Lo que nunca debería aplicar en las encías de un bebé cuando le salen los dientes
La odontóloga Valeria Villafranca explicó que no todos los niños presentan síntomas durante la erupción dental, aunque algunos pueden experimentar dolor significativo.

La aparición de los primeros dientes, generalmente alrededor de los seis meses de edad, marca una etapa importante en el desarrollo de los bebés. Además de coincidir con el inicio de la alimentación complementaria, este proceso puede provocar inflamación e irritación en las encías, generando molestias que afectan el bienestar de los pequeños.
Durante una entrevista en el programa Buen Día, la odontóloga Valeria Villafranca explicó que no todos los niños presentan síntomas durante la erupción dental, aunque algunos pueden experimentar dolor significativo.
La especialista también aclaró que la dentición no causa directamente diarreas, vómitos o fiebre alta, como comúnmente se cree.
"La erupción dental no está relacionada directamente con diarreas, vómitos o altas temperaturas. Esto suele asociarse más a virus o bacterias, ya que el bebé introduce constantemente sus manos u objetos en la boca por la molestia que siente", explicó.
La especialista advirtió sobre el uso de remedios tradicionales que aún son populares entre algunas familias. Entre ellos mencionó un conocido polvo a base de manzanilla, del cual aseguró que no existe evidencia científica que respalde su efectividad como analgésico para los bebés.
"Lo que más nos preocupa a los pediatras y odontólogos es la aplicación de anestésicos locales como benzocaína o lidocaína en las encías. Estos productos pueden generar complicaciones graves e incluso poner en riesgo la vida del bebé", señaló Villafranca.
Como alternativa, la odontóloga destacó el uso de geles a base de ácido hialurónico de origen biotecnológico para la mucosa oral. Según explicó, este componente ayuda a reducir la inflamación, favorece la regeneración del tejido y proporciona alivio casi inmediato durante el proceso de dentición. Además, resaltó que estos productos están libres de alcohol, gluten, lactosa y azúcares, lo que los convierte en una opción segura para los más pequeños.
