Tony Facio: el legado de un médico que se convirtió en parte de la historia de Limón
Aunque su vida terminó de manera trágica, sus aportes a la provincia caribeña permanecen hasta nuestros días.
Hay personas que forman parte de la memoria colectiva de toda una provincia. Nombres que no solo aparecen en una placa o en la fachada de un edificio, sino que permanecen vivos en la historia. Uno de ellos es el doctor Tony Facio Castro, un médico limonense cuya vida terminó de manera trágica, pero cuyo legado permanece hasta nuestros días.
“Una persona que entregó toda su vida a la atención de pacientes y calamidades”, aseguró una de las entrevistadas.
Nació en Puerto Limón el 29 de octubre de 1918. Su nombre completo era Maximiliano Antonio de la Paz Facio Castro y era hijo del doctor Antonio Facio Ulloa y Cristina Castro Carazo.
Facio Castro fue médico y cirujano formado en Estados Unidos y ejerció su profesión en una época en la que Limón vivía profundas transformaciones sociales, económicas y sanitarias (ver video adjunto).
Sus estudios y especialidades estuvieron ligados a instituciones como Harvard y otras de Pensilvania. Su historia también estuvo vinculada con la de una provincia que crecía alrededor del puerto, el ferrocarril y la actividad bananera.
El doctor Facio Castro se destacó durante la Guerra Civil de 1948. Para él, lo primero era servir a su país: “Decía que su país lo necesitaba”.
Su vida quedó marcada por uno de los episodios más dolorosos de la Costa Rica de 1948. El 20 de diciembre de ese año, Tony Facio formaba parte de una brigada de la Cruz Roja que se dirigía a instalar un puesto de asistencia humanitaria en la zona de El Murciélago, en Guanacaste.
La misión era atender a los heridos. Sin embargo, la brigada fue atacada y seis de sus integrantes murieron. Entre ellos estaba el doctor Antonio Facio Castro, quien fue abatido mientras cumplía con su labor de atención a quienes más lo necesitaban.
Después de su muerte, su nombre quedó unido para siempre a la tierra donde nació.
El Hospital de Limón fue bautizado en su honor como Hospital Doctor Tony Facio Castro.
La institución tiene una historia que se remonta a los primeros años del siglo pasado. En 1910 existió un hospital de madera de dos plantas y con 150 camas, cerca del sitio donde actualmente se encuentra el centro médico.
En 1922 se construyó un hospital más amplio, con 170 camas. Posteriormente, en diciembre de 1981, Limón estrenó las instalaciones del hospital que hoy conocemos, construido junto a las antiguas estructuras.
Hoy, décadas después, miles de personas cruzan estas puertas en busca de atención médica. Y aunque el edificio ha cambiado, el nombre permanece.
Porque hay vidas que, aunque terminan demasiado pronto, dejan una huella que no desaparece en Limón. Ese legado caribeño tiene un nombre: doctor Tony Facio Castro.

