Última Hora

Los Angeles Lakers de LeBron James tienen todos los elementos para festejar este viernes un triunfo histórico en las Finales de la NBA, portando el uniforme diseñado por Kobe Bryant que les ha servido de amuleto, pero enfrente tendrán a unos Miami Heat decididos a aguarles la fiesta.

Los Lakers dominan las Finales por 3-1 y en el quinto partido del viernes (7 p. m. hora de Costa Rica) tendrán la primera de tres oportunidades para conquistar el 17º título de su historia, con el que igualarán el récord de sus antaño acérrimos rivales, los Boston Celtics.

También acabarían con la mayor sequía de campeonatos de la glamurosa franquicia angelina, ya que su anterior festejo se remonta a 2010, cuando Kobe Bryant sumó su quinto anillo con los Lakers. 

La NBA no se ha recuperado aún del fallecimiento en enero de Kobe en un accidente de helicóptero que llevó a los Lakers, con LeBron a la cabeza, a conjurarse para homenajear a su jugador emblema de este siglo ganando el primer campeonato en juego.

Para darle aún mayor simbolismo a un posible triunfo, los Lakers cambiaron sus planes y vestirán de nuevo este viernes la camiseta especial "Black Mamba", que usaron en el segundo juego y no tenían previsto retomar hasta un eventual séptimo partido.

"Significa algo más que un uniforme", dijo LeBron el jueves. "Representa a un individuo que dio a la franquicia 20 años de su sangre, sudor y lágrimas y su dedicación a su trabajo, tanto dentro como fuera de la pista, para que esta franquicia se sienta orgullosa de él, y esperemos que viceversa".

Esta camiseta oscura está elaborada con un tipo de material y estampado que simulan la piel de una serpiente. La idea del diseño la dio el propio Kobe, autodenominado "Black Mamba", en 2016. Ese año las 30 franquicias de la NBA acordaron crear nuevas camisetas en homenaje a sus ciudades y los Lakers le pidieron a Kobe, recién retirado de las pistas, que asesorara la edición de Los Ángeles.

Tras la muerte de Bryant y de su hija Gianna, de 13 años, en el accidente, los Lakers recuperaron este uniforme para los playoffs en la sede "burbuja" de Disney World y con él no conocen la derrota después de cuatro partidos.

"Cada vez que nos ponemos esta camiseta -es su camiseta, una que él creó- queremos ganar", recalcó Anthony Davis, la otra figura angelina.

El pívot, que acaricia el primer anillo de su carrera, contribuyó a la mística de la camiseta al anotar con ella un decisivo triple sobre la bocina en el segundo partido de la pasada ronda ante los Nuggets, tras el cual gritó el nombre de Kobe mientras corría a abrazar a sus compañeros.

El respeto de los Lakers

Más allá de la indumentaria, los precedentes consolidan el favoritismo de los Lakers para hacerse con el campeonato, ya que ningún equipo que no contara con LeBron James ha logrado en toda la historia remontar una desventaja de 3-1 en las Finales. 

Esta hazaña solo ha sido lograda por los Cleveland Cavaliers de 'King James' en 2016 frente a los poderosos Golden State Warriors.

James, quien cumplirá 36 años en diciembre, supone casi una garantía de éxito también a la hora de cerrar una serie, ya que ha ganado 17 de los últimos 18 partidos en los que podía conseguirlo. 

En la décima final de su carrera, el alero tiene al alcance sumar su cuarto título de la NBA y abrir un nuevo capítulo de triunfos para los Lakers, una exigencia para cualquier jugador, aunque se llame LeBron James, que quiera inscribir su nombre en la memoria de esta franquicia.

"Lo que he aprendido siendo un Laker es que a sus aficionados no les importa en absoluto lo que hayas hecho antes", dijo James. "No les importa tu currículum en absoluto. Tienes que hacerlo como Laker, entonces te respetarán".

- "Nadie piensa en volver a casa" -

Del otro lado, los Heat están listos para luchar por alargar estas Finales a un sexto partido el domingo. 

Golpeados por un fatídico primer juego, en el que fueron derrotados con holgura y perdieron por lesión a Goran Dragic y Bam Adebayo, Miami apelará al espíritu combativo con el que eliminaron en estos playoffs a favoritos como los Milwaukee Bucks y los Boston Celtics.

Adebayo, joven pívot All-Star pudo regresar a la cancha en el juego del martes y los médicos de Miami trabajan a contrarreloj para que Dragic, que sufre un desgarro en la fascia plantar izquierda, pueda volver este viernes.

Mientras tanto los Heat, que llegaron sorprendentemente a las Finales tras terminar quintos del Este en la fase regular, han dejado claro en las últimas horas que no les importan los pronósticos porque siempre los han tenido en contra.

Su estrella, el escolta Jimmy Butler, recalcó que en su vestuario "nadie está pensando en volver a casa".

"No es ganar o irnos a casa. Es ganar o ganar. Así es como pensamos", subrayó Butler, quien se ha cargado al equipo a las espaldas con 27,5 puntos, 7,8 rebotes y 10 asistencias de media en estas Finales.