Combate a la pobreza y reducción de la desigualdad del Plan Nacional de Desarrollo
A mayo del 2015, con las mediciones disponibles de la encuesta de hogares de Julio del 2014, resulta que el Gini (desigualdad) no baja y, por el contrario, la incidencia de la pobreza, según línea de pobreza, más bien aumenta.

Pobreza y desigualdad en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) es lo que hoy amplío en esta columna.
El PND plantea para el primer año mejorar el Índice de Gini (indicador utilizado para medir la desigualdad, calculado sobre ingresos de las personas) y también bajar el porcentaje de hogares en pobreza, según la línea de pobreza (calculada sobre ingresos); también menciona otra forma de medición, la que se calcula según Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), aunque no define en cuánto espera reducirla según este método.
Estas mediciones de pobreza arrojan resultados muy discrepantes pues observan cosas distintas: la pobreza según ingresos de los hogares está estancada desde hace más de dos décadas en alrededor de un 20%, mientras que la pobreza según NBI ha venido bajando pues se ha mejorado en nivel educativo, el acceso a la salud, las condiciones de la vivienda, entre otros.
No ha sido poca la mejoría según NBI, pues se pasó del 36% de los hogares con alguna NBI a un 24% entre los años 2000 y 2011.
Pero aún no se tiene a disposición un método oficial de medición anual de las necesidades básicas insatisfechas, sino que estas se conocen, hasta la fecha, cuando algún investigador prepara y presenta resultados no oficiales sobre pobreza según NBI. Cabe aclarar que se espera que el Gobierno presente una medición oficial de las NBI (el Índice de Pobreza Multidimensional) próximamente.
Ahora bien, tanto los ingresos como el PIB y empleo, como había mencionado, no son del resorte único del Gobierno. Sus acciones, por supuesto, que influyen, los fomentan o desestimulan, y sobre esto cabe rendir cuentas.
Más específicamente, el Estado genera ingresos sociales a los habitantes, pero para el cálculo de pobreza según ingresos solo se consideran las transferencias monetarias y no se imputan ingresos por los servicios que suministra a la población, como el gasto en salud, educación, etc. Tampoco se consideran los impactos de las acciones públicas para calcular la desigualdad.
A mayo del 2015, con las mediciones disponibles de la encuesta de hogares de Julio del 2014, resulta que el Gini (desigualdad) no baja y, por el contrario, la incidencia de la pobreza, según línea de pobreza, más bien aumenta.
El Presidente no menciona estas metas e indicadores en su discurso del 1 de Mayo, porque el PND seleccionó metas e indicadores que no se tienen, o que no son oportunos para rendir cuentas sobre desigualdad y pobreza.
Entonces, es necesario seleccionar indicadores de los que se disponga oportunamente. También seleccionar las metas más realistas y relacionados con las acciones públicas. Es también necesario lograr metas en asuntos clave y alinear las políticas públicas, con el concurso de sectores políticos y económicos.