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Laruns, Francia | El favorito, el esloveno Primoz Roglic (Jumbo), se hizo con el maillot amarillo del Tour de Francia este domingo a la salida de los Pirineos tras la novena etapa ganada por su compatriota Tadej Pogacar (UAE Emirates) en la meta de Laruns.

Pogacar superó al esprint a un pequeño grupo de cinco ciclistas en esta segunda jornada pirenaica. Roglic quedó segundo por delante del suizo Marc Hirschi, protagonista de una larga fuga en solitario pero atrapado a menos de 2 kilómetros de meta.

Aunque Roglic sumó segundos de bonificación, en el cara a cara empató con el colombiano Egan Bernal, vigente campeón de la ronda francesa, que le hizo frente en el Marie-Blanque, la última ascensión del día.

No corrió la misma suerte su compatriota Nairo Quintana, quien llegó a meta con una docena de segundos de retraso, en compañía del también colombiano Rigoberto Urán o el francés Romain Bardet, entre otros.

El británico Adam Yates, que vestía el amarillo en la salida de Pau, quedó distanciado en el Marie-Blanque, en el primer ataque de Pogacar, y se dejó poco menos de un minuto al final de los 153 kilómetros de la etapa.

Para el tico Andrey Amador este domingo fue otra jornada de sacrificio y cruzó la meta en el puesto 92, a 26:52 del ganador.

El nacional se ubica en el puesto 111 de la clasificación general.

"Tras un día tan difícil, ganar la etapa es increíble", declaró Pogacar, que a sus 21 años ya sabe lo que es subir al podio de una gran ronda (Vuelta a España-2019).

Roglic llega como líder a la primera jornada de descanso del Tour, en el departamento de Charente Marítimo, con 21 segundos de ventaja sobre Bernal y 28 sobre el galo Guillaume Martin. Bardet marcha cuarto a 30 segundos y Quintana quinto a 32.

Hirschi, uno de los protagonistas del día, se fue en solitario en el col de la Hourcère, primera ascensión de la etapa tras un inicio trepidante (48,2 km en la primera hora).

En solitario a 91 kilómetros de meta, aumentó su ventaja sobre un grupo de perseguidores y el pelotón.

Pero en la cima del Marie-Blanque, a 18 km de meta, gozaba de solo 15 segundos y fue alcanzado por los favoritos a menos de 2 kilómetros para meta, una semana después de caer en la segunda etapa ante el francés Julian Alaphilippe.