llegada al programa fue casi accidental, luego de integrarse al espacio Más que noticias, donde apenas llevaba poco más de un mes cuando recibió la propuesta de sumarse al nuevo proyecto de farándula.

​“Me dijeron que fuera una semana a probar y al final me quedé. Ya no pude hacer 'Más que noticias' porque asumí de lleno 'De Boca en Boca'”, cuenta. 

Lejos de verlo como un cambio difícil, Méndez asegura que desde el inicio percibió un ambiente distinto, marcado por la camaradería y la diversión.

“Era —y sigue siendo— un ambiente vacilón, donde no nos tomamos todo tan en serio y nos divertimos mucho haciendo lo que hacemos”.

En estos 10 años, las experiencias han sido de todo tipo. Desde momentos alegres hasta situaciones duras, pero sobre todo recuerdos ligados al contacto directo con la gente. Uno de los que más atesora ocurrió durante una gira a Limón, en plena celebración de los carnavales de Cieneguita. 

“Fue una locura. El cariño de la gente, cómo te llevan en el corazón… salir a la calle y que te digan que el programa les da alegría en medio de momentos difíciles, eso realmente te marca”, afirma.

Para Méndez, ese vínculo con la audiencia es lo que da sentido al formato. Considera que De Boca en Boca conecta especialmente con “la gente de a pie”, el público que encuentra en el programa un espacio para reírse y desconectarse de la rutina. 

“Eso te da esperanza y te hace sentir que vale la pena lo que uno hace”.

A nivel profesional, el presentador define el proyecto como un reto constante que le ha permitido explotar su faceta actoral. 

“La farándula se puede interpretar de muchas formas, y yo lo hago desde el humor, desde el chiste, buscando que la gente se divierta. Esa es la parte que más me gusta”, ratificó.

Uno de los mayores desafíos ha sido la transformación del equipo. De los presentadores originales solo permanecen él y Montserrat del Castillo y también han pasado varios productores. Sin embargo, Méndez considera que el momento actual es el más sólido del programa. 

“Ahora somos un equipo fuerte, nos llevamos bien dentro y fuera de cámara. Nos apoyamos y eso se refleja en pantalla”.

De boca en boca

Sobre el futuro, no duda en proyectarse varios años más en el formato. 

“Me veo cinco años más fácil. El programa está en una etapa madura, evolucionando, haciendo cosas nuevas para que la gente se mantenga fiel”.

Aunque tiene otros proyectos —como su gimnasio, que mantiene desde hace más de dos décadas—, Méndez asegura que ese tiempo en el canal sigue siendo especial. 

“Esas tres horas que paso haciendo De Boca en Boca me entretienen y me hacen feliz. En la vida hay que hacer lo que lo haga a uno feliz”.

Si tuviera que definir al programa en una sola palabra, no lo duda: “Diversión. Yo voy a DBEB a divertirme”.

Entre los recuerdos más personales, destaca los momentos en que ha podido llevar a sus padres al set durante sus cumpleaños. 

“Son los pilares de mi vida. Verlos orgullosos de lo que hago no tiene precio. Eso lo voy a atesorar siempre”.

Finalmente, su mensaje para la audiencia es de agradecimiento y promesa: 

“Gracias por la fidelidad de estos 10 años. Vienen cosas nuevas, cosas bonitas, para que se sigan riendo y pasando un buen rato. Esa es la finalidad del programa y creo que la cumplimos”.

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