Conmutan pena de muerte a hombre por asesinato que "no cometió" en EE. UU.
Charles "Sonny" Burton iba a ser ejecutado por un asesinato que no cometió.
Un hombre que iba a ser ejecutado por un asesinato que no cometió en el estado de Alabama, en el sur de Estados Unidos, fue indultado por la gobernadora Kay Ivey.
Charles "Sonny" Burton, de 75 años, fue condenado a muerte por el asesinato de un hombre durante el robo de una tienda en 1991, a pesar de que no se encontraba en el local en el momento del crimen.
Si bien Burton y otros cinco hombres robaron la tienda ese día, él ya había abandonado el lugar cuando uno de los otros ladrones disparó a un cliente.
La ley de Alabama, al igual que la de muchos otros estados de EE.UU., permite la ejecución de un cómplice, aunque este no haya matado a nadie.
La hija de la víctima, que solo tenía 9 años cuando su padre fue asesinado, fue una de las personas que pidió clemencia para Burton.
"Nadie del Estado se ha sentado conmigo para explicarme por qué Alabama cree que debe ejecutar a un hombre que no mató a mi padre", escribió Tori Battle, cuyo progenitor, Doug Battle, fue asesinado en el robo.
"Mi amor por mi padre no requiere otra muerte, especialmente una que desafía la razón", escribió Tori Battle en un artículo publicado en el diario Montgomery Advertiser.
El caso contra Burton
Según el testimonio judicial, el 16 de agosto de 1991, Charles Burton, Derrick DeBruce y otros cuatro hombres decidieron atracar una tienda AutoZone en la localidad de Talladega, Alabama.
Doug Battle entró en la tienda de repuestos para automóviles cuando el robo estaba llegando a su fin.
Según los reportes, Battle se enfrascó en una discusión con DeBruce, quien le disparó por la espalda. Pero Burton ya había abandonado la tienda cuando se produjo el tiroteo, un hecho que los fiscales del caso reconocieron.
DeBruce, el atacante, murió en prisión mientras cumplía una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Inicialmente fue condenado a la pena de muerte, pero esta fue reducida porque sus abogados defensores no le proporcionaron una defensa adecuada.
La ejecución de Burton estaba prevista para la noche del próximo jueves mediante la inhalación de gas nitrógeno.
Tras la conmutación de la pena de muerte de Burton por parte de la gobernadora Kay Ivey, ahora cumplirá una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
"No puedo proceder con la conciencia tranquila a la ejecución del señor Burton en circunstancias tan desiguales", dijo la gobernadora republicana en un comunicado. "Creo que sería injusto que se ejecutara a uno de los participantes en este crimen y no al que apretó el gatillo".
La gobernadora Ivey, que ha presidido más de 25 ejecuciones, dijo que creía firmemente en la pena de muerte, pero que también debía aplicarse de manera justa y proporcionada.
Burton, quien está en silla de ruedas por problemas de salud, declaró esta semana a la cadena CNN que había pedido perdón a la familia de Battle.
"Es cierto que yo no maté a nadie, pero cometí un error al participar en el crimen", afirmó.
El fiscal general de Alabama, Steve Marshall, expresó su decepción por la decisión.
"Nunca ha habido ninguna duda de que Sonny Burton tiene las manos manchadas con la sangre de Douglas Battle", afirmó Marshall en una declaración a la cadena NBC News.
"Burton no merece un trato especial por ser anciano; podría haber sido ejecutado hace mucho tiempo, pero, como muchos condenados a muerte, decidió alargar su caso".

