"Tuvimos sexo en una habitación y nos grabaron en secreto": BBC expone red de pornografía en hoteles
La BBC encontró miles de videos de parejas grabados con cámaras espía en habitaciones de hotel, que fueron vendidos como pornografía en múltiples sitios web.
Advertencia: esta historia contiene lenguaje que puede ofender la sensibilidad de algunos lectores.
Una noche en 2023, Eric navegaba por un canal en sus redes sociales en el que solía ver porno. A los pocos segundos de empezar un video, se quedó paralizado.
Se dio cuenta de que la pareja que estaba viendo -entrando en la habitación, dejando sus bolsos en el piso y luego teniendo sexo- eran él y su novia.
Tres semanas antes habían pasado la noche en un hotel de Shenzhen, en el sur de China, sin saber que no estaban solos.
Sus momentos más íntimos habían sido captados por una cámara oculta en la habitación del hotel. Y las imágenes estaban disponibles para miles de desconocidos conectados al canal que el propio Eric usaba para acceder a pornografía.
Eric (nombre ficticio) ya no era solo un consumidor de la industria pornográfica china con cámaras espía, sino una víctima.
La llamada pornografía con cámaras espía existe en China desde hace al menos una década, a pesar de que producirla y distribuirla es ilegal en el país.
Pero en los últimos dos años se ha convertido en un tema de conversación habitual en redes sociales, donde los usuarios, especialmente las mujeres, intercambian consejos sobre cómo detectar cámaras tan pequeñas como la goma de borrar de un lápiz.
Algunas personas incluso han recurrido a llevar carpas a las habitaciones de hoteles para evitar ser filmadas.
En abril del año pasado nuevas regulaciones gubernamentales intentaron frenar esta epidemia, exigiendo a los propietarios de hoteles que revisaran regularmente si había cámaras ocultas.
Pero la amenaza de ser grabado en secreto en la privacidad de una habitación de hotel no ha desaparecido.
El Servicio Mundial de la BBC encontró miles de videos recientes de cámaras espía grabados en habitaciones de hotel y vendidos como pornografía en múltiples sitios web.
Gran parte del material se anuncia en la aplicación de mensajería y redes sociales Telegram.
En un periodo de 18 meses descubrí seis sitios web y aplicaciones diferentes promocionados en Telegram.
En conjunto, los sitios afirmaban operar más de 180 cámaras espía en habitaciones de hotel que no solo capturaban, sino que transmitían en vivo las actividades de los huéspedes.
Durante siete meses estuve monitoreando regularmente uno de estos sitios web y hallé contenido grabado por 54 cámaras diferentes, estando aproximadamente la mitad operativas en todo momento.
Eso significa que miles de huéspedes podrían haber sido grabados durante ese período, según estimaciones de la BBC, basadas en las tasas de ocupación típicas en hoteles.
Es poco probable que la mayoría de las personas sepan que han sido grabadas.
Eric, de Hong Kong, comenzó a ver videos filmados en secreto cuando era adolescente, atraído por lo "crudas" que eran las imágenes.
"Lo que me atrajo fue que la gente no sabe que la están grabando", dice Eric, que ahora tiene unos 30 años. "Creo que el porno tradicional se siente muy producido, muy falso".
Pero Eric experimentó ahora qué se siente al estar en el extremo opuesto de la cadena de suministro al encontrar un video de él y su novia "Emily", y ya no encuentra satisfacción en este contenido.
Cuando le contó a Emily que su estancia en el hotel había sido filmada, editada en un clip de una hora y subida a Telegram, ella pensó que bromeaba. Pero luego vio las imágenes con sus propios ojos y se sintió avergonzada.
Emily estaba aterrorizada de que el clip pudiera haber sido visto por colegas y familiares. La pareja no se habló durante semanas.
Conexiones a traves de Telegram
¿Cómo funciona esta industria que explota los actos sexuales íntimos de parejas desprevenidas para clientes voyeristas que pagan? ¿Y quién está detrás de ella?
Uno de los comerciantes de pornografía con cámaras espía más destacados con los que me encontré fue un agente conocido como "AKA".
Haciéndome pasar por consumidora, pagué para acceder a uno de los sitios web de transmisión en vivo que él promocionaba, por una tarifa mensual de 450 yuanes (US$65).
Una vez iniciada la sesión pude elegir entre cinco transmisiones de video diferentes, cada una mostrando varias habitaciones del hotel.
La transmisión comenzaba en cuanto un huésped activaba el suministro eléctrico insertando su tarjeta llave.
También era posible rebobinar las transmisiones en directo desde el principio y descargar clips archivados.
En Telegram (que está prohibido en China, pero es usado comúnmente para actividades ilícitas), AKA anuncia estas transmisiones en vivo.
Un canal de Telegram llegó a tener hasta 10.000 miembros durante nuestra investigación.
Las bibliotecas de sus videos editados de transmisiones en vivo también están disponibles en Telegram por una tarifa fija. Había más de 6.000 videos en el archivo, que datan de 2017.
Los suscriptores de AKA también pueden comentar en un chat mientras observan a los desprevenidos huéspedes de hotel, juzgando su apariencia, sus conversaciones y evaluando su desempeño sexual.
Los suscriptores también celebran cuando una pareja comienza a tener relaciones sexuales y se quejan si apagan las luces, sumiéndolos en la oscuridad.
Las mujeres son descritas regularmente como "zorras", "prostitutas" y "brujas".
