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Tome una cucharada de inconsistencia, otra de falta de ritmo, malas decisiones y una pizca de infortunio. Revuelva bien hasta conseguir una mezcla homogénea y listo, vierta en el molde del Cartaginés y tendrá una temporada, que de momento es desastrosa.

Sí, el Cartaginés aún puede retomar el camino al éxito en el Clausura 2021, pero deberá realizar un cambio vertiginoso en su estilo y juego para meterse a las semifinales.

Pero por ahora, los brumosos suman un torneo lleno de irregularidad aunado a una serie de eventos desafortunados que redondean la mala campaña que los ha llevado a apenas sumar siete de los últimos 30 puntos en disputa.

Irregulares, en casa y en visita.  Ni el estadio Fello Meza ha salvado a los blanquiazules. Los brumosos solo han ganado dos partidos tras seis disputados. Uno ante Santos en la primera fecha en la que sufrieron de más y agigantaron un único tanto de Byron Bonilla (incluso el Santos desperdició un penal); el otro, ante Guadalupe FC con un gol en extremis de Christopher Núñez al minuto 90. De ahí suman tres empates y una derrota.

De visita el panorama está lejos de cambiar, pues los brumosos solo suman una victoria ante el Municipal Grecia, uno de sus mejores partidos del certamen, y un empate ante San Carlos. El resto, derrotas.

Hueco en el arco. Por si fuera poco, los brumosos han recibido 18 goles en 12 fechas y en 11 de ellas han visto perforada su valla. En el único que no recibieron gol fue ante el Santos de Guápiles en la primera fecha de ahí, en todos le han anotado.

Además, Hernán Medford cambió a su hombre en portería, paso de defender a Darryl Parker y posicionarlo como uno de los mejores del país, a colocar a Marco Madrigal, aunque el cambio se debió a una lesión.

Un hospital. Cartaginés ha tenido el infortunio de tener el cartón lleno en el apartado de lesiones. Algunos pudieron recuperarse pronto, mientras que otros siguen arrastrando molestias.

Heyreel Saravia presenta una fractura en la nariz, a Jeykell Venegas le apareció un desgarro viejo, Daniel Chacón sufre una fractura del quinto metatarsiano del pie derecho, mientras que Carlos Hernández también arrastra una lesión y sigue sin volver.

Además, también se perdieron juegos por lesión Róger Rojas, David Ramírez y Bismar Acosta.

A esto hay que sumarle los casos positivos por COVID-19 que han tenido en sus filas, siendo prácticamente el único club afectado por el virus en este certamen.

Expulsiones tontas. Acá también hay que decirlo sin tapujos. El Cartaginés ha perdido la cabeza con expulsados de forma tonta. La presión por resultados ha causado estragos.

Prueba de ello fueron las tarjetas rojas de Bismar Acosta contra la Liga que en cuestión de minutos consiguió dos amarillas, o la desatención de Kenner Gutiérrez ante el Santos que al final llegó a pesar en el resultado o la de Carlos Hernández ante el Saprissa.

"Todo lo negativo se nos ha acumulado, nos han pasado cosas que casi nunca nos habían pasado, las lesiones ahora la expulsión, pero dependerá de nosotros cambiar esto", afirmó el estratega brumoso una vez finalizado el juego ante Santos.

Falta de ritmo. Aunque Medford ha defendido a capa y espada a sus jugadores y Román Torres incluso llegó a mostrar su abdomen para sortear las críticas sobre su peso.

Pero más allá de eso, la realidad es que los flamantes nuevos fichajes de los brumosos llegaron sin ritmo. La mayoría de ellos venían de varios meses sin jugar con sus anteriores clubes.

Además, lo demuestran lo realizado en el actual certamen. Róger Rojas (tres goles), David Ramírez, Román Torres y Bismar Acosta siguen sin demostrar su mejor nivel.

Según el cuerpo técnico, muchos de ellos llegaron sin ritmo a la institución, pero se vieron obligados a ponerlos debido a la gran cantidad de lesionados.

De momento, Cartaginés es octavo con 13 puntos para un 36% de rendimiento y están más cerca del último lugar que de clasificar a las semifinales.

Eso sí, aún no se pueden descartar y podrían dar sorpresa, pero para ello deben tener un cambio de 180 grados para luchar por el título y soñar con acabar con la sequía de 80 años.

"Si se saca por números todavía se puede clasificar, pero tenemos que mejorar mucho todo el mundo opina y todo lo que opinan es negativo", concluyó el técnico.