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El ciclista suizo Marc Hirschi (Sunweb) se impuso en solitario en la etapa 12 del Tour de Francia este jueves tras recorrer los 218 km entre Chauvigny y Sarran, en una jornada en la que no hubo cambios significativos en la general, que sigue liderada por el esloveno Primoz Roglic.

El ciclista costarricense, Andrey Amador (Ineos Grenadiers), ingresó a la meta en el lote de favoritos, lo que le permitió escalar diez puestos en la clasificación general donde aparece en la casilla 109. 

Hirschi, de 22 años y campeón del mundo sub-23 en 2018, se escapó del pelotón en el Puy au May, el último ascenso del día, y tras coronar el puerto con un puñado de segundos mantuvo la ventaja en los 25 km que restaban para la meta.

El joven ciclista suizo aventajó en 47 segundos al francés Pierre Rolland (B&B Hotels) y en 52 a su compañero en el Sunweb, el danés Soren Kragh Andersen, quien encabezó un primer grupo de escapados formado por nueve corredores.

"No pensaba que podría hacerlo porque era difícil, pero lo di todo. Es mi primera victoria como profesional y es en un Tour", se felicitó el vencedor del día, que admitió que la etapa en Laruns "me dio más confianza" para atacar en la montaña.

La última victoria de un suizo en el Tour databa de 2012, cuando Fabian Cancellara ganó la 'crono' inicial en Lieja (Bélgica).

A la tercera fue la vencida para Hirschi, que en este Tour ya había estado cerca de la victoria en dos ocasiones: en la segunda etapa, con final en Niza, derrotado por el francés Julian Alaphilippe, y el pasado domingo, en la segunda jornada pirenaica, cuando su fuga acabó en las puertas de Larus, donde acababa la etapa, en la que fue tercero.

Protagonismo español.

El pelotón, en el que entraron todos los aspirantes al triunfo en la general, cruzó la meta encabezado por el eslovaco Peter Sagan (Bora), a dos minutos y medio.

De esta manera, Roglic se mantiene una jornada más como líder de la carrera, con 21 segundos de ventaja sobre el colombiano Egan Bernal (Ineos) y 28 sobre el francés Guillaume Martin (Cofidis).

Seis corredores, entre ellos los españoles Luis León Sánchez (Astana) e Imanol Erviti (Movistar), fueron los protagonistas de la fuga del día, condenada al fracaso ya que el Bora nunca permitió diferencias más allá de los dos minutos y medio, apostando por una victoria de Peter Sagan, siempre que el eslovaco fuera capaz de superar el ascenso al Suc au May, cuya dureza descartaba una llegada masiva.

Erviti y el danés Kasper Asgreen fueron los últimos supervivientes de la fuga, pero fueron cazados a 40 km de la llegada, aunque al corredor español le tomó el relevo su compatriota y compañero en Movistar Marc Soler, cuyo ataque en la subida a la Croix du Pey, el penúltimo puerto del día, dio paso a otra fuga de seis corredores.

De ese grupo se marchó, en el ascenso al Suc au May, Hirschi, quien en los últimos 25 km dio una demostración de potencia sobre la bicicleta para lograr su primer triunfo en un Tour... en su año de debut en la Grande Boucle.

Pelea por el amarillo en el Macizo Central.

Los ciclistas afrontarán el viernes la que debe ser, al menos en el papel, la etapa más dura de la presente edición del Tour de Francia, con 4.400 metros de desnivel en los 191,5 km que separan Châtel-Guyon y el Puy Mary, un puerto de 5,4 km y una pendiente media del 8,1%, aunque con rampas de hasta el 15%, en la que los aspirantes al triunfo en París deberán demostrar sus fuerzas.

El Puy Mary, además, está precedido por la subida al Col de Neronne, de 3,8 km de ascenso y una pendiente media del 9,1%, que debería provocar los primeros ataques entre los que sueñan con vestir el amarillo en los Campos Elíseos el próximo 20 de septiembre.

"Tiene pinta de ser realmente difícil, aunque no la he reconocido, y es un buen desafío. Se puede esperar una batalla entre los favoritos", admitió Roglic este jueves.

"Hemos rodado fuertes toda la jornada y al final, con los puertos, había que estar atento. El equipo ha estado muy fuerte, estoy contento de mantener el amarillo", añadió sobre la etapa con final en Sarran.

Bernal, su principal rival por el amarillo, coincidió en que "toda la jornada hubo estrés, porque pensábamos en las bonificaciones, pero finalmente nos relajamos un poco cuando se produjo la escapada".

"Mañana será una etapa muy dura, habrá que estar preparados para dar lo mejor", aventuró el escalador colombiano.