28 de mayo de 2024, 5:26 AM

Aunque el número de personas muertas en Gaza sigue aumentando, esta cifra no incluye a unas 13.000 víctimas que están desaparecidas.

Se cree que muchas están enterradas bajo los escombros, pero las organizaciones de derechos humanos dicen que otros pueden haber sido sujetos a una "desaparición forzada".

Ahmed Abu Duke lleva meses buscando a su hermano Mustafa.

La familia se había refugiado en el patio del Hospital Nasser, en la ciudad sureña de Jan Yunis, buscando escapar del conflicto.

Pero cuando se enteraron de que su casa, ubicada cerca, había sido devorada por el fuego, Mustafa fue a ver qué quedaba de la propiedad. Nunca regresó.

"Buscamos todo lo que pudimos", dice Ahmed, explicando que donde antes había casas, ahora sólo había restos chamuscados y quemados.

"Los alrededores fueron arrasados y los edificios de varios pisos fueron derribados", cuenta.

La familia buscó a Mustafa, un conductor de ambulancia retirado, entre los cuerpos que el equipo de Defensa Civil de Gaza, dirigido por Hamás, había recuperado de los escombros y las fosas comunes cercanas, pero no pudo encontrarlo.

"Aún tenemos la esperanza de encontrarlo en alguna ambulancia que llegue al hospital", dice Ahmed.

El Ministerio de Salud de Gaza, dirigido por Hamás, afirma que el número de personas muertas en el conflicto hasta ahora supera las 35.000, pero esta cifra sólo incluye las muertes registradas en los hospitales.

Euro-Med Human Rights Monitor, una organización de derechos humanos sin fines de lucro con sede en Ginebra, estima que desde entonces también han desaparecido unas 13.000 personas, que se perdieron sin dejar rastro.

Esta estadística no diferencia entre civiles y combatientes de Hamás, agrupación que el 7 de octubre lanzó un ataque transfronterizo contra Israel en el que murieron unas 1.200 personas y 252 fueron tomadas como rehenes.

Israel respondió con una campaña militar en Gaza.

La trampa de los escombros

Hay muchas familias, como la de Mustafa, que se enfrentan a la incertidumbre sobre lo que les ha sucedido a sus seres queridos que desaparecieron durante los últimos siete meses.

La Defensa Civil de Gaza, que forma parte de los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina, estima que más de 10.000 de ellos podrían estar enterrados bajo los escombros.

La ONU cifra el volumen de escombros en la Franja de Gaza en unos 37 millones de toneladas, debajo de los cuales permanecen muchos cadáveres y aproximadamente 7.500 toneladas de artefactos explosivos sin detonar, lo que supone un peligro adicional para los socorristas y voluntarios.

La Defensa Civil dice que sus equipos trabajan con voluntarios para extraer los cuerpos de debajo de los escombros, pero sólo cuentan con herramientas simples y a menudo es difícil llegar hasta los muertos.

También existe la preocupación de que dejar cadáveres sin recuperar y en descomposición, mientras Gaza se acerca a sus meses más cálidos, pueda desencadenar un desastre sanitario.

Mustafa era conductor de ambulancia antes de desaparecer
Cortesía de la familia
Mustafa era conductor de ambulancia antes de desaparecer

Abdul Rahman Yaghi se ha enfrentado al desafío de intentar recuperar a sus familiares de entre los escombros.

La propiedad de tres pisos de su familia en la ciudad de Deir Al-Balah, en el centro de Gaza, fue atacada por un misil el 22 de febrero cuando 36 miembros de su familia se encontraban en su interior.

Se hallaron 17 cadáveres, pero partes de cuerpos, que también se recuperaron, no pueden ser identificadas.

"No encontramos los cuerpos de la mayoría de los niños que estaban en la casa", afirma.

La Defensa Civil ha pedido apoyo internacional a las Naciones Unidas y a países con equipos experimentados para ayudar a recuperar los cuerpos.

Solicitó a las organizaciones internacionales que "intervengan inmediatamente" y presionen a Israel para que permita la entrada de equipo pesado a Gaza para ayudar con los esfuerzos de rescate, pero dice que aún no ha recibido una respuesta.

Amnistía Internacional cree que otras personas, que aparentemente han desaparecido, pueden haber sido detenidas por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sin el conocimiento de sus familiares, lo que describen como "desaparición forzada".

Euro-Med Human Rights Monitor estima que cientos de palestinos de Gaza están retenidos por las FDI sin que sus familias sean informadas.

Los Convenios de Ginebra, de los que Israel es signatario, estipulan que un país debe informar la identidad y ubicación de los civiles detenidos.

Las autoridades israelíes suspendieron las visitas del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a los centros de detención tras los ataques del 7 de octubre.

tanques israelíes
EPA
Tanques israelíes patrullan cerca de la valla de seguridad de Jabalia, en la parte norte de la Franja de Gaza.

Hisham Muhanna, del CICR en Gaza, dice que ha "pedido repetidamente acceso a los detenidos palestinos... pero al comité no se le ha permitido todavía entrar".

El CICR añade que tampoco se le ha permitido visitar a los rehenes israelíes retenidos por Hamás.

La BBC solicitó comentarios a las FDI, pero no respondieron.

Sin embargo, en una publicación en X, el Ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, dijo: "La Cruz Roja no debería obtener información sobre los combatientes de Hamás encarcelados en Israel mientras el Estado de Israel no obtenga información sobre la situación de aquellos que nos secuestraron en Gaza: ¡humanitario versus sólo humanitario!".

Esperanza

En la ciudad de al-Zawaida, en el centro de Gaza, otra familia está buscando a otro hijo desaparecido. Temen que pueda ser uno de los "desaparecidos forzados".

Con una fotografía en la mano, la madre de Mohamed Ali lo buscó hasta que alguien le dijo que estaba retenido por las FDI. Dijeron que estaba vivo la última vez que lo vieron, pero no saben qué le ha sucedido desde entonces.

Mohamed está desaparecido desde el 23 de diciembre, cuando la familia abandonó su casa para refugiarse en una escuela de Jabalia, en el norte de Gaza, durante los intensos bombardeos.

Pero los soldados israelíes entraron en la escuela y ordenaron a las mujeres y a los niños que se fueran, dice la esposa de Mohamed, Amani Ali.

Agrega que todos los hombres regresaron con sus familias esa noche, excepto Mohamed.

Se desconoce su paradero y lo que le ha sucedido.

Amani señala que no sabe si debe pensar que su marido está muerto o si ha sido detenido por las FDI, lo que, según ella, le ofrece alguna esperanza de que esté vivo.

"Si estuviera vivo y libre, nos habría buscado y encontrado", está convencida Amani.

El Ministerio de Salud creó un formulario en línea para que los familiares de los muertos y desaparecidos lo completen para poder crear un registro más detallado de lo que ha ocurrido con quienes desaparecieron desde el 7 de octubre.

Hasta entonces, muchas familias seguirán buscando a sus seres queridos.

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