Logramos rastrear una de las cámaras espía hasta una habitación de hotel en Zhengzhou, en el centro de China, gracias a la recopilación de varias pistas obtenidas de suscriptores y usuarios de redes sociales y nuestra propia investigación.
Nuestros colegas en el terreno pudieron acceder a la habitación y encontraron la cámara oculta (con el lente apuntando a la cama) en el ducto de ventilación de la pared. La cámara estaba conectada a la red eléctrica del edificio.
Un detector de cámaras ocultas, ampliamente vendido en línea como "imprescindible" para huéspedes de hotel, no avisó de que la habitación estaba siendo espiada.
El equipo de la BBC desactivó la cámara secreta y la noticia se extendió rápidamente por Telegram.
"¡Zhonghua (nombre de la cámara) fue desconectada!", escribió un suscriptor en el canal principal gestionado por AKA.
"¡Es una pena; esa habitación tiene la mejor calidad de sonido!", respondió AKA en el chat.
Pero las quejas se convirtieron en celebración cuando, en cuestión de horas, AKA publicó que se había activado otra cámara en otro hotel.
"Esta es la velocidad de...nuestra plataforma de transmisión en vivo", dijo AKA a sus suscriptores. "Impresionante, ¿verdad?".
Un lucrativo negocio
Durante nuestra investigación de 18 meses, identificamos a una decena de agentes como AKA.
Los intercambios que mantuvieron con los suscriptores dejaron claro que estos agentes trabajaban para otras personas en puestos superiores de la cadena de suministro, a quienes se referían como "propietarios de cámaras".
Estas personas, según los comentarios de los agentes, organizan la instalación de la cámara espía y gestionan las plataformas de transmisión en vivo.
Durante nuestra conversación, AKA compartió accidentalmente una captura de pantalla de un mensaje de alguien que, según él, era "dueño de una cámara", con el nombre de perfil "Hermano Chun".
AKA borró rápidamente el mensaje y se negó a hablar del tema, pero logramos contactar directamente al "Hermano Chun".
A pesar de nuestras pruebas de que había proporcionado el canal de transmisión en vivo a AKA, el Hermano Chun afirmó ser solo un agente de ventas, aunque pareció reconocer que la cadena de suministro se extendía más allá de personas como él.
Lo que está claro es que se pueden ganar importantes sumas de dinero.
Basándose en las cuotas de membresía y suscripción del canal, la BBC estima que solo AKA ha ganado al menos 163.200 yuanes (US$22.000) desde abril del año pasado.
El ingreso anual promedio en China el año pasado fue de 43.377 yuanes (US$6.200), según la Oficina de Estadísticas china.
En China existen normas estrictas sobre la venta y el uso de cámaras espía, pero nos resultó relativamente fácil comprar una en el mayor mercado de electrónica del país, en Huaqiangbei.
Es más difícil encontrar cifras precisas sobre cuántas personas fueron llevadas ante los tribunales por pornografía con cámaras espía.
Las autoridades chinas han compartido muchos menos detalles de procesos legales en los últimos años, pero los casos que encontramos abarcan todo China, desde la provincia de Jilin, en el norte, hasta Guangdong, en el extremo sur del país.
Blue Li trabaja en una ONG llamada RainLily con sede en Hong Kong, que ayuda a las víctimas a eliminar de internet material explícito grabado en secreto.
Ella afirma que la demanda de los servicios de su grupo está aumentando, pero la tarea se está volviendo más difícil.
Telegram nunca responde a las solicitudes de eliminación de RainLily, agrega, por lo que la ONG se ve obligada a contactar a los propios administradores de los grupos -los mismos que venden o comparten pornografía con cámaras espía-, quienes tienen pocos incentivos para responder.
"Creemos que las empresas tecnológicas tienen la enorme responsabilidad de abordar estos problemas. Estas empresas no son plataformas neutrales; sus políticas determinan cómo se difundirá el contenido", afirma Li.
La propia BBC informó a Telegram, a través de su función de denuncia, que AKA y el Hermano Chun -y los grupos que gestionan- compartían pornografía con cámaras espía a través de sus plataformas, pero la empresa no respondió ni tomó ninguna medida.
Al ser contactados de nuevo 10 días después, con los resultados completos de la investigación de la BBC, Telegram respondió: "Compartir pornografía no consentida está explícitamente prohibido por los términos de servicio de Telegram".
"Telegram modera proactivamente... y acepta denuncias (de contenido inapropiado) para eliminar millones de piezas de contenido dañino cada día", agregó.
Comunicamos formalmente al Hermano Chun y a AKA nuestros hallazgos, y les planteamos que se estaban beneficiando de la explotación de huéspedes de hotal desprevenidos.
No respondieron. Pero horas después las cuentas de Telegram que usaban para anunciar el contenido aparentemente habían sido eliminadas.
Sin embargo, el sitio web al que AKA me dio acceso sigue transmitiendo en vivo a huéspedes de hotel.
Eric y Emily siguen traumatizados por su experiencia. Siempre usan sombreros en público por si los reconocen, e intentan evitar alojarse en hoteles.
Eric ya no usa estos canales de Telegram para ver pornografía, dice, pero aún los revisa de vez en cuando, aterrorizado por la posibilidad de que el video de él y su novia vuelva a aparecer.
Reportería adicional de Cate Brown, Bridget Wing y Mengyu Dong.

