Por Saray Corrales 9 de junio de 2026, 15:20 PM

La reconocida escultura La Flautista, ubicada en el Teatro Nacional desde 1997, volvió a lucir como en sus mejores años gracias a un proceso de restauración y mantenimiento especializado. 

La obra, creada por el artista costarricense Jorge Jiménez Deredia, presentaba cambios visibles en su superficie debido al paso del tiempo y a la exposición constante a factores ambientales.

Según explicó el propio escultor, la modificación de la pátina —el color característico que adquiere el bronce mediante tratamientos químicos— fue provocada por la acidez del ambiente, la contaminación y otros elementos externos. 

Con el objetivo de devolverle su apariencia original, se realizó un trabajo de recuperación que permitió restaurar el acabado con el que fue concebida hace casi 30 años.

La pieza, que mide 2,20 metros de altura y pesa aproximadamente 290 kilogramos, es considerada única en Costa Rica y tiene únicamente dos obras similares, ubicadas en Italia y Estados Unidos. 

Además de la restauración reciente, se estableció un programa de mantenimiento periódico que incluirá encerados cada mes y medio, una medida fundamental para garantizar la conservación de esta obra que recibe diariamente a miles de visitantes en uno de los símbolos arquitectónicos y culturales más importantes del país.

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