10 de febrero de 2015, 8:27 AM

A simple vista la imagen de la  hamburguesa que ilustra esta nota podría parecerle "común"... suculenta, muy suculenta eso sí, pero "común".

Pero abra bien los ojos y repare en algunos detalles... ¡Exacto! Usted vio un grillo, bueno, muchos grillos entre el pepinillos, la cebolla, la lechuga, el tomate, el queso derretido y las rodajas de pan.

La revista Men's Health publica en su edición de enero un amplio reportaje sobre una tendencia -al menos en Estados Unidos- que cobra fuerza en la industria de alimentos: la comida preparada a base de insectos, especialmente grillos.

Otro ejemplo que acompaña esta nota: las barras proteínicas hechas a base de grillos. Exactamente se trata de 26 grillos por cada barra.

De acuerdo con la publicación, los grillos "proveen -gramo por gramo- más del doble de proteína que la carne de res, con los nueve aminoácidos esenciales. Estos insectos también contienen casi cinco veces más magnesio que la carne, un mineral que reduce en un 22% el riesgo de infarto, según un estudio de la Universidad de Harvard".

Añade el artículo que estos pequeños insectos -que abundan en estas tierras tropicales- aportan tres veces más hierro que las necesarias para el músculo. Y a esto se le agrega que aportan calcio, hierro, vitamina B12 y zinc.

Es tal el boom que en Estados Unidos nació Bitty Foods, una empresa que se dedica en exclusiva a la venta de harina... de grillos. Y de acuerdo con sus responsables la harina sabe como la harina de trigo enriquecida. Y lo mejor, acotan, es que no se ven ni patas ni antenas... Es harina como cualquier otra.

Men's Health publica un cuadro comparativo con las propiedades de 100 gramos de esta harina frente a la misma cantidad de carne sirloin, huevos revueltos o leche entera.

Este producto tiene 455 calorías y 64 gramos de proteína frente a los 243/30 de la carne, 149/10 de los huevos y 61/3,15 gramos de la leche entera.