Pensiones bajas chocan con imagen de Costa Rica como destino ideal de retiro
El país suma un nuevo reconocimiento: el primer lugar en la categoría de clima del Índice Global de Retiro 2026. Pero, ¿qué dicen los jubilados?
Costa Rica vuelve a posicionarse a nivel internacional como uno de los destinos más atractivos para retirarse. Sus paisajes, estabilidad climática y calidad de vida continúan generando elogios, y ahora el país suma un nuevo reconocimiento: el primer lugar en la categoría de clima del Índice Global de Retiro 2026.
Sin embargo, este reconocimiento contrasta con la realidad que enfrentan miles de pensionados costarricenses, quienes aseguran que las condiciones económicas del país hacen cada vez más difícil sostenerse únicamente con su pensión (ver video adjunto).
De acuerdo con la Caja Costarricense de Seguro Social, más de 390 mil personas dependen actualmente del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). A esto se suma que, según la Superintendencia de Pensiones, la pensión mínima ronda los ₡159.000, mientras que el promedio mensual se sitúa cerca de los ₡334.000.
Con estos ingresos, muchos adultos mayores deben cubrir alimentación, servicios básicos y medicamentos, en un contexto donde el costo de vida continúa en aumento.
"Las pensiones de Costa Rica son muy reducidas; decir que vivimos bien, bien, es mentira", señaló Ana Sofía Gamba.
Las pensiones equivalen aproximadamente al 60% del salario promedio, lo que se conoce como tasa de reemplazo. En la práctica, esto obliga a miles de jubilados a ajustar al máximo sus gastos, depender de apoyo familiar o incluso buscar ingresos adicionales para poder subsistir.
Los datos reflejan, además, un envejecimiento progresivo de la población. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, actualmente hay más de 526.000 personas de 65 años o más en el país, lo que representa cerca del 10% de la población total. De este grupo, un 8,6% continúa trabajando, mientras que un 2% no recibe ningún tipo de pensión.
Así, aunque Costa Rica destaca internacionalmente como un paraíso para el retiro, la experiencia de muchos jubilados nacionales evidencia importantes desafíos económicos que aún persisten.


