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El gerente de logística de la CCSS, Luis Fernando Porras, reiteró esta tarde ante los diputados de la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Públicos que la experiencia “no se ponderó” en el polémico contrato que la institución firmó con una empresa de comunicación política para la compra de insumo médico.

Porras fue el primer compareciente en una larga lista de funcionarios llamados a rendir cuentas por el fallido contrato que firmó la Caja con la empresa MR Comunicaciones Políticas por un monto de $4 millones para la compra de 12 millones de mascarillas quirúrgicas.

La investigación, realizada por el diario La Nación, reveló que esa adjudicación se hizo a esa empresa y un contador costarricense sin ninguna experiencia en la compra o distribución de equipo médico.

“La experiencia en este caso no fue ponderada, lo que se evalúa es la calidad del insumo, las certificaciones internacionales. Tenemos que entender que trabajamos en un ambiente de pandemia y además hay principios de libre competencia que tenemos que respetar”, dijo el gerente ante la consulta del diputado Otto Roberto Vargas sobre la nula experiencia de los oferentes adjudicados.

En una intervención inicial, Porras aseguró que la institución ha sido diligente en la difícil tarea de abastecimiento en medio de la pandemia global, y que gracias a esto el país no ha sufrido de la faltante de equipo; sin embargo, para lograr esto se han tenido que aplicar disposiciones extraordinarias en las tares de contratación.

Dentro de su extensa comparecencia el gerente negó categóricamente haberse reunido con MR Comunicaciones antes o después de la firma del contrato.

“Nunca me he sentado con la empresa MR Comunicaciones, jamás”, señaló a los legisladores.

Sí aceptó, empero, haber conversado con su dueña, la periodista Mirem Martínez, un número de veces que no precisó.

Por ese contrato se presentaron un total de 18 ofertas, sin embargo, la adjudicada fue esta compra a Vietnam de la que actualmente no ha llegado ni el 20% de los insumos pactados.

Ese contrato se firmó pese a que la empresa presentó información como los certificados de calidad en un “idioma oriental” sin que existiera una traducción oficial.

 “Los dos oferentes (MR Comunicaciones y el contador David Landergren) presentaron documentación completa y la comisión técnica la valoró así como los certificados de calidad y resuelve que tanto la proforma del fabricante como la de MR Comunicaciones cumplen y se recomiendan”, se limitó a decir el gerente sobre ese punto.

Porras también respondió por la compra de un lote de mascarillas catalogadas como de uso “no médico” que fueron distribuidas entre personal de la CCSS que combate la epidemia del COVID-19.

Ese hecho, denunciado por un sindicato de la CCSS, fue explicado por el funcionario como un error del oferente y de la comisión técnica que, aseguró, sigue en investigación.

“Esa fue una compra de 2.890.000 mascarillas. En uno de los lotes el proveedor entregó un lote que su identificación en la caja decía “non medical”, esto es un defecto de calidad, un defecto de entrega del proveedor. La comisión técnica valora el producto, revisa que tenía un cambio en la sujeción y hacen una observación en el cambio de sujeción, pero no advierten un tema la rotulación”, aseguró.

Los diputados cuestionaron al funcionario por estos hechos y también por sus vínculos con su asesor Hans Vindas, a quien él llevó a esa gerencia “por un tema de experiencia”.

Vindas fue investigado en 2011 por presuntas anomalías en la compra de medicamentos, algo que Porras reconoció no valoró al momento de su designación.

Además del gerente, la comisión también llamó a comparecer, entre otros, a Vindas, Martínez, Landergren y al propio presidente de la CCSS, Román Macaya.