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El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, advirtió este lunes sobre el incremento récord de contagios por covid-19, cuando el país intenta llevar sus actividades económicas hacia la normalidad al ordenar a parte de sus trabajadores a volver a sus puestos.

"Estamos bajando la guardia" contra el covid-19, dijo Cortizo durante un acto público en este país, el más afectado por casos en su región.

La situación ha provocado que algunos hospitales ya hayan dado la voz de alarma ante el peligro de verse desbordados, mientras el gobierno ha habilitado diversas infraestructuras para atender a los enfermos.

"Estamos recibiendo a mucha gente en sala y hospitales", advirtió el mandatario, tras una semana donde Panamá registró más de 11.000 nuevos contagios y más de 120 muertos por la pandemia.

Con más de 165.000 casos acumulados, Panamá presenta el mayor número de infectados de Centroamérica. Además suma 3.079 muertos, para un país de poco más de cuatro millones de habitantes.

El 26 de noviembre Panamá alcanzó su mayor número de casos diarios de la enfermedad, con 1.755 infectados, una cifra superior al récord anotado a mediados de julio (1.540). Aunque en el último reporte del 29 de noviembre se informó de 1.276 nuevos casos.

Las autoridades panameñas aseguran que las altas cifras se deben a las más de 11.000 pruebas diarias que se han llegado a realizar recientemente.

El aviso de Cortizo se produce días después de que su gobierno, a través de un decreto, ordenara que se reintegren a sus puestos de trabajo de los mayores de 60 años, enfermos crónicos y embarazadas, considerados pacientes de riesgo.

Esta decisión "es una incongruencia de marca mayor" porque estas personas "son las más expuestas y si son infectadas las pone en una situación más complicada y a riesgo de su vida", dijo a la AFP Saúl Méndez, secretario general del sindicato de la construcción Suntracs.

Sin embargo, el ministerio de Salud "considera viable y oportuno flexibilizar algunas medidas".

Durante seis meses Panamá estuvo bajo una férrea cuarentena que paralizó la casi totalidad de su economía, cuyo PIB se contrajo -18,9% durante el primer semestre del año, según cifras oficiales.

Desde septiembre ya no hay cuarentena en el país centroamericano, que ha reactivado a su vez la mayor parte de sus actividades.

"Estamos trabajando en todo lo necesario para evitar (nuevos) confinamientos y cierre de sectores económicos", señaló el director de la región metropolitana del Ministerio de Salud, Israel Cedeño.