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El ministro de Salud, Daniel Salas, anunció este jueves que la compañía Pfizer les comunicó formalmente una "pausa" en la entrega de vacunas contra COVID-19 a Costa Rica. 

“Pfizer nos comunicó que por los ajustes que están haciendo para incrementar la cantidad de vacunas, va a haber una pausa en el envío de las vacunas. La vacunación en Costa Rica se mantendrá con la planificación que se ha realizado”, dijo Salas en una conferencia extraordinaria.

Además, el jerarca señaló que todas las personas que ya recibieron una dosis tienen asegurada la segunda. “Se seguirá vacunando, pero a un ritmo menor”, aclaró.

Según informaron las autoridades, el ajuste de la farmacéutica se mantendrá hasta mediados de febrero: cerca del 16 de ese mes comenzarán a llegar más dosis y para finales de marzo se espera el incremento de estas.

Román Macaya, presidente de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), comentó que con esta pausa el país dejaría de recibir unas 60 mil vacunas por semana, pero para marzo la compañía estaría completando el total de dosis acordadas.

“Estamos en una situación mundial, la empresa lo que informa es que están en un proceso de ampliación de capacidad de producción para realizar un incremento de más del 50% del que se había proyectado. Con esto habría más vacunas para más personas y alcanzar así la inmunidad de rebaño”, dijo Macaya.

El jerarca de la CCSS hizo énfasis en la importancia de completar los esquemas que ya iniciaron. 

“En el caso de Costa Rica, desde el inicio de la campaña de vacunación, empezamos con la estrategia de garantizar el esquema completo de las vacunas a todas las personas que la reciben: a como se va dando la primera dosis, se le garantiza la segunda”.

Esto quiere decir que, aunque no habrá entregas por parte de Pfizer durante las próximas semanas, en el país se seguirá aplicando la segunda inmunización a aquellas personas que ya recibieron la primera.

El laboratorio estadounidense Pfizer comunicó, días atrás, que los cambios en su proceso de producción tienen como fin aumentar el ritmo en las siguientes semanas.

Además, la empresa habló de un plan que permitirá limitar a una semana el retraso en la entrega de la vacuna contra COVID-19, cuando Europa temía un plazo mayor, de "tres a cuatro semanas